Dos tuits y Saturno devorando a sus hijos
El hilo de la acampada de Sol ha cambiado de tercio. Ya no se discute si los protocolos funcionan o no: ahora se comparten tuits, se enlaza a Goya y se acusa a los acampados de montar una falsa bandera. La denuncia de robos sigue sin una sola cifra.
Qué se ha sabido
En este tramo no aparece ningún dato nuevo sobre los robos. Ni cifras, ni fechas, ni denuncias. Lo que sí entra son dos tuits:
y
. Se pegan sin contexto y se comentan de pasada.
También se enlaza una imagen de
Saturno devorando a su hijo, de Goya, para ilustrar lo que un participante llama «la ideología social-comunista devorando a sus seguidores». El enlace va acompañado de un comentario que compara la acampada con lo ocurrido en Seattle años atrás, donde se montó una zona autónoma con su propia seguridad. Aquí, dice, ya se habla de imponer ley propia para protegerse.
Otro forero asegura que un teléfono de gama alta está a la venta en la calle Carretas, a 200 metros, pero no aporta más prueba que su palabra. Nadie lo verifica.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos. Por un lado, los que se ríen de la acampada y de sus protocolos. Por otro, los que aprovechan para lanzar acusaciones políticas. Un participante sostiene que la acampada es de extrema derecha porque no está racializada. Varios responden con burlas: «Son mas fachas qu elos fachas!!», «Racistas», «Rojos racistas».
La acusación de falsa bandera aparece varias veces. Un forero dice que son «fascistas disfrazados de magrebíes para criminalizar a ese colectivo migrante». Otro responde que quienes cometen los robos son «agentes de Putin» y que está seguro. Nadie aporta pruebas de ninguna de las dos cosas.
El choque deriva hacia la burla sobre qué se puede robar en un campamento. Se mencionan sacos de dormir, luces de camping y teléfonos. Un participante ironiza con que los acampados «celebran las transferencias de riqueza hacia personas racializadas». Otro remata con un «Bendito KARMA».
Hay quien pide no juzgar tan rápido y recuerda que esas personas «no están categorizadas». Frente a eso, otro responde que ya vimos el perfil de los acampados cuando acosaron a una reportera. La discusión se enreda con protocolos imaginarios: uno propone tapones, vaselina y no hacer daño. Otro sugiere enviar a un mediador y a una trabajadora social para interceder. Nadie rectifica. Nadie cambia de tono.
Qué cambia respecto a antes
En este tramo no se supera nada. La denuncia de robos sigue sin cifras. Los protocolos anunciados se convierten en objeto de mofa. Entra un asunto nuevo: la comparación con Seattle y la idea de que la acampada impondrá su propia ley. También aparece la acusación de falsa bandera, que antes no estaba. El hilo acaba con un «Ya comí» que resume el nivel.
Datos clave
Dos tuits compartidos sin contexto. Un enlace a Saturno devorando a su hijo, de Goya. Un teléfono de gama alta a la venta en Carretas, según un forero. Ninguna cifra de robos. Ninguna denuncia formal.