El hilo se parte en dos: impuestos a la tercera vivienda o pedir perdón por tenerla
El hilo se parte en dos. Unos piden impuestos a la tercera vivienda. Otros dicen que no hay que disculparse por tener patrimonio. Y en medio, un vídeo de YouTube que alguien suelta sin más.
Qué se ha sabido
El vídeo aparece pronto y se comenta de pasada. Nadie lo analiza. Lo que sí se concreta: una propuesta de gravar con dureza la tercera vivienda y siguientes en el IRPF si no se alquilan. Hoy, según se dice en el hilo, se paga lo mismo por la segunda que por la cuarta: solo en proporción al valor catastral. Eso sorprende a más de uno. También se habla de un límite de casas que una persona física puede alquilar:
2 o 3. Y de que los ayuntamientos viven de especular con la vivienda. Alguien apunta que la actriz dijo lo de los tres pisos en
2013, así que ahora serán más. Otro calcula que lleva más de
40 años de profesión. Y un tercero suelta que lo raro es que a sus años no tenga
veinte o treinta inmuebles.
Dónde está la bronca
El choque es claro. Un lado defiende que a partir de la tercera vivienda haya impuestos muy importantes si no se alquila. La lógica: si tener pisos vacíos deja de ser rentable, saldrán al mercado y bajarán los precios. El otro lado responde que la fiscalidad no crea vivienda, solo redistribuye la existente. Y añade que quien ahorró durante décadas no tiene que pedir perdón. Aquí entra el argumento del ahorro: el banco se lo come la inflación, la bolsa da miedo, comprar ladrillo era lo tangible. Varios sostienen que ese dinero fue a promotores y construyó más viviendas. Enfrente, la réplica: quien llegó antes compró barato y ahora cobra rentas a quien llega tarde. Se discute si el problema son los tres pisos de una actriz o los doscientos de un rentista profesional. Y aparece una acusación recurrente: que durante décadas los empresarios prefirieron meter ganancias en ladrillo en vez de mejorar sus empresas. La bronca se calienta con bloqueos. Un participante anuncia que bloquea a otro por descalificaciones. Otro responde que también bloquea. El tono sube y baja. Alguien rectifica y matiza que tres pisos tienen un pase, que cuatro o cinco dependen, y que veinte o doscientos ya no. Otro defiende que señalar al rentista es sano para que las nuevas generaciones lo vean con rechazo. Y una intervención apunta a que el problema de la vivienda seguirá aunque se alquile todo a
100 euros, porque por cada piso aparecen cien candidatos.
Qué cambia respecto a antes
Lo que antes era una discusión sobre si la actriz tenía tres pisos pasa a ser una pelea sobre política fiscal. La propuesta concreta entra en el hilo: gravar la tercera vivienda y siguientes. También entra el límite de casas en alquiler por persona física. Y se cuela un vídeo de YouTube que nadie analiza. La predicción que se lanza: si se grava la tercera vivienda, saldrán muchos pisos al mercado y bajarán los precios. La respuesta: que la fiscalidad no crea vivienda. Nadie se pone de acuerdo. El hilo sigue partido.
El cálculo que alguien hace
Un participante echa cuentas: entre una cosa y otra, durante la vida de una vivienda se paga un
25% del precio. Su conclusión: por eso la vivienda es cara. Y los ayuntamientos, dice, son los verdaderos fondos buitre. Propone que la primera vivienda no pague casi nada y la segunda tampoco, porque es ahorro para los hijos. A partir de la tercera, ya se vería. Otro responde que eso es precisamente lo que quieren los que critican al propietario: que la primera pague una fortuna y la tercera no se construya. La discusión sigue sin cerrarse.