Le Pen y el 46%: el hilo se enreda con Rusia, Meloni y el apartheid
El hilo se parte en dos. Por un lado, la bronca sobre si Le Pen modera por táctica o por obligación legal. Por otro, una discusión que salta de
Rusia a Meloni y de ahí a si se puede echar a alguien que ya tiene la
nacionalidad. La cifra que lo mueve todo: el
46% de los franceses musulmanes que, según el entrevistador del vídeo, se plantean irse si Le Pen es elegida. Un participante lo suelta y el hilo entero gira alrededor de eso.
Qué se ha sabido
Un forero cuelga un vídeo de YouTube (
) en el que, según su propio resumen, Le Pen responde a una pregunta sobre si sería «la presidenta de todos los franceses». El entrevistador le espeta después que el
46% de los franceses musulmanes se plantean irse del país si ella gana. El mismo forero remata: «no es nada distinto a lo que lleva diciendo toda su puta vida». Otro participante recuerda que el tuit
ya se usó en el tramo anterior para lo mismo: que Le Pen no puede decir otra cosa sin que la acusen de delito de odio. No hay más fuentes, ni enlaces nuevos, ni cifras verificadas. Las fechas que se manejan son las del propio hilo:
16, 17 y 18 de octubre de 2026.
Dónde está la bronca
La bronca tiene tres frentes. El primero, Rusia. Un participante acusa a otro de estar pagado por los rusos: «No, los rusos no te dan igual. Son quienes te pagan». El aludido responde que vive «en el culo del mundo», que no le han hecho nada y que a él le paga el salario el gobierno extremeño. El primero contraataca: «Si cobras del gobierno extremeño entonces te pagan los europeístas a los que odias en tu prorrusismo». Ahí se queda.
El segundo frente es Meloni. Un forero sostiene que Le Pen «ha visto que puede ganar y recula», y añade: «Si no fijaros en la Meloni». La idea que circula es que la moderación es contagiosa cuando se huele el poder. Otro participante lo resume con sorna: «La mamarracha esta no conoce esa de 'al enemigo que huye puente de plata'».
El tercer frente es el jurídico. Un participante lanza la pregunta: «Si ya tienen nacionalidad cómo demonios los va a echar?». La respuesta de otro es que se puede hacer «convirtiéndolos en apatridas y negándoles el trabajo, cualquier asistencia o ayuda». Ahí salta LeeMarvin: «No puede. O hace leyes estilo apartheid o se mantiene en la legalidad vigente o elimina todos los subsidios por motivos objetivos, y solo en el segundo supuesto evitaría ser colgada de la torre eiffel. Es
Francia no Castilla y León». Y remata: «y dale… que Francia no es Murcia, que no puede. Le Pen lleva mucho detrás del sillón y es práctica».
Qué cambia respecto a antes
Lo que se da por superado es la discusión sobre si Le Pen modera por táctica o por obligación. Ahora se asume que no puede decir otra cosa sin caer en el delito de odio. La predicción que se cumplió es la de quienes decían que el hilo acabaría en el barro de la legalidad. La que falló es la de quien esperaba una noticia nueva: no la hay. El asunto que entra con fuerza es el de la nacionalidad como escudo legal. Varios participantes coinciden en que, una vez que alguien es francés, echarlo es otro cantar. Ahí se abre una grieta: unos creen que se puede hacer por la vía de los hechos —apatridia, exclusión laboral— y otros que eso es impensable en Francia. La conversación no se cierra. Se queda en el aire, como el 46%.
La experiencia personal que nadie pidió
Un participante cuenta que lleva «15 putos años» diciendo que Le Pen «no va a tirar a ni un solo moronegro» y que lo único que hará es «dinamitar la UE como le exige su jefe, el enanito recauchutado de mongolia». La frase se queda ahí, sin que nadie la discuta. Otro forero aporta su propia experiencia con el colectivo musulmán: «hay un colectivo bien integrado, con estudios y buenos trabajos que no quieren saber nada de los banlieues y gentuza». Y añade: «Nunca se trató de echar a todos». La cosa deriva hacia una comparación que no viene a cuento sobre parejas lésbicas y el sexo entre mujeres, que el hilo ignora. El foro sigue a lo suyo.