El hilo se calienta: del puchero a la cárcel que nadie ve
El hilo arranca con el puchero a fuego lento y en dos páginas ya se habla de cárcel, de impunidad y de que aquí no dimite ni el que regala bolígrafos. La conversación salta del Supremo a la pandemia, de Maduro a la UE y de los indultos a los presupuestos que no se presentan. Nadie espera que pase nada.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay documentos nuevos del Supremo ni cifras oficiales. Lo que entra es un enlace de
El Debate que titula que el Constitucional «abandona» a Sánchez y garantiza el derecho de 38 millones de españoles a votar con un censo legal. Lo pega Antiparticula y se comenta poco, pero marca el tono: la conversación ya no va solo del Supremo, sino de que el Constitucional también se ha movido.
A partir de ahí, el hilo se llena de tuits. h2o ras encadena una ristra: uno de Carlos González que compara ciertas amenazas con las de antes de la guerra civil, otro de VOX sobre carteles del PP, otro de El Español sobre la Junta Electoral y el CIS de Tezanos, otro de La Gaceta sobre 3,8 millones para alimentación halal en Gran Canaria, y uno de Guillermo Rocafort que afirma que la Ley de Memoria Democrática ha multiplicado por tres los españoles fuera de España y que un cónsul en Rosario regaló 80.000 pasaportes. Ninguno de esos tuits se contrasta en el hilo; se pegan y se siguen.
La única fecha que se repite es la del 22 de octubre, la del enlace de El Debate. El resto es conversación sin fuente.
Dónde está la bronca
El choque no es sobre si el Supremo pidió la lista o no. Eso ya está fuera de discusión en el hilo. La bronca es sobre
qué pasa después.
Eric Finch lo plantea en términos jurídicos: «Diría yo que la responsabilidad penal no es a título colectivo sino individual, pero eso no quiere decir que no pueda identificarse a los responsables y exigírsela». Es la posición más técnica del tramo. Frente a ella, Flasengue responde que «nadie es responsable en este país.....y menos los politicos o los funcionarios». Y HotelDeltaPapa remata con el precedente que nadie quiere nombrar: «Si no hay nadie en la cárcel por la plandemia no penséis que por esto vaya a caer nadie tampoco».
Ahí está el nudo. Unos creen que la cadena de mando permite señalar a un ministro; otros creen que la cadena se diluye siempre. PP$O€ lo resume con retranca: «Tironcillo de orejas y p'alante ¿O me está diciendo que enfrentan cárcel y multas?».
La comparación con Europa vuelve, ahora con más detalle. duro negociador sostiene que «en un país verdaderamente Europeo, no bolivariano, pillan a un ministro regalando bolígrafos, dando una charla en
elecciones, tiene consecuencias graves y dimisiones inmediatas». Y añade que aquí el Gobierno crea una ley, el Supremo avisa, el Constitucional avisa y el Ejecutivo sigue «silbando». Gonzalor lo lleva a su terreno: «Están montando un pucherazo a lo Maduro, al fin y al cabo son de la misma cuerda».
No hay rectificaciones en este tramo. Nadie cambia de opinión. Lo que hay es una acumulación de escepticismo:
la predicción implícita es que no pasa nada.
Qué cambia respecto a antes
Antes el hilo discutía el retraso y la posible desobediencia. Ahora se da por hecho que el retraso existe y la discusión se traslada a la impunidad. La pregunta ya no es «¿llegará la lista?», sino «¿le pasará algo a alguien?». Y la respuesta mayoritaria del tramo es que no.
Entra un asunto nuevo: el Constitucional. El enlace de El Debate introduce la idea de que el Alto Tribunal también ha movido ficha, y eso cambia el marco. Ya no es solo el Supremo contra Exteriores; es el Supremo y el Constitucional contra el Gobierno, según la lectura que se hace del titular.
También entra, de refilón, el censo como arma electoral. El tuit de Rocafort sobre los 80.000 pasaportes en Rosario y la multiplicación por tres de españoles fuera de España conecta con el fondo del asunto: quién vota y con qué peso. Nadie lo verifica, pero encaja con la sospecha que recorre el hilo.
Y aparece la política general: los presupuestos que no se presentan, las encuestas de VOX en Valencia, los carteles arrancados en Burgos. El hilo se dispersa, pero vuelve siempre al mismo sitio:
si no hay consecuencias, no hay delito.
El cálculo que circula
aventurero artritico lanza la pregunta que resume el tramo: «no ha presentado los presupuestos y no ha pasado nada, para que va a presentar nada?». No es una cifra, es una lógica. Y en el hilo funciona.
Klapaucius abre con «Están cociendo el puchero a fuego lento» y PepeRaptor añade «Y descojonándose del T. Supremo». John Smmith lo cierra con «Tras, tras, por detrás». Tres mensajes, tres formas de decir lo mismo: aquí no pasa nada.
Al final del tramo, la conversación sigue sin resolverse. No hay noticia de que la lista haya llegado. No hay imputación. Solo hay foreros que, como mucho, esperan un tirón de orejas.