El hilo se parte entre la secta y el fin del mundo
Arranca con un vídeo de un mitin.
A partir de ahí, el hilo se parte en dos: los que siguen con la comparación sectaria y los que se van por los cerros de la conspiración. La primera página es un rosario de etiquetas:
«secta destructiva»,
«la familia Mason»,
«la secta pedroplanista». Alguien recuerda que la responsable de una consejería comparó a
Feijóo con Hitler y otro responde que todos los políticos dan asco, pero los de la izquierda radical son
inquietantes a nivel de película de terror.
Qué se ha sabido
El vídeo del mitin se cuelga al principio y sirve de chispa. Un forero recupera un tuit de un tal @NOSTRADAMUS que pide volver a ponerlo a circular todos los días:
No hay más datos duros. Nadie aporta cifras, fechas ni fuentes. El hilo es pura opinión y algún que otro cálculo temporal: un participante sostiene que los próximos
10 o 15 años serán determinantes para saber si la
tecnología lleva a una utopía o a una distopía. Otro responde que lo que llama transición es en realidad la descomposición del estado de bienestar europeo y que en ese mismo plazo Europa será
otra cosa completamente distinta.
Dónde está la bronca
La bronca no es entre bandos políticos, sino entre niveles de discusión. Un grupo se queda en la comparación sectaria: que si David Koresh, que si Jim Jones, que si el Kool-Aid. Otro salta a la geopolítica y la conspiración. **amadeus** intenta poner orden con un análisis de las sectas políticas: devoción absoluta al líder, mentalidad de nosotros contra ellos, control de la información, castigo de la disidencia. Lo cuenta sin insultos y con estructura. Le responden con un
«depende» y una teoría sobre la guerra ideológica que reescribirá la historia. Ahí se lía: **NORDWAND** dice que eso es el desmantelamiento del estado de bienestar y el
reemplazo étnico; **pececito** añade que no hay lucha real porque los que deciden están por encima de los partidos y buscan un fin esotérico,
el Rey del Mundo. **amadeus** se baja:
«me faltan conocimientos».
El choque más concreto es por una comparación futbolística. Un forero dice que la despedida de un ministro sonó más a la de Modrić que a la de un político. **Luftwuaje** le responde que no insulte al futbolista comparándolo con un asesino socialista. Ahí se acaba la discusión deportiva.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el hilo iba de si el partido que gobierna es una secta. En este tramo se da por hecho que lo es —nadie lo discute— y la discusión se desplaza a dos sitios: si todas las sectas acaban igual y si el sectarismo es solo de un bando. **hyugaa** suelta que los rojos de burbuja con sus colegas progres hace tiempo que formaron su secta. **Antiglobalismo** pregunta si alguna vez no fue una secta, y otro responde que llevan décadas siéndolo. La novedad es que entra con fuerza el marco conspirativo: Nuevo Orden Mundial, inteligencia artificial que hackeará el cerebro, un guionista común para todas las sectas. El hilo ya no habla solo de política, habla del fin de la política.
La predicción que se queda sin respuesta
**NORDWAND** lanza que en unos años estos comportamientos se estudiarán como aberrantes. **amadeus** da un plazo de 10 a 15 años para saber qué camino toma la humanidad. **hyperburned** suelta que el futuro será afiliarse a una secta. Nadie recoge el guante de comprobar nada. El hilo termina con un forero preguntando a otro si es de los viejos que corean el nombre de un político al final. La conversación sigue, pero ya no sobre el vídeo.