El Brent cierra en 109,9 y el colchón de EE. UU. se queda al 39%
El hilo arranca con una corrección que lo cambia todo: no es que la reserva estratégica de EE. UU. haya caído un 39%, es que está al 39% de su capacidad. Un forero lo había leído mal y lo rectifica. A partir de ahí, el viernes se cierra con el Brent en 109,9 y el debate se parte entre los que miran el preciómetro y los que miran el calendario electoral.
Qué se ha sabido
La corrección llega pronto. Un participante aclara que la SPR tiene capacidad para algo más de
700 millones de barriles, así que un 39% son unos
270-280 millones. Eso sería el nivel más bajo desde principios de los ochenta: en 2023, tras las ventas de 2022, ya había bajado a unos
350 millones, que entonces se consideraba mínimo de 40 años. El mismo forero pide el cierre del Brent y otro responde:
109,9. «Es un +4-5% en el día, un movimiento fuerte para un viernes», concede.
El enlace que se pega es el de la
explicación del Consejo sobre las sanciones a Rusia, y de ahí sale el dato que aviva la discusión: el Urals cotiza a
114,30 dólares mientras la UE mantiene congelado el tope al crudo ruso en
44,10 dólares, prorrogado doce meses y ratificado dentro del 21º paquete de sanciones. También se enlaza el
análisis jurídico de la ampliación de sanciones y una publicación sobre el
22º paquete de restricciones.
En el plano interno, otro mensaje recuerda que España está obligada a mantener reservas de unos
92 días de consumo y que lo liberado este mes son
4,4 millones de barriles, algo más de cuatro días. El detalle se pierde entre el ruido, pero está ahí.
Dónde está la bronca
La bronca se divide en tres frentes. El primero es el precio: un forero sentencia que «el lunes sube a más de 125» y otro le responde que «lleva muchos meses más de 100. No es algo puntual». El segundo es la causa: hay quien sostiene que la subida no es por Irán sino por la reducción de la OPEP, especialmente Arabia Saudí, que necesita barriles por encima de 90 dólares para cuadrar sus cuentas. La respuesta matiza: el FMI calcula que los saudíes necesitan el barril en torno a 90, sí, pero con Ormuz comprometido el margen físico es limitado porque casi todo su crudo sale por el Golfo.
El tercer frente es político. Un participante pronostica que Trump perderá las elecciones del 3 de noviembre y que los productores ya no bajarán el precio porque saben que la gente paga lo que sea. Otro carga contra las sanciones europeas con ironía: «Yo en mi casa he congelado el precio del nuevo aifon a 20 euros». Y un tercero defiende que Rusia quería vender su petróleo y gas a buen precio y ser socio comercial, no esta situación.
La predicción más concreta es la del lunes:
125 dólares. La más política, la derrota electoral. Ninguna se resuelve en este tramo.
Qué cambia respecto a antes
Se supera la confusión inicial sobre el 39%: ya no se habla de caída sino de nivel. La cifra del Brent deja de ser una estimación y se fija en 109,9. Entra con fuerza el debate sobre el precio de equilibrio fiscal de Arabia Saudí y la capacidad real de exportación por rutas alternativas a Ormuz. Y aparece una predicción con fecha: el lunes por encima de 125.
El cálculo que descoloca
Un forero asegura que «solo con las reservas que tiene Venezuela alimenta a los coches del mundo 120 años». La respuesta es una división:
300.000 millones de barriles declarados por Venezuela entre
37.000 millones de consumo anual dan algo más de
8 años. La cuenta no da para 120. Y el crudo extrapesado de la Faja del Orinoco necesita inversión, diluyentes y refinerías preparadas. Tenerlo bajo tierra no es tenerlo en el depósito.