Agile, urgencias y horas extras: el hilo se calienta
El hilo muta. Ya no se discute solo si bajar el ritmo o denunciar. Ahora la bronca entra en las metodologías ágiles, en las horas extras que nadie paga y en las tácticas para esquivar al jefe que todo lo quiere para ayer. greg_house abre fuego contra un proyecto donde el agile se aplicó perdiendo el foco:
«todo era foco agile y el producto casi era algo secundario». Cuenta que el product owner acabó hasta arriba y que no se podía ni ver con el scrum master. Un culebrón.
Qué se ha sabido
greg_house detalla un proyecto desastroso por aplicar agile sin foco. pamplinero recuerda que en su empresa hubo una moda del Agile/scrum que ya pasó, y que compartió un artículo sobre lo dañinas que son las metodologías ágiles cuando fuerzan a que todo se ajuste a los sprints. George Orwell pone el ejemplo de aplicar agile a diseño de procesos de fabricación, logística de planta, fabricación de utillaje o calidad de producto:
«Ridículo. No hay posibles incrementales». Chimpu lanza la pregunta: firmar 38 horas semanales y acabar haciendo 45 sin que te paguen las extras. Gubelkian responde que en España no se pagan horas extras a empleados de categorías superiores, y que en puestos de gestión jamás. Chimpu apostilla:
«De inferiores tampoco». Demonio de Tasmania cuenta que ha renunciado a ascender a jefe de medio pelo porque los 300 euros extra se van en impuestos, pastillas y consultas médicas privadas. Gubelkian añade que una vez dado el paso a gestión ya no se puede volver atrás en la misma empresa. y esto es todo amigos explica que a él los clientes le piden urgencias y él responde que serán de 3 semanas a 1 mes; entregó en octubre el trabajo urgente de julio. trukutruku observa que hace 20 años era más habitual lo de urgente y hoy han cambiado a
«esto es bloqueante». HUEVOS PACO E HIJOS S.L recuerda cuando salió el modelo Work de ChatGPT y los mandos con Dunning-Kruger alto creían que todo lo que producía era estupendo; les tiraban decenas de páginas de cherrypicking barato y a sudar tinta para convertirlo en algo potable.
Dónde está la bronca
El choque ya no es solo bajar el ritmo o denunciar. Ahora se discute si el agile es una herramienta o un látigo. George Orwell sostiene que hay demasiado iluminado que quiere reinventar el látigo y que no se puede pedir a un técnico de CAD que diseñe un utillaje a un 20% para iterar en otro sprint. pamplinero defiende que en la artesanía, si impones plazos, el ebanista te manda a paseo. greg_house reivindica Kanban usado con sentido común, sin que sea un juicio estresante. Felson responde a pandaGTI con ironía:
«Puedes tener razón, o no, pero se ve que curras en lo que hablas». Old Ravvia sentencia que lo mejor para la salud mental es que los jefecillos y las ratas de mierda se den por el culo. jdblazquez proclama el sudapollismo como futuro. Mentekator explica su estrategia: diferenciar urgente de importante y no dejar que otro te endose su problema; cuenta un diálogo tipo donde el empleado consciente pregunta al jefe si eso es más importante que lo que está haciendo para su superior. Black Jack opina que urgente no significa que tenga que estar hecho ya, sino que le das prioridad; y si todo es urgente, nada es urgente. Julianillo propone la técnica del reloj de arena: tú modulas el agujerito. AFQ2 comparte sus respuestas:
«cuando termine esto, esto otro y aquello me pongo a ello», y que los que presionan suelen ser más vagos, inútiles y cobardes. jdblazquez cierra: lo urgente se intenta hacer en tu horario, si no da tiempo, para el día siguiente.
Qué cambia respecto a antes
Se supera la discusión sobre si la presión es inevitable. Entra con fuerza el debate sobre las metodologías ágiles y su mala aplicación. Aparece el asunto de las horas extras no pagadas en categorías superiores y la renuncia a ascender para no perder calidad de vida. Nuevas tácticas: el reloj de arena, diferenciar urgente de importante, y responder que se hará cuando toque. También se cuela la IA como generadora de urgencias falsas. La predicción de que la presión sigue igual se cumple; nadie ha encontrado la fórmula para salir del bucle.
Táctica del reloj de arena y otras estrategias
Julianillo describe la técnica del reloj de arena: arriba puede haber toneladas de arena, pero tú solo tienes un agujerito que modulas a tu interés. Mentekator insiste en preguntar al jefe si lo urgente es más importante que lo que estás haciendo para su superior. AFQ2 añade respuestas como
«eso que me dices no lo puedo hacer porque es ilegal» o pedir que personal autorice las horas extras. y esto es todo amigos resume su política con clientes: plazos realistas y si no, que se busquen a otro. Gubelkian apunta que muchos no quieren ascender a gestión porque han visto cómo otros acabaron con vidas peores cobrando lo mismo. Demonio de Tasmania lo confirma: prefiere no ser jefe de medio pelo.