España es un estado corrupto hasta la médula. Tal como yo lo veo, la corrupción política no es más que la corrupción del estado supurando. No puede haber corrupción política sin un estado profundamente corrupto que la sostenga. Es imposible.
El estado es una tecnología humana que lleva milenios perfeccionándose. Nada es casual.
Somos nosotros quienes estamos confundidos respecto al objetivo del estado. Siempre lo asemejo a una granja. A ojos del ganado, la granja es un lugar seguro, donde el granjero lo cuida. Pero la realidad es que el objetivo de la granja es ordeñarlo, sacarle la lana y en última instancia cebarlo para sacrificarlo a cambio de dinero.
Quien produce algo, aquí en España, ya está mucho más que harto.
El oro es "orate conocido" mejor que sabio por conocer, estoy en su equipo.
El 80% de los españoles son estado-dependientes con derecho a voto. No hay salida.
Que la frase "opositar o morir" sea popularmente conocida en España ya es un signo de que esto se ha acabado.
Mejor no nos contamos las conflictos personales con las garrapatas del estado. La síntesis no está entre mis virtudes y le reventaría el spectrum al alopécico, si me pongo a ello.
Yo solo quiero que la gente entienda que el estado no es su amigo. Que el estado no puede darte nada que primero no te haya quitado con creces. Que además es profundamente corrupto y mientras nos roba lo real, nos endeuda para tapar el agujero. Y que dentro del estado no encontraremos la solución. Cuanto más crezca más nos va a parasitar. No hay solución política ni democrática basada en mantener el mismo estado. En mi opinión, sin auditar al estado, detectar la deuda odiosa y exigir responsabilidades a quienes la contrajeron y a todos quienes lo vieron y teniendo encomendado evitarlo no cumplieron su obligación, de nada sirve nada. Solo veremos gatopardismo y patada a la lata.
Yo quisiera que la gente entendiese que el estado no existe. Que el estado, como la iglesia, no es un ente superior, sino el conjunto de intereses de quienes lo componen y lo utilizan para sacar provecho. Unos intereses que básicamente son extraernos tanto como pueden para repartírselo de la mejor manera que sepan.
Si ni tu hermano hace nada por ti, ¿cómo podemos pensar que esa gente, que en su mayoría son mala gente que nos desprecia, van a hacer nada bueno por nosotros? Somos muy inocentes. Nos pierden nuestras ansias de creer en algo, lo que sea, incluso en el estado y los funcionarios que nos mangonean.
El poder no. Gobernar. El poder, cuanto peor más vendidos estamos a él. El caos beneficia al poder. Los políticos son el fusible de la democracia estatista. Cuando dimite un político o hay un cambio electoral, solo están saltando los fusibles de protección del estado para evitar que arda. Hemos llegado a un punto que toda la instalación está tan deteriorada y abandonada que cuando lo rearmamos, salta al poco tiempo otra vez, como en Francia.
En mi opinión, ahora mismo ya no hay nada que hacer.
Pero esta máquina es tan inmensa que colapsará bajo su propio peso. No vale la pena buscarse problemas para clavarle un alfiler al elefante. El estado mismo ha crecido tanto que ha fagocitado la economía que lo sustenta. Es cuestión de tiempo que colapse. Fíjese en Francia, el sector público representa más del 50% del PIB y todo arde. Ya no hay fusible político que lo proteja. Ya debe empezar a comerse a sí misma para mantenerse el propio estado.
Yo, por mi parte, intento pasar desapercibido y más que buscar victorias intento no acumular derrotas. Las luchas contra gigantes son muy bonitas en las novelas épicas, pero en la realidad no se dan casi nunca. Incluso si se dan (yo he tenido alguna victoria ante gigantes) resultan victorias extenuantes para el pequeño y derrotas insignificantes para el gigante.
Pero tenemos la suerte de vivir tiempos interesantes donde quizás lleguemos a ver colapsar a esos gigantes. Ya se verá.
El rey, que no ha aclarado si aceptará el cese, abre una ronda de consultas con los partidos del Gobierno de coalición y les insta a evitar una crisis en plena “incertidumbre geopolítica”
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