El hilo del rally: del 000 al "no es un accidente"
El primer tramo del hilo arranca con la foto del amasijo de chapa y una pregunta que se repite:
¿cómo acabó el coche cero en el fondo del barranco? En pocos mensajes, el tono pasa de la coña al desglose técnico y de ahí a la bronca. Alguien suelta que el coche parecía descapotable y le corrigen: el techo lo quitó la cizalla de los bomberos. Otro recuerda que llevaba el
000 y no competía. Y a partir de ahí, el hilo se parte en dos.
Qué se ha sabido
El dato que ordena la discusión es el del dorsal:
el 000 no competía, abría la carretera antes de que pasaran los corredores. Varios mensajes insisten en eso para desmontar la idea de que fuera un participante más. Sobre el coche, un forero aporta una ficha concreta:
un GT3 RS 992 tiene 525 CV y unos 1.500 kilos entre los dos pasajeros, propulsión trasera y sin jaula, sobre una carretera revirada con quitamiedos y rocas abajo. La cifra del precio también circula:
casi 300.000 euros. Y se repite la corrección sobre el techo: no era descapotable de fábrica, lo abrieron los bomberos con la cizalla hidráulica. En el apartado de daños, un mensaje apunta a que
la peor parte se la lleva la copiloto, con la médula dañada. Como contexto, alguien deja caer que
las noticias luctuosas en el mundo del rally se acumulan últimamente, incluso con vehículos que llevan jaula antivuelco y homologaciones.
así quedó el coche tras la caídaDónde está la bronca
El choque central es entre los que sostienen que
un coche sin jaula antivuelco no debería haber estado ahí y los que responden que era un coche de apertura, no un competidor, y que el riesgo lo asume quien se apunta. Un participante lo resume:
«Se ve claramente que no llevaba una jaula como Dios manda de las que protegen todo el habitáculo. Si no no habría cedido el marco del parabrisas y probablemente estarían vivos». Enfrente, otro recuerda que
«el 000 no compite sino que van abriendo la carretera antes de que pasen los corredores». La discusión deriva hacia la edad del piloto:
63 años. Un mensaje no lo entiende:
«No me entra en la cabeza que un tipo forradísimo se ponga a hacer el gilipollas en ese tipo de actividades a sus 63 tacos». La respuesta más repetida es que el dinero no compra prudencia y que quien se aficiona a esto no lo deja por cumplir años. También aparece la comparación con el salto base:
«Me recuerda a los capullos que hacen salto base, que tiene una tasa de fallecidos espachurrados altísima». Y una frase que reabre el debate semántico:
«esto NO ES UN ACCIDENTE. Esto es que alguien HA ESTRELLADO SU COCHE». Hay quien rectifica sobre la marcha al enterarse de que el techo lo cortaron los bomberos, y quien mantiene que el coche parecía abierto en las fotos. El punto donde el tono cambia es el de la copiloto:
«Lo peor se lo lleva ella con medula jodida». Ahí desaparece la ironía.
Qué cambia respecto a antes
Se da por superado que fuera un descapotable: varios mensajes zanjan que el techo lo retiraron los bomberos. También se aclara que el 000 no competía, lo que desactiva parte de la sorpresa inicial. Lo que entra como asunto nuevo es el desglose técnico del coche —potencia, peso, ausencia de jaula— y la comparación con las motos. La predicción de que el hilo se centraría en el precio se queda corta: el precio aparece, pero el debate se va a la jaula, a la edad y a quién asume el riesgo.
El cálculo que circula
Un mensaje hace el desglose:
525 CV, 1.500 kilos con los dos ocupantes, propulsión trasera, sin jaula y una carretera revirada con quitamiedos y rocas en cuanto caes. La conclusión que saca es que ir a fuego ahí es un suicidio y que hace falta tener muchas manos. Otro aporta la cifra del coche:
casi 300.000 euros. Y un tercero ironiza con que
«casi 300 mil leuros de coche y para abrir la puerta le ponen una cinta de persiana».