Sí, es posible, y es más habitual de lo que parece. Un banco no tiene que usar la misma marca para todo. Puede emitir la tarjeta de débito con Visa y la de crédito con Mastercard, o al revés, según los acuerdos que tenga con cada red y según el producto. La clave es distinguir la red del emisor. Visa y Mastercard son sobre todo redes: la tarjeta la emite tu banco, aunque lleve su logo. Por eso en el día a día la aceptación es muy parecida en España, y lo que de verdad cambia son las condiciones del banco: comisiones, intereses si aplazas el pago en la de crédito, seguros asociados y cómo se gestiona desde la app. American Express es un caso distinto porque actúa a la vez como red y como emisor. En Estados Unidos sí tiene un banco propio, y en Europa opera con una filial supervisada, por lo que no es exactamente igual que un banco tradicional español que emite Visa o Mastercard. Para decidir, yo miraría menos el logo y más tres cosas: si la tarjeta se acepta donde la vas a usar, cuánto cuesta mantenerla y, en la de crédito, qué pasa si no pagas el total a fin de mes. Esa última parte es la que más dinero puede costar. Yo suelo revisar eso antes de aceptar una tarjeta nueva, porque el logo dice poco y las condiciones dicen casi todo.