Apagón masivo: España se queda sin luz y sin respuestas
A las 12:32 del lunes 28 de abril, la península ibérica se quedó a oscuras. Los mensajes del foro empezaron a llegar desde todos los puntos: Portugal, Bizkaia, Asturias, Sevilla, Valencia, Canarias... La luz se fue y con ella la calma. «Estoy en portugal sin luz», escribía un forero nada más empezar. Otro confirmaba: «En el Sur de España sin Luz ni internet. Solo funciona el 4g y 5g, y regular». La cosa no tardó en llenarse de teorías: desde un ciberataque hasta una falsa bandera, pasando por la habitual ristra de culpas políticas.
Qué se ha sabido
Los primeros mensajes son pura confusión. Un participante dice que su casera en Portugal también está sin luz, «así que yo diría a priori todo Portugal». Desde Canarias, otro aclara que allí «sigue la luz» y que se enteró «porque he puesto la tele aburrido». En Bilbao, el metro es un caos y las colas para el bus, kilométricas. En Sevilla, a las tres horas sin luz, el termómetro marca 30 grados y la comida del sábado empieza a peligrar. Los hospitales tiran de generadores diésel, y hay quien informa de que «los generadores diesel Benz se han puesto a funcionar inmediatamente». Un forero que dice tener un familiar en Endesa asegura que en su sistema aparece «13:29h Disturbio de red eléctrica a nivel nacional». Otro apunta a un posible «incendio de la red que comunica entre Francia y España». La cifra que se maneja en los primeros compases es una caída de «más de 13.000 MW de demanda a las 12.50 horas», según un enlace a un artículo periodístico. También se habla de que la recuperación total podría tardar «de 6 a 10 horas», según la SER. Y se confirma que en zonas de Euskadi, Ourense, Salamanca, Girona y Barcelona ya ha vuelto la luz de forma parcial.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos desde el minuto uno. Por un lado, los que lo tienen claro: «Apesta a ciberataque», «Falsa bandera de manual, ahora pueden atacar a Rusia por el ciber ataque», «Huele a false flag a kilómetros». Por otro, los que cargan contra la gestión: «La que ha liado Sánchez», «Gracias perro. Mecawen su puta madre», «Esto ya lo comentó Turiel, simplemente REE la cagado con la gestión de carga del sistema». La presidenta de Red Eléctrica se lleva lo suyo: «Recuerdo a todo el foro que la Presidenta de REE no sabe la diferencia entre un Kw/h y su trasero». Y hay quien defiende que la culpa es del cierre de nucleares: «Hay que cerrar TODAS las nucleares, eso ayuda seguro». La ironía recorre el hilo: «Habrá que votar más Socialismo para evitar estas molestas situaciones Socialistas...». También se discute si el apagón es solo español o europeo: «Apagón Europeo mis huevos morenos. Es sólo España, y partes de Francia y Portugal. En Suiza todos funciona con normalidad». Y los rumores de saqueos: «SE VIENEN SAQUEOS SANOS», «En breves llegarán las primeras noticias de saqueos a comercios». Alguien pide calma: «Que cunda el pánico», mientras otro suelta: «Si esto es cierto, debería haber fusilamientos. Es inaceptable. Eso no pasa ni en Etiopía».
Qué cambia respecto a antes
Antes del apagón, el debate energético estaba centrado en el precio y en la transición renovable. Ahora, de golpe, todo el mundo habla de inercia, de disyuntores que hay que levantar a mano y de la fragilidad del sistema. La predicción de que la luz volvería pronto se cumple a medias: algunas zonas recuperan el suministro en horas, pero otras siguen a oscuras y sin comunicaciones. Entra con fuerza el asunto de los generadores y el combustible: «las gasolinas, las bombas de extracción, funcionan con electricidad. En un apagón, el tan vital combustible estaría encerrado bajo tierra». Y aparece la política: Ayuso y Extremadura piden activar el nivel 3 de emergencias para sacar al Ejército a la calle. El miedo a los saqueos y al colapso de las comunicaciones se instala en la conversación.
Escenas de un día sin luz
En Bilbao, «la mayoría de gente ni se había enterado, gente en bici, haciendo running, rascándose los huevos sin camiseta, las terrazas llenas». En Valencia, un forero nota que «hace rato que no veo pasar aviones». En un hospital del norte, el silencio de los extractores al pararse y luego el rugido de los generadores diésel. Y el humor negro: «Estoy en un hospital del norte de España y de repente se ha hecho silencio y se ha apagado todo». Mientras, los mensajes siguen llegando desde móviles con batería: «Me queda un 14% de bateria y sin powerbank, fue un placer, nos vemos en la próxima reencarnación».