El hilo se parte entre ajusticiar al preso o deportarlo
El hilo deja de hablar del preso de Parla y se convierte en un catálogo de métodos de ejecución. Un usuario abre con que él mismo lo decapitaría. Otro responde que eso no sorprende a nadie. A partir de ahí,
40 mensajes en los que se discute si es más barato el garrote, la guillotina, la horca o una ametralladora en Barajas. La víctima y su familia desaparecen del debate en la página dos.
Qué se ha sabido
El enlace que abre el tramo es de
OkDiario, que titula «Preso pero no muerto» y recoge que el detenido está investigado por un apuñalamiento en junio y que salió en libertad provisional días antes del crimen. Un participante lo pega y otro responde con la pregunta que ya planeaba:
«¿Es que le dejan el móvil en la cárcel?».
La cifra que se lanza es
8.132 ayuntamientos. Con un garrote y un verdugo en cada plaza, calcula quien lo escribe, «nos saldría incluso barato», y propone que el dinero salga de subvenciones, paguitas o sindicatos. Nadie rebate el cálculo. Se discute el método.
Aparece un dato de reincidencia: el preso habría vivido mejor en prisión en España que en su país de origen, según un forero. Y se recuerda el caso de otro interno que grababa sus juergas desde dentro. El patrón se repite.
Dónde está la bronca
La pelea no es sobre el crimen. Es sobre cómo matar al preso. Un bloque defiende el garrote por español y barato. Otro prefiere la guillotina porque el garrote es «un botón de off». Un tercero propone la horca como «el método más barato, limpio y práctico». Y un cuarto sugiere la hoguera por ecosostenible: limpia el país y da chuletas para los necesitados.
El segundo choque es sobre el coste. Un participante pregunta por qué hay que mantener al preso y pide deportación inmediata. Otro responde que el asesinado no se sabe si es español y que de deportación nada. La discusión deriva hacia si las cárceles parecen la favela de Lima y si hay más gente a pensión completa por detrás.
El tercer choque es entre usuarios. Un forero acusa a otro de ser culpable tanto o más que el preso por su ideología, y le desea que los próximos asesinados sean él y su familia. La respuesta no llega: el hilo sigue con métodos de ejecución como si nada. Otro usuario pide pena de muerte para el preso y para quien lo defienda. Un tercero responde con sarcasmo: cuando salga, habrá que proporcionarle un alquiler social.
Hay quien rectifica el tono. Un participante que había pedido deportación matiza que el asesinado no se sabe si es español. Otro recuerda que en la cárcel meten de todo. Y un tercero apunta que lo civilizado es la soga, no el garrote.
Qué cambia respecto a antes
Lo que cambia es el eje. En la página anterior se discutía la libertad provisional, el control penitenciario y la reincidencia. Aquí eso se da por sabido y el hilo se parte en dos: los que quieren ajusticiar al preso y los que quieren deportarlo. La pregunta sobre el móvil en la cárcel queda sin respuesta. La familia de la víctima desaparece de la conversación. Y el debate acaba en métodos de ejecución, costes por ayuntamiento y descalificaciones entre usuarios.
El cálculo que nadie rebate
Un forero hace la cuenta:
8.132 ayuntamientos, un garrote en cada plaza, un verdugo en cada plaza. «Nos saldría incluso barato», escribe. Propone financiarlo con subvenciones, paguitas o sindicatos. Nadie discute la aritmética. Se discute si el garrote es casposo o eficiente. Otro responde que cuesta más un rifle de precisión que toda una familia de presos y propone ametralladoras ligeras. La conversación ha dejado de ser sobre el crimen de Parla.