Del «gosting» a la IA: el hilo se parte entre fugas y culpas
El hilo sobre la urgencia eterna pega otro giro. Si en la página anterior se discutía de agile y kanban, ahora la conversación se parte en dos: por un lado, cómo largarse de una empresa que convierte cada día en una emergencia; por otro, si la IA ha aliviado el remo o lo ha hecho más pesado. Y en medio, un reproche que enciende los ánimos: el que traga con horas extra sin cobrarlas.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay enlaces ni noticias, solo experiencias y opiniones.
skan cuenta que estuvo unos meses de prueba como analista de datos en el Santander y que, con la excusa de la urgencia, le hacían horas extra todos los días sin que constaran ni se pagaran. Un día dijo que no podía más, que con ocho horas tenía suficiente, y dos días después lo echaron alegando que ya no lo necesitaban.
Oscovita relata que se fue de un trabajo con preaviso legal y que no le querían pagar unos
700 euros de vacaciones y extras prorrateadas; tras dos llamadas sin respuesta, amenazó con sindicato e inspección y a los tres días tenía el dinero en cuenta.
gonzalo11 menciona el caso de una conocida que dejó un puesto de cargo medio alto en una multinacional con
20 años de antigüedad para irse de profesora de instituto.
OSPF señala que ve mucho en las ofertas eso de «tolerancia al estrés» y que ya llegas estresado antes de entrar por
1500 euros.
Funci-vago dice que en su trabajo «urgente» significa hacer las cosas en
15 días.
Dónde está la bronca
La primera disputa es cómo irse.
estroboscopico aconseja pirarse sin dar explicaciones, aplicar el «gosting» a la empresa para dejar teorías y dudas.
D_M responde que marcharse así supone perder paro e indemnización y propone decírselo al jefe: que si todo es urgente, no es sostenible, y que si no le vale, que despida.
COVID 8M terció antes para corregir: no es lo mismo irse que conseguir que te despidan.
La segunda bronca llega con las horas extra.
la_trotona sostiene que el problema son los que tragan con horas extra sin pagar y luego se quejan, y que merecido se lo tienen; añade que lo suyo es reunir evidencias y denunciar.
skan había contado su caso y
fisioloco le pregunta si le triplicaron el sueldo esos meses;
Pichorrica responde: «A cambio de nada».
La tercera es la IA.
pamplinero dice que con la IA el remo es más ligero pero te piden remar más fuerte y más rápido: te meten en más proyectos simultáneos en la mitad de tiempo, y aunque la IA haga mucho, uno debe tener el control, el contexto y validar lo que escupe. Pone el ejemplo de los repartidores de Amazon y la optimización de rutas: no significó que trabajaran menos.
tenesegarroamego pregunta si con impresión 3D no se podría hacer un prototipo para iterar;
George Orwell responde que en su empresa hicieron pruebas y no tienen propiedades mecánicas para garantizar la calidad del producto final, y que el flujo de trabajo de ingeniería se ha refinado durante
60 años para que venga uno a revolucionarlo.
También hay un ramalazo sobre la función pública.
Eric Finch cuenta que en algunas áreas hay exceso de jefes y una plantilla envejecida y menguante, con objetivos guiados por intereses políticos, y que hubo funcionarios a los que se les prohibió participar en concursos de traslados para que no se fugaran.
D_M insiste en que si la empresa dice «urgente» muy a menudo es mala gestión de recursos y toca contratar.
Black Jack añade que también puede ser querer crecer por encima de las posibilidades.
Qué cambia respecto a antes
La discusión sobre agile y kanban queda aparcada. Entra con fuerza el debate sobre cómo salir de una empresa así: la fuga silenciosa frente a la carta de despido. También aparece la IA como factor que multiplica frentes, y un reproche directo a los compañeros que aceptan horas extra sin cobrarlas. La nota personal la pone
gonzalo11 con el caso de la conocida que cambió una multinacional por la enseñanza. Y
Poseidón insiste en su táctica: cada vez que oye «urgente», responde «las urgencias al Cunqueiro» y baja el ritmo; al principio le miran mal, pero a los meses la frase cambia a «cuando puedas».
El cálculo de la huida
D_M y
COVID 8M dejan claro el cálculo: irse por voluntad propia cuesta paro e indemnización.
Oscovita demuestra que reclamar lo que es tuyo funciona si amenazas con sindicato e inspección.
skan ejemplifica lo contrario: le echaron por negarse a seguir haciendo horas extra impagadas.
zirick recomienda dejar esos trabajos salvo que las nóminas tengan
4 ceros.
Bishop sentencia: «El premio para el que mejor cava es una pala más grande».