Del tocomocho de Figaredo a los 100.000 millones del tuit
El hilo se parte en dos cuando alguien incrusta el tuit de @Alex_politics. Dice que aplicar los tipos de Figaredo dejaría al Estado sin
casi 100.000 millones al año, prácticamente todo el gasto en sanidad. Y añade el detalle que descoloca: quien cobra
1.500 euros brutos al mes se ahorraría 376 euros al año. Alguien lo remata con un «el tocomocho de Figaredo». A partir de ahí, el debate ya no es sobre la propuesta, sino sobre si alguien se la cree.
Qué se ha sabido
El tuit de @Alex_politics se pega dos veces en el tramo. Es el dato que ordena la discusión:
100.000 millones menos de recaudación y un ahorro anual de
376 euros para un salario bruto de 1.500 euros al mes. El segundo tuit que circula es el mismo, así que el hilo lo repite como un estribillo.
Un participante hace la cuenta de los dos precipicios fiscales con números redondos:
22.000 euros → 0 de IRPF → neto 22.000;
22.001 → 3.300 de IRPF → neto 18.701. Y el segundo salto:
70.000 → 10.500 → neto 59.500;
70.001 → 17.500 → neto 52.501. Conclusión: «literalmente formulado produciría dos precipicios fiscales».
Otro forero calcula el ahorro por tramos: quien cobra
20.000 euros al mes se ahorra menos de 400 al año; quien cobra
100.000 se ahorra unos 19.000. Y remata que ese dinero acabará en «putas, yates y fondos de inversión en bolsa extranjera». Un tercero responde que el IRPF ya es progresivo y que con esta medida
el 90% de los españoles pagarían menos.
Aparece la cuota de autónomos: uno pide eliminarla y cobrar solo el IRPF del beneficio, «como en UK». Otro propone que las cotizaciones sociales de la empresa vayan íntegras al salario del trabajador, exentas de IRPF:
18.000 pavos anuales que ahora no ve el currito. Y alguien más pide que cada bajada de impuestos venga con una reducción de gasto detallada equivalente.
Dónde está la bronca
El choque es entre los que creen que la rebaja se autofinancia y los que sostienen que el agujero es insalvable. Un participante defiende que esa actividad económica genera beneficios en empresas que pagan más Sociedades, reduce el paro y baja el gasto en desempleo: «Todo eso es mucho más de 20.000 millones». Otro responde que los efectos no se ven a corto plazo y que los Estados están con el agua al cuello: «es de imposible aplicación en economías no solventes». La contrarréplica matiza que no hace falta ser solvente, pero que hace falta un colchón para pagar las nóminas mientras rueda el tema.
El segundo frente es la credibilidad. Un forero avisa de que Vox, al llegar al poder, «van a subir los impuestos en lugar de bajarlos». Otro recuerda que ya prometieron cosas que no cumplieron. Y un tercero lo justifica: «El pueblo español NO QUIERE verdades». La discusión deriva hacia si la propuesta es un programa de máximos o un anuncio de intenciones.
El tercer frente es el gasto. Alguien señala que los sueldos de los políticos son «décimas» del gasto y que el verdadero desangre son las pensiones, la contratación pública y los intereses de la deuda. Otro responde que ni quitando el IMV dan las cuentas. Y un tercero ironiza: «esa escala del IRPF dejaría la recaudación del Estado en un 35% de la actual, por lo que pensiones y sueldos de funcivagos deberían bajar un 70%. ¿Dónde hay que firmar?».
La reforma de la reagrupación familiar se cuela de nuevo: un participante sostiene que la han convertido en «un sistema piramidal» y que antes se exigían ingresos mínimos y seguro privado. Otro responde que no van a echar a nadie y pide «cuatro años más de Perro». El hilo vuelve al IRPF sin resolver nada.
Qué cambia respecto a antes
El tramo anterior se fue a las pensiones no contributivas y al gasto militar. Aquí eso desaparece. El tuit de @Alex_politics se convierte en el eje: la cifra de
100.000 millones y el ahorro de
376 euros para un mileurista ordenan la discusión. La novedad es que entra el debate sobre autónomos y cotizaciones, y que alguien pone sobre la mesa la cuota fija y el IVA de los primeros 10.000 euros. También se cuela la reforma de la reagrupación familiar, que ya había salido antes, pero ahora con más detalle. La predicción que falla es la de los que esperaban que la propuesta se discutiera por su letra pequeña: el hilo se ha ido a si Vox cumpliría o no. Y la que se cumple es la de los que decían que nadie pondría encima de la mesa qué se recorta: nadie lo pone.