Feijóo promete un millón de pisos y el foro se parte en dos
El hilo se abre con la promesa de un millón de viviendas y a los pocos mensajes ya hay dos bandos: los que hacen números y los que piden hechos. La cifra estrella del plan del PP no tarda en convertirse en el campo de batalla. Unos calculan cuántas casas hay que levantar al día. Otros recuerdan que las competencias son de ayuntamientos y comunidades. Y de fondo, la pregunta que nadie responde: ¿quién pone el dinero?
Qué se ha sabido
En este tramo no hay noticias nuevas, solo cuentas y más cuentas.
ElCalvo pone sobre la mesa la aritmética: a
100.000 euros por vivienda, el millón de pisos son
100.000 millones, entre el
10% y el 12% de los Presupuestos a cuatro años, cuando ahora vivienda no llega al
1%. Y recuerda que más del
60% del gasto está atado en pensiones, deuda y defensa.
quinci traduce la promesa a ritmo diario:
250.000 viviendas al año,
20.833 al mes o
685 al día, festivos incluidos.
Rosso aporta un dato de mercado: en Málaga hay
30.000 viviendas proyectadas en suelo en gestión, pero Savills calcula
diez años desde que el promotor compra el suelo hasta las llaves, y que en cinco años solo saldrán unas
3.000.
Nefersen enumera las medidas de la Comunidad de Madrid: sustitución de licencias por declaraciones responsables y liberalización del uso del suelo.
Ignatius rescata un enlace de
La Vanguardia de 2021 sobre la suspensión de la ley de Feijóo que abría la puerta a la vacunación obligatoria:
el Constitucional suspendió la ley de Feijóo sobre vacunación obligatoria.
Dónde está la bronca
El choque es de manual.
recadero corrige a
ElCalvo: el plan no dice que el Estado construya y pague, sino que facilite la construcción.
ElCalvo responde que facilitar tampoco es gratis y que en eso se gasta menos del
1% de los PGE.
Nefersen sentencia que el problema real son dos: falta de mano de obra, que lleva una década formar, y un sistema eléctrico que no permite urbanizar.
Findeton replica que basta con liberalizar de verdad y que el sector privado se encargue de la energía.
qwertyXD apunta a otro flanco: las competencias son de ayuntamientos y comunidades, muchas gobernadas por el PP, que no han hecho un bloque de pisos en años.
Findeton y
El Buho les contestan que en esas comunidades ya se aplican medidas y se nota. La discusión sobre la edad también calienta:
Lian y
mindusky cargan contra la ayuda solo para menores de 40, y
Nefersen propone que dependa de la capacidad económica, no de la edad.
Findeton insiste en que bajar impuestos no bajará precios si la oferta sigue escasa.
Lian le responde que la inmigración ha acelerado el proceso, pero que el problema viene de antes.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el debate era si el plan era creíble. Ahora se ha desplazado a si es siquiera ejecutable. La cifra del millón ya no se discute como promesa, sino como problema aritmético y de cuello de botella: mano de obra, electricidad, suelo y burocracia. La predicción de
Knight who says ni —que harán falta
tres o cuatro millones de inmigrantes más para construir— abre un flanco nuevo. Y la rectificación de
recadero deja claro que el Estado no pone ladrillos, pero sí tendrá que poner avales y rebajas fiscales, que tampoco salen gratis.
El cálculo que nadie quiere hacer
ElCalvo desglosa las alternativas para financiar el plan: recortar masivamente en gasto social y autonomías, subir impuestos o disparar la deuda. Y recuerda que las tres chocan con la realidad política.
Nefersen añade que los programas no se hacen con expertos, sino con ocurrencias de última hora para captar votos.
Lian lo suscribe: «resulta insultante que tengan a tanto asesor y expertos para proponer las ideas de bombero que tienen».