Del «efecto liana» al cálculo de bodas y divorcios: el hilo se atasca en teorías
El hilo se ha partido en dos. Por un lado, los que intentan cuadrar las cuentas de bodas y divorcios con datos del INE y del Observatorio Demográfico CEU. Por otro, los que han convertido la conversación en un intercambio de teorías sobre el «efecto liana», la facilidad de las mujeres para ligar y la supuesta ruina que supone casarse para un hombre. La entrevista a la planificadora de divorcios ha quedado definitivamente aparcada.
Qué se ha sabido
En este tramo no aparece ningún enlace nuevo. Las cifras que se manejan son aportadas por los propios participantes, sin fuente verificable en la mayoría de los casos.
spala advierte de que la gráfica que circula es «un poco engañosa»: los datos de bodas de 2025 aún no se han publicado y, según el INE, en 2025 hubo
83.000 divorcios y 175.000 matrimonios, lo que daría una correlación de en torno al
47%, no el 86% que sugiere la gráfica.
Chimpu replica con datos del Observatorio Demográfico CEU y el INE: algo más del
50% de los matrimonios acaban en separación o divorcio; el cociente rupturas/bodas ha superado el
60% en 13 de los últimos 18 años; uno de cada tres se separa antes de los 20 años de casados, uno de cada cinco en los primeros 10 y uno de cada ocho en los primeros 7; la edad con más rupturas es de
40 a 49 años, donde se concentra cerca del
40% de todos los divorcios. En 2025 hubo
80.785 divorcios y en 2024,
82.991.
manottas asegura, sin aportar fuente, que existe una estadística según la cual, si el cónyuge se queda en paro, se divorciaría aproximadamente el
90% de las mujeres frente a solo el
25% de los hombres.
Dónde está la bronca
La discusión sobre las cifras deriva pronto hacia el terreno de los agravios.
Jugon96 sostiene que el divorcio es «un enorme negocio para las mujeres» y que ninguna lo haría «si tuviesen perspectivas de quedarse bajo un puente y trabajando el doble como burras». Añade que los varones demuestran «más sentido común, empatía, responsabilidad y generosidad» que las mujeres.
Chimpu incide en la asimetría del mercado de ligue: ellas reciben cientos de likes en aplicaciones y se les acercan hombres en discotecas, mientras que para ellos es mucho más complicado conocer mujeres, lo que a su juicio explica que muchos hombres aguanten en el matrimonio.
restaurantes carga contra el relato de las clientas de la planificadora: «Me vienen muchas mujeres muy enfadadas porque sus maridos no las cuidan, no las valoran, no las respetan, no las desean. ¿Y ellas cuidan a sus maridos, los valoran, los respetan?». Para él, lo mejor que le puede pasar a un hombre es que su mujer se divorcie de él, y el único fin de tener pareja es tener hijos.
En el otro frente,
Rhaven lanza una hipótesis contrafáctica: si el
80% de los divorcios los iniciasen los hombres, las mujeres no tardarían en decir que es porque son unos irresponsables, unos inmaduros y unos infieles con pánico al compromiso.
coscorron señala el doble rasero: si lo hace ella es una relación abierta; si el hombre va a un club, es un putero.
Caravaggio00 pregunta si las mujeres están más dispuestas a relaciones abiertas y
Vlad_Empalador sugiere que ver a otras parejas en un club de intercambio las excita, aunque
LuismarpIe duda que funcione en su caso concreto.
La conversación también ha derivado hacia el terreno de la salud mental.
HurreKin suelta que ir al psicólogo es de maricones, sin que nadie le responda directamente.
Basta de amerindios afirma que las mujeres no tienen corazón ni cerebro y que no son personas; el mensaje no recibe réplica en este tramo.
Ibar insulta a la planificadora y
WerVoss dice que tiene cara de quitarte hasta el hígado.
Blightblade recomienda ver el canal de Elena, en particular un vídeo con un tal Esteban, pero nadie lo comenta.
Qué cambia respecto a antes
El «efecto liana» que se discutía en el tramo anterior queda arrinconado. Ahora el eje es la comparación entre bodas y divorcios, con cifras que se cruzan y se corrigen entre sí. La predicción de que el porcentaje de quién inicia el divorcio no se movería mientras el coste sea asimétrico sigue sin discutirse. Lo nuevo es la teoría de que el hombre aguanta porque fuera del matrimonio lo tiene más difícil para ligar, y la constatación de que el hilo se ha convertido en un rosario de reproches sin datos nuevos verificables.