Dos decretos, un tuit y la bronca por la oferta de vivienda
El tramo arranca con un tuit que se comenta aquí:
. En él se ve a una portavoz del sindicato de inquilinas y se critica su papel. Antiparticula dice que le flipa «la seriedad con la que entrevistan a las portavoces del sindicato de la inquina, como si esas mamarrachas comunistas representasen a alguien». Larata va más allá: «Que son actores. Mira quiénes son las del sindicato de inquilinas, mira quién les paga, donde han estudiado». El hilo se calienta.
Qué se ha sabido
Mtk entra con una lista de supuestas contradicciones: «no entiendo porque tenemos una ministra de vivienda si no tiene competencias ni porque ha prometido en las dos campañas construir vivienda ni porque cede la gestión del SAREB a un fondo buitre como Black Stone por una morterada ni entiendo para que pie un teléfono que no coge nadie ni una web (por otra morterada) sin casas ni porque se gasta mil millones en industrializar vivienda (la UCO debería mirar aquí) si Peter ha hecho todo bien». jeiper responde con la clave competencial: «Son las CCAA y Aytos. (la mayoría en manos del PP) los que no han aplicado la cláusula de zona tensionada que podría haber congelado el precio de los alquileres». SanMarcial rechaza ese argumento: «Esa clausula no sirve de nada porque estamos ante un problema de FALTA DE OFERTA. Congelar los precios no va a hacer que dejen de llegar millones de hermanos cobrisos». Padronius suelta con ironía: «En Cataluña, donde se ha aplicado la normativa socialista, no hay ningún problema de vivienda, alquileres y propiedades asequibles para todos». EXTREME DERROITION aporta su lectura: «Con esto de los Decretos se ha visto, 2 decretos con leyes delirantes que nos llevarán a la ruina más absoluta, arruinando al obrero, la gente se queda con el titular “ejjjj que son decretos pa que loz pizoz valgan menoh, y la deressssha ejjjjta en contra de los obreroh y a favó de los buitreeeh”». Vorsicht sentencia: «Ningún partido tendrá cojones de bajar el precio de los pisos, y empobrecer de golpe a millones de falsos ricos. Ninguno! Duraría un cuarto de hora gobernando».
Dónde está la bronca
El choque central es oferta contra regulación. SanMarcial lo tiene claro: «No sirve de nada “reformar” mediante topes de precios y prohibiciones de deshaucio si metes a 10 millones de simios a la vez. Parece que a los rojos el tema de oferta y demanda no os acaba de entrar». Y añade: «los millones de morosimios que entran cada año viven como sardinas en habitaciones. Lo que antes valia 800 de alquiler con 3 habitaciones, ahora te vale 1500 porque pagan 500 por habitacion». Frente a esto, jeiper insiste en la competencia autonómica y municipal. Old Ravvia tercia: «Todos sabemos a estas alturas que la culpa es de la invasión, la mezquinidad rentista del español promedio y que, el desgobierno buitre este, gasta millones en todo menos en construir». Y arremete contra el «liberaloidismo» que niega todo lo anterior. EXTREME DERROITION también carga contra el votante: «En España tienes a casi la mitad de la población con nulos conocimientos económicos y pensando que PSOE ejjjj mu weno porque tiene la “O de obrero y yo soy obrero”, no dan más de sí». La discusión deriva hacia el IQ y la inteligencia pura. EXTREME DERROITION pregunta: «¿Que test IQ online recomiendas? A ser posible uno que no tenga en cuenta conocimientos empíricos o culturales, sino simplemente inteligencia pura y dura».
Qué cambia respecto a antes
El foco se desplaza de los fondos buitre y el 92% de propietarios particulares a los decretos del Gobierno y a la falta de oferta. Entra con fuerza el argumento migratorio como causa de la demanda. También aparece el tuit sobre la portavoz del sindicato de inquilinas, que desvía la conversación hacia quién representa a quién. La predicción de que el PP bloquea la ley de vivienda se refuerza con el argumento de jeiper, pero SanMarcial la desactiva diciendo que la cláusula no sirve sin oferta. El tono sube: se llaman subnormales, se habla de estercolero unineuronal y se augura que si vuelve a ganar Sánchez, algunos se irán del país. La cosa no se resuelve; el hilo sigue partido entre los que ven un problema de oferta y los que ven un problema de competencias.