El hilo se parte entre los que ven estafa y los que ven jamón de 500 €/kg
El hilo del bocadillo de 18,95 € se ha partido en dos. A un lado, los que hacen la cuenta de la vieja y sacan
12 bocadillos caseros por el mismo dinero. Al otro, los que avisan de que el jamón que lleva dentro, si es el que dicen, ya cuesta más que el bocata entero. La pelea no es sobre el pan: es sobre qué hay entre el pan.
Qué se ha sabido
En este tramo no ha aparecido ningún comunicado nuevo del cocinero. Lo que ha entrado son enlaces y cuentas. Un forero trae la
respuesta del cocinero a las críticas por su local de Londres y, a la vez, el
cierre de su local en Dubái. Otro participante enlaza la
página del café más caro del mundo para ironizar sobre lo que considera paladares refinados. Y alguien más deja la
crónica de un medio gastronómico que iba a escribir sobre el mejor bocadillo de jamón del mundo y acabó aparcando el artículo por caro.
Las cifras que se manejan en el hilo son dispares. Un forero calcula que con
19 sobres de 40 gramos de una marca de supermercado, más pan y aceite, sale a
1,50 € por bocadillo. Otro sube la apuesta: con un jamón de
60 €/kilo, los 18 € dan para
300 gramos de jamón al corte más un euro de barra. Un tercero asegura que el Joselito ronda los
500 €/kilo y que un sobre de 70 gramos en El Corte Inglés vale
29,50 €. Con esos números, dice, el bocata sería barato. La discrepancia está en si el jamón es ese o no. Varios participantes sostienen que no puede ser Joselito a ese precio y que será serrano o ibérico sin más. También se apunta que en Barajas cobran
16 € por un bocadillo parecido.
Dónde está la bronca
La bronca no es sobre el precio. Es sobre el jamón. Un sector del hilo defiende que si el bocata lleva Joselito de Guijuelo, el precio está justificado. Otro sector responde que comparar ese jamón con una marca de supermercado es hacer trampa, y que el cálculo de los 12 bocadillos caseros no se sostiene. La discusión se encona cuando alguien dice que el jamón de supermercado no es jamón y otro le contesta que eso es cuestión de reputación, no de producto.
Hay un tercer grupo que pasa de la materia prima y va al negocio. Sostiene que el producto vive del tirón mediático del cocinero, que en Londres y Dubái no ha funcionado y que en España se vende en aeropuertos y gasolineras, donde el cliente no compara. Un participante lo resume: el bocadillo va dirigido a quien quiere publicarlo en redes. Otro añade que el aeropuerto ya es caro de por sí y que él no come allí.
La rectificación más visible es de tono. Un forero que empieza diciendo que el bocata es una estafa para guiris acaba matizando que no lo ha probado y que se reserva la opinión. Otro que arranca llamando ladrón al cocinero termina discutiendo gramos y precios por kilo. El hilo no se calma: se mueve.
Qué cambia respecto a antes
Lo que cambia es el eje. En la entrega anterior la discusión era si 18,95 € es un impuesto al despistado. Aquí ya no se discute eso: se discute si el producto vale lo que cuesta. La comparación con el supermercado queda arrinconada por los que defienden el jamón caro, y entra con fuerza el argumento del canal de venta. También entra un asunto nuevo: el panettone negro que el cocinero presentó en televisión y que, según un participante, se venderá a 60 € en Navidad. La predicción que se hace es clara: si la gente lo compra, el modelo sigue.
El cálculo que nadie discute
El único número en el que coinciden todos es el del aeropuerto. Allí el cliente no compara. Paga y sigue. El resto es discutir si el jamón es de 60 € o de 500 € el kilo, y eso no lo va a resolver el hilo.