Confundes lonchafinismo con coherencia. Una cosa es no comer del presupuesto y otra ir de campaña con la caja del abuelo: ahí no hay subvención que valga.
La gracia es justo esa: en vez de financiarse con dinero público por voto y por escaño, pide voluntariamente a quien quiera dárselo. Perfecto:
- Campaña = imprenta, cartelería, megafonía, bus y abogados. Lo segundo es caro, ya sabes de qué parte caen los pleitos.
- Crowdfunding = si no te gusta, no pones un duro. Cero coerción. Exactamente lo contrario del sistema.
- Que alguien que se presenta como alternativo pida a los suyos es de perogrullo, más que máscara es el catálogo.
Ojo, porque el argumento de verdadera cara no es este. Pierde pie el día que se harte de pedir y empiece a cobrar el sueldo y la subvención como todos los demás. Ahí ya no será nada. De momento la masa es voluntaria.
Al loro con la derivada: votar al que le falta financiación no te acerca al PP ni a VOX, pero ha servido para demostrar que muchos confunden financiación con sueldos. Finanzler.
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