Del IMV al tractor autónomo: el hilo se enciende
El hilo pega un volantazo. Si en la página anterior se discutía el jornal de 68 euros, ahora el foco se mueve al IMV, a las subvenciones y a la maquinaria. Un participante suelta que el número de perceptores del Ingreso Mínimo Vital ha alcanzado récords históricos a finales de 2026:
2.761.686 personas en
905.792 hogares, según los datos que él mismo cita de octubre de 2026. La cifra se usa como munición: si hay tantas ayudas, ¿quién va a doblar el lomo?
Qué se ha sabido
El dato del IMV entra con fuerza y se repite en varios mensajes. También se cuela una estimación de la CEOE sobre liberados sindicales en el sector privado: entre
4.127 y 4.736, con un coste anual que el forero deja a medias. Y aparece un enlace a una web de maquinaria:
cosechadoras de aceitunas. Lo pega un participante para defender que la tecnología existe y que el problema es que no se invierte. Otro forero aporta su experiencia directa: gestionó los olivares familiares y asegura que un tractor con paraguas y vibrador autónomo sale más rentable que contratar temporeros. La campaña, añade otro, dura como mucho un mes, y para un trabajador organizar el tinglado y plantarse en una finca del quinto pino para ganar
20 o 30 jornales no le merece la pena. A esos dos mil euros hay que restarles habitación, transporte y manutención.
Dónde está la bronca
La bronca se parte en tres frentes. El primero es el IMV. Un forero sostiene que con
1.200 euros de IMV y diversas ayudas no se compensa aceptar un jornal de 68 euros, y que si se eliminan las ayudas la gente se vería obligada a trabajar. Otro responde que los perceptores no minusválidos deberían estar obligados a trabajar cuando se necesite. La acusación de que las subvenciones han acabado en casoplones cruza el hilo, aunque sin pruebas.
El segundo frente es la maquinaria. Aquí hay división. Un participante afirma que el paraguas ya se usaba en los 90 y que ha habido tiempo de sobra para comprar cacharros. Otro matiza que la máquina no puede entrar en todos los peñascos donde plantan olivos. La réplica llega con el alquiler: se puede alquilar con conductor, pero el problema es el minifundio. Y se recuerda que los grandes distribuidores aprietan a los productores, reduciendo márgenes, pero que los productores tampoco se organizan para eliminar intermediarios.
El tercer frente es el laboral. Un forero expone las condiciones reales: jornada de
6 horas y media, alta en la Seguridad Social desde el primer día, sueldo de
63,76 euros si se varea y recoge sin máquina,
66,62 euros si se lleva la vibradora, y alojamiento y equipamiento a cuenta del dueño. Otro responde que la campaña es demasiado corta y que el trabajador tiene que buscarse la vida para dormir. La pregunta de si los españoles no quieren o no pueden se cruza con la inmigración: un participante sostiene que han entrado
un millón de extranjeros al año y aun así no hay jornaleros, y se pregunta si se sigue recogiendo a palos. La ironía sobre el «lloro» de la patronal se abre paso: hay quien dice que es teatro y que las explotaciones son muy pequeñas o están desordenadas.
Qué cambia respecto a antes
El foco se mueve del jornal al IMV y a la maquinaria. La predicción de que la tecnología resolvería el problema se cumple para algunos: el tractor autónomo ya existe y es rentable, dicen. Pero se topa con el minifundio y con la falta de inversión. La novedad es el dato del IMV, que se convierte en el nuevo campo de batalla. La discusión sobre el PER queda aparcada: ahora el subsidio que se discute es el Ingreso Mínimo Vital. Y entra con fuerza la experiencia personal: un forero cuenta que gestionó olivares y que el tractor con paraguas y vibrador es más rentable que contratar. La bronca no se cierra.