El hilo se enreda en la historia negra de Francia y en teorías sobre las logias
El tramo arranca con la resaca de los disturbios, pero nadie habla ya de saqueos ni de detenidos. La conversación se ha ido a otro sitio: a las revoluciones masónicas, a la Leyenda Negra y a si Francia ha sido siempre un aliado del enemigo islámico. Los mensajes se cruzan sin orden y el hilo se parte en dos: los que discuten de historia y los que siguen con la actualidad de los disturbios, aunque sea de refilón.
Qué se ha sabido
Datos concretos, pocos. Don Juan de Austria suelta una retahíla de afirmaciones históricas sin fuente: que las revoluciones de 1789 y 1917 fueron masonicas, que en la Bastilla se tomaron 20.000 fusiles, que el gobernador entregó la cárcel y el armamento, y que en 1917 los mencheviques y Kerensky no luchaban contra el zar sino que recibieron armas de un general de derechas. También asegura que en la Guerra Civil española los franceses se llevaron entre 250 y 300 toneladas de oro, y que la masonería la introdujo en España el hermano de Napoleón. Brotes_verdes añade que Portugal donó una millonada para pagar mercenarios en Viena y que Francia robó ese oro al pasar por su territorio. Máximo Décimo Hispanio comparte un tuit de @seikoo sobre un mortero de 380 disparado en la Bastilla contra los CRS, y otro de @Alerta News 24 con una imagen de la place de la République. Ninguno de estos tuits lleva verificación independiente.
Dónde está la bronca
La bronca ya no es sobre si la revuelta es legítima. Ahora se discute el diagnóstico histórico. Don Juan de Austria sostiene que las dos revoluciones fueron masonicas y que controlaron las armas antes de tomarlas. BGA escribe un párrafo largo sobre el «odio latente por el pasado colonial» y «la negación voluntaria a la integración social», y acusa a Francia de aliarse con el enemigo islámico para no perder su hegemonía europea. Frente a ellos, sensei_returns se autocita para decir que si no hubiera un porcentaje elevado de personas no blancas entre la población, no ocurrirían estas protestas, pero reconoce que está viendo muchos más blancos en estas protestas que en otras anteriores. Cortatijeras pide explicaciones reales: «Hay mucho blanquito también, a ver si alguien nos explica las causas reales, lo de las deficiencias en educación no me lo creo». Salamander lanza una teoría económica: a una multinacional le sale más barato que le quemen un local que pagar publicidad, así que el saqueo podría ser calculado. Ironlord pregunta cuántas logias han sido atacadas y Don Juan de Austria responde que «creo que aun 0», entre risas. La discusión deriva hacia el papel de Francia en la historia: Don Juan de Austria recuerda que Cervantes fue capturado por piratas berberiscos que venían de Francia porque el rey francés tenía un pacto secreto con los turcos. BGA remata: «La hija mayor de la Cristiandad aliándose con el enemigo islámico con tal de no perder su hegemonía europeo frente a la monarquía más comprometida por preservar la Cristiandad». Overdrive1979 aporta un dato geográfico: Limoges es una ciudad mediana tirando a pequeña, equivalente a León en España, y si el hartazgo social empieza en ciudades de ese tamaño es señal de que la cosa está extendida. Cebolleta suelta que «los marrones también son nuestros hermanos», y Paquitochocolat ironiza: «Las criaturicas quieren ir a clases bien vestidos y con lo último en tecnología, por eso han robado en vuiton y apple».
Qué cambia respecto a antes
El hilo abandona la discusión sobre la legitimidad de la revuelta y se enreda en teorías conspirativas sobre la masonería y el pasado colonial. La cifra de detenidos y los balances de daños han desaparecido. La predicción de que los disturbios se extenderían a más ciudades no se confirma ni se desmiente: nadie aporta datos nuevos sobre Marsella, Lyon o Burdeos. Lo que sí aparece es un nuevo frente: la posibilidad de que los saqueos sean una estrategia publicitaria de las multinacionales, y la teoría de que las logias masónicas están detrás de las revoluciones. El hilo se ha convertido en un debate de historia y conspiraciones, con los disturbios como telón de fondo.
Una experiencia personal
Ajoporro cuenta que hace un par de años, en París, durante las protestas de los chalecos amarillos, vio pasar cuatro camiones cargados de coches quemados por los Campos Elíseos. No es el único: Máximo Décimo Hispanio comparte un vídeo de un tractor empujando un Ferrari en una manifestación en París, y otro de @Alerta News 24 con una pancarta en Montpellier que reza «EL PUEBLO TRIUNFARÁ». Son anécdotas que se cruzan en el hilo, pero que nadie verifica.