El hilo se enciende con Limoges y la teoría del estado policial
El tramo arranca con la resaca de los disturbios y un mensaje de cortatijeras que pregunta dónde comprarán las madres con la paguita si han destrozado todo. Pero el hilo se va rápido a otro sitio: a la guerra racial, a Limoges, a la teoría de que Europa necesita una dictadura para poner orden. Los mensajes se cruzan sin orden y la conversación se parte en dos: los que hablan de un conflicto inevitable y los que discuten si esto es una revolución o una simple asonada.
Qué se ha sabido
Datos concretos, pocos. Ibar comparte un tuit de @Alerta Zeta | Sucesos que asegura que
han incendiado el Ayuntamiento de Limoges y se ha derrumbado su histórico campanario. El mensaje no lleva verificación independiente. Máximo Décimo Hispanio comparte otro tuit de @Matthieu Valet en el que se afirma que
unos criminales lanzan chimeneas desde las azoteas contra policías y gendarmes, y que a esa altura una puede matar. Tampoco hay confirmación. Relisys enlaza una noticia de El País y resume con sorna que el periódico atribuye los disturbios al
«noble regreso de los chalecos amarillos» y a la
«rabia estudiantil» por la privatización educativa. El enlace está en el hilo:
la rabia de estudiantes, agricultores y funcionarios confluye en una gran protesta.
Dónde está la bronca
La bronca ya no es sobre si la revuelta es legítima. Ahora se discute el diagnóstico. John Smmith sostiene que
a Europa solo le espera una guerra y que antes o después se va a liar para hacer recortes. Ibar va más lejos:
«Están forzando una dictadura porque será lo único que pueda poner orden». UN FÍSICO lo plantea como una trilogía: recorte de libertades primero, estado policial después. Frente a ellos, Rebel6000 no entra en el fondo de las revueltas, pero remarca que
«las asonadas sociales se hacen así, no hay otra vía: la vía democrática es una falacia para que todo siga igual». Don Juan de Austria y Rebel6000 se enganchan en un intercambio de reproches personales que no aporta datos. Mientras, fueracensura cuenta su experiencia personal: vive en un sitio que describe como islamizado y dice que antes eran
unos 800 habitantes y ahora más de 3000. Perrito juguetón añade que
«lo hacen ahora porque son el 50% de la población en muchos barrios». Son afirmaciones sin fuente. Máximo Décimo Hispanio reconoce que
«hay mucho que no es moro, antisistema muy violento» y John Smmith rectifica su tono anterior:
«En las imágenes que se difunden hay un elevado número de occidentales. No sabemos el origen, pero es verdad. Disculpe el malentendido».
Qué cambia respecto a antes
Se da por superado el debate sobre las logias y la historia negra de Francia. La predicción de que el ejército intervendría en 3,2,1 no se ha cumplido, pero nadie la retira. Entra un asunto nuevo: la teoría de que el gobierno francés no actúa porque forma parte de una estrategia mayor. Apolyon sostiene que
«vemos más banderas palestinas que francesas» y que Macron participa en la invasión islámica al no usar la fuerza. DonManuel lo resume en una línea:
«Me nutre ver Francia arder». El hilo no llega a un acuerdo y sigue abierto.
El cálculo que nadie hace
Nadie aporta cifras de daños, pero cortatijeras lanza una pregunta que planea sobre todo el tramo: si han destrozado todo, ¿dónde comprarán las madres con la paguita? No hay respuesta. La conversación deriva hacia la guerra racial y la descolonización, con frontis preguntando si los franceses se han dado cuenta de que ha empezado su guerra racial. Nadie lo concreta.