El Supremo suspende el voto de los nuevos nacionales por la Ley de Nietos
La decisión del Tribunal Supremo de estimar la medida cautelar solicitada por Iustitia Europa y
Vox ha dejado una paradoja sobre la mesa: los nuevos ciudadanos por la Ley de Nietos mantienen su nacionalidad, pero no podrán ejercer el voto hasta que se acredite su origen. Esto, en la práctica, suspende los efectos electorales de la inscripción en el Censo Electoral de Residentes.
¿Qué implica exactamente la suspensión?
La medida no anula las nacionalidades concedidas, sino que ordena revisar caso por caso la procedencia del antepasado. Quienes no puedan demostrar que descienden de un represaliado de una provincia concreta quedarán fuera del censo electoral si no residen en España. El objetivo evidente: impedir que cientos de miles de nuevos votantes decidan elecciones sin haber pisado el país.
El debate de fondo
Mientras unos consideran que es un derecho ejercer la nacionalidad pero no votar sin pagar impuestos, otros ven un intento de limitar un voto que podría cambiar mayorías. La discusión se extiende a la interpretación de la Constitución y a si los miembros de la diáspora tienen legítimamente voz en las urnas. En todo caso, la decisión del Supremo deja la pelota en el tejado de los consulados, que deberán auditar cada expediente.
Queda la pregunta de si esta suspensión será definitiva o si el Congreso aprobará una ley que garantice el voto a estos nuevos ciudadanos. Algo es seguro: el pleito apenas acaba de empezar.