La movida madrileña habría sobrevivido a Franco: los datos del régimen
Pocos datos resultan tan incómodos para la mitología de la contracultura española: Genesis, Santana y Queen actuaron en España con Franco vivo. El régimen toleraba el rock internacional mientras la
censura recortaba otras parcelas. Entonces, ¿habría pasado la movida la tijera del general? La respuesta dista de ser unánime.
El régimen ya abrazaba el rock (con condiciones)
Quienes sostienen que la movida habría sobrevivido a Franco recuerdan que en los 60 y 70 hubo festivales con bandas extranjeras de primer nivel. El general permitía el arte, siempre que no cuestionara las costumbres. Las performances más transgresoras -como la escena de Alaska miccionando sobre Carmen Maura- habrían sido seguramente mutiladas, pero el movimiento musical, en su núcleo, habría seguido.
Niños bien con guitarra eléctrica
Otra corriente aplica el análisis de clase. La movida fue impulsada por hijos del régimen, los únicos con recursos en 1980 para comprar una guitarra eléctrica, un amplificador y un local de ensayo cuando unas zapatillas Nike suponían un lujo. El acceso a la música extranjera era un privilegio: un joven que había trabajado en Londres logró entrar en una radio de Bilbao solo por traer discos que nadie había oído. Sin ese capital económico y cultural, la escena no habría despegado.
Con Franco en el poder, esos mismos hijos del régimen tendrían el dinero y las conexiones para traer la onda londinense, con la peculiaridad de que el régimen habría querido domesticarla. La pregunta no es si la movida habría existido, sino qué habríamos visto de ella.