Del robot que no vendimia al aceite de colza: el hilo se desmadra
El hilo pega otro volantazo. Si en la página anterior se discutía el IMV y el tractor autónomo, ahora el debate se enreda con vídeos de robots vendimiadores, la historia industrial de Málaga y una discusión sobre si el aceite de oliva se mezcla con otras grasas. La campaña de la aceituna sigue de fondo, pero el foco se ha movido a la maquinaria y a la calidad del aceite.
Qué se ha sabido
Un participante pega un vídeo de YouTube sobre un robot que, según él, transporta cajas en la vendimia.
Varios foreros lo desmontan: el robot solo recoge datos, no vendimia. Otro enlace, de vinorama.es, sirve para defender que ya existen robots autónomos que vendimian y asisten a los vendimiadores.
Nace el robot que vendimia 600 vides al día Y un tercer enlace, de El Periódico, muestra un robot que asiste a los vendimiadores en un pueblo de Toledo.
Robots y tecnología para una vendimia eficiente
La conversación deriva hacia la historia industrial de Andalucía. Un forero trae un artículo de Libertad Digital para recordar que Málaga fue la segunda provincia más industrializada de España en 1850, con trece fábricas de jabón, siete de curtidos, seis de tejidos de seda y dos siderúrgicas que competían con las del País Vasco.
Tiene remedio Andalucía La respuesta no se hace esperar: la industria malagueña se fue al norte cuando se agotó el carbón andaluz, y muchas de esas fábricas las montaron empresarios vascos y catalanes.
También se cuela una noticia sobre el precio del aceite y las mezclas. Un participante se sorprende de que se mezcle aceite de oliva con otros aceites, y otro responde que eso es una práctica habitual en Estados Unidos con los aceites italianos. No hay fuente que lo respalde en el hilo.
Dónde está la bronca
La bronca se parte en dos frentes. El primero es la maquinaria. Un forero sostiene que el robot del vídeo solo recoge datos y que no sustituye a nadie. Otro replica que ya hay robots que transportan cajas y que asisten a los vendimiadores, y que el trabajo humano en el agro tiende a cero a corto plazo. La discusión se encona cuando alguien afirma que la recolección de la aceituna es de lo más fácil de automatizar y que la noticia de la falta de jornaleros no cuenta la verdad. Desde otro lado se responde que en Aragón nadie coge las olivas a mano: se alquila el paraguas al vecino y con el tractor se hace todo. Y se añade que tener empleados es un problema, no una solución.
El segundo frente es el alojamiento. Un participante lo dice claro: el problema es el alojamiento. ¿Quién aguanta un mes o dos compartiendo baño y durmiendo en una cama de mierda? Eso suponiendo que haya alojamiento. La respuesta llega con un cálculo: a los 68 euros hay que descontar 30 del camastro y 10 del transporte, así que por 28 euros limpios al día no va a recoger aceitunas ni la madre del topo.
El tercer frente es el aceite. Un forero se sorprende de que se mezcle el aceite de oliva con otros aceites, y otro responde que eso es una práctica de Estados Unidos con los aceites italianos. La conversación deriva hacia el aceite de colza y los químicos en los tomates, sin que nadie aporte datos concretos.
Qué cambia respecto a antes
El debate sobre el IMV y las subvenciones queda aparcado. La predicción de que la maquinaria acabaría con los jornaleros se matiza: hay robots, pero no todos vendimian. La novedad es la historia industrial de Málaga, que nadie había sacado hasta ahora, y la discusión sobre la calidad del aceite. La campaña de la aceituna sigue sin resolverse, pero el hilo ya va por otro lado.
La experiencia de un forero
Un participante cuenta que en su zona se alquila el paraguas al vecino y con el tractor se recogen las olivas. Habla de gente con ocho hectáreas, no de grandes explotaciones. Dice que en Aragón nadie coge las olivas a mano y que tener empleados es un problema más. La fruta es otro tema, pero también se ha avanzado mucho.