cuenta hombre. el meme ese de los animales….queremos saber mas
Me interesa el método para estar en el ordenador.
Lo que yo tengo pensado es poner la torre bajo la mesa y cerrarla por los lados con tela para que se acumule el calor.
A ver, no quería desviar el hilo del método propuesto por el op. Y también que me daba pereza, pero como veo que hay interés paso a contar un poco el tema.
Cuando me di cuenta de que los calientacamas hacen muy bien su función: calentar la cama, y si me apuras también para sentarte en el sofá con una manta, pero no valen para todo, empecé a pensar otras alternativas.
El problema cuando te sientas es que se te enfrían las piernas y sobre todo los pies. Ahí no es útil un calientacamas ni una bolsa de agua caliente. Sí, podrías ponerlo en el suelo y colocar los pies encima o debajo, pero va a perder el calor muy rápido, no resulta muy cómodo y puede que hasta te suden los pies. No es cómodo ni práctico.
También probé calcetines eléctricos y no los recomiendo por lo mismo: te hacen sudar los pies. Aparte de que la batería dura poco y tienes que estar pendiente de recargarla cada poco.
Básicamente he probado todas las soluciones lonchafinistas habidas y por haber. Todos estos métodos los menciono porque los he probado de primera mano, para que no perdáis el tiempo y el dinero como hice yo comprando cosas que luego no dan el resultado esperado.
Otra cosa que me dió por probar es el clásico truco de la vela y la maceta. Otro bluff. Sí, da calor, pero dura poco y hay que estar cambiando las velas y por dentro se forma una capa de hollín que mancha y huele. Además del trasto y el engorro que es tener una maceta ardiente en el suelo.
De ahí me pasé a las estufas de butano: son estas de toda la vida que pones una bombona de butano de las grandes detrás. Las hay de varios tipos: llama azul, catalíticas y radiantes.
Las de llama azul dan un calor uniforme, son útiles para calentar una habitación, pero no tanto si lo que quieres es calentarte a ti mismo.
Las catalíticas son parecidas pero con una combustión química más limpia.
Las radiantes en cambio tienen una placa cerámica que se pone al rojo vivo y radia el calor. Estas son las mejores para estar calentito cuando estás sentado. Son el equivalente a las estufas eléctricas de infrarrojos. Calientan inmediatamente desde el momento en que las enciendes y dan un calor muy agradable.
Después de investigar a fondo el tema me compré un par de estas, ya pensando que esta vez sí era la solución definitiva (craso error).
Resulta que estas estufas vienen todas con 3 placas cerámicas. La regulación de potencia consiste en encender una, dos o las tres placas. 3 niveles de potencia. Pinta bien sobre el papel. En la práctica no tanto.
El caso es que incluso al mínimo, con una sola placa cerámica encendida, dan un calor infernal. Que está muy bien cuando hace un frío que pela, pero te vas a ver con un calor excesivo en los meses de otoño y primavera en los que hace frío pero no tanto, y sin posibilidad de regularlo. Probé a colocar una válvula manual en la manguera de butano para tratar de reducir el caudal de gas. Esto funcionó en parte: la placa cerámica no se calentaba tanto y además reducía el consumo de gas. Pero es un engorro porque tienes que andar ajustando la válvula según cuánto gas le quede a la bombona (tienes que ir abriéndola según se agota el gas en la bombona para mantener la presión estable), y si cierras la válvula más de la cuenta se apaga la llama y se queda el gas saliendo unos segundos. Aunque estos aparatos tienen un sistema de seguridad que corta el gas en esos casos, pero me parece un peligro de todos modos. Aparte de incómodo por tener que andar tocando la válvula y también por el trasto tan grande que son estos aparatos. De hecho, muchos de ellos es posible que ni siquiera te quepan debajo de una mesa.
Y aquí es donde ya por fin di con la solución definitiva: estufas radiantes de camping con plato parabólico.
Hay estufas de camping de diferentes tipos: unas proyectan calor en todas las direcciones, otras son también de placas cerámicas como las grandes, y otras tienen un plato parabólico que concentra y proyecta el calor hacia delante. Éstas últimas son las buenas.
Vienen con una rueda para regular el paso del gas y son supereficientes. Para ilustrarlo con datos: la estufa grande de gas consume en torno a 95-100g/h de butano con una sola placa cerámica encendida. Cerrando parcialmente la válvula que coloqué en la manguera del gas, podía bajar hasta unos 75-80g/h. Menos de eso ya se apagaba, y aún seguía dando demasiado calor durante buena parte del año. Un derroche de gas, es estar pagando para pasar calor.
Con una estufa parabólica de gas de camping en cambio la regulación es una maravilla: puedes ajustar la válvula que trae al mínimo y conseguir unos consumos ridículos de unos 20-25g/h sin que se te apague. Super útil en otoño y primavera cuando el frío es moderado y simplemente quieres calentarte un poco. Y cuando hace más frío, puedes abrir la válvula al máximo y obtener más calor aumentando el consumo hasta unos 50g/h. Y como son tan eficientes, el calor percibido con esos 50g/h es muy similar a una estufa de gas radiante grande con una placa encendida. Así que aparte de darte un ahorro importante en cuanto a consumo de gas, te da también mucha más flexibilidad y un calor mucho más agradable ya que puedes ajustarlo de forma precisa según la situación.
Yo ya ni uso las estufas grandes que compré. Con esto me vale de sobra para todo el invierno. Pero en sitios muy fríos podría ser buena idea usar una estufa parabólica de camping en otoño/primavera y una estufa de las grandes en invierno.
Y ahora el problema evidente: estas estufas de camping funcionan con pequeñas botellas y cartuchos de gas, que valen un ojo de la cara. Bueno pues para esto hay dos soluciones lonchafinistas:
Método 1: usar un adaptador que permite conectar la estufa de camping a una manguera de gas butano. Los venden en AliExpress tirados de precio. Así puedes olvidarte de los cartuchos de gas y usar en su lugar una bombona de butano grande de 12 Kg para alimentar la estufa y tener calefacción para muchos días. En otoño/primavera, una bombona grande te puede proporcionar perfectamente 400-500 horas de calefacción con estas estufas. A no ser que vivas en un sitio muy frío y tengas que abrir la válvula de la estufa a tope. En ese caso te proporcionaría unas 250 horas de calefacción, que sigue siendo una pasada (aproximadamente el doble de horas de calefacción que con una estufa cerámica de las grandes encendida al mínimo).
La ventaja de este método es que conectas a la bombona grande y te olvidas durante mucho tiempo. Es lo mejor si quieres usar la estufa en un sitio fijo.
El inconveniente es que al conectar la estufa a una bombona grande, lógicamente deja de ser portable. Siempre puedes poner la bombona sobre un soporte rodante para moverla fácilmente, pero es un trasto. No es para estar con eso para arriba y para abajo.
Método 2: recargar los cartuchos de gas. Este método era el que yo utilizaba al principio (hasta que descubrí el adaptador mencionado y me pasé al método 1). Hay que comprar también un adaptador para esto, que en este caso sirve para conectar un cartucho de gas de camping a una manguera de butano. Éste es más común y fácil de encontrar que el anterior, lo venden en Amazon y AliExpress. Respecto a los cartuchos, yo he usado casi siempre los de Campingaz CV-450 y CV-300 porque tienen un sistema llamado Easy Clic que es de quita y pón, muy rápido y cómodo ya que no tienes que andar enroscando/desenroscando. Pero ojo, que para usar estos cartuchos de Campingaz hay que comprar otro adaptador adicional para convetirlos a rosca normal, pero es también fácil de encontrar (buscando "adaptador campingaz easy clic" salen: son unos que tienen 4 pestañas zainas que sobresalen en forma de cruceta).
Pues con este método se trata de comprar unos cuantos cartuchos de gas (pueden ser de rosca tipo Lindal, o bien los CV-450 de Campingaz con el adaptador correspondiente). Cuando se agota el cartucho, para poder recargarlo hay que crear un diferencial de temperatura entre la bombona grande y el cartucho vacío. La bombona grande debe estar a una temperatura mucho más elevada que el cartucho. Por tanto, es importante tener la bombona grande dentro de casa en un lugar templado, no a la intemperie. Si es un día soleado, también puede ayudar ponerla al sol unas horas, aunque no es necesario. El cartucho vacío hay que meterlo en el congelador para que se enfríe, pero no vale sólo con eso porque al estar vacío tiene muy poca inercia térmica, lo que significa que a los pocos segundos de empezar el trasvase de gas la temperatura del cartucho se elevará rápidamente y dejará de fluir el gas de la bombona grande al cartucho. Para que esto no pase hay que meter el cartucho en hielo. Agua con hielo puede funcionar, pero mucho mejor en un molde de hielo hecho previamente con el propio cartucho. Así el hielo literalmente abraza el cartucho y evita que se caliente al hacer el trasvase, manteniéndolo frío todo el tiempo. De esta forma puedes rellenar el cartucho hasta el 100% de su capacidad. De hecho tienes que cogerle el hilo porque puedes rellenarlo más de la cuenta si te descuidas. Si te pasas un poco no pasa nada: yo he rellenado muchos cartuchos de 450g hasta 500g sin ningún problema. Si te pasas más de la cuenta tampoco pasa nada: basta con abrir la válvula del cartucho con la punta de un bolígrafo o similar y dejar que escape el exceso de gas (hacerlo en exterior, claro, para no apestar la casa a butano). Hay gente que esto le da mucho respeto y no se atreven a recargar los cartuchos (en los propios cartuchos pone que no se pueden recargar, aunque en la práctica se puede). En mi experiencia se pueden recargar si lo haces así y además no he tenido ningún problema de seguridad. Aunque que conste que no me hago responsable de lo que haga cada uno, faltaría más que ya somos mayorcitos. De hecho me tiré 3 inviernos haciendo esto, cientos de recargas hechas sin ningún problema. Eso sí, usé los cartuchos de Campingaz por la comodidad del sistema de conexión y también porque se supone que son de buena calidad, que es algo a tener en cuenta cuando tienes en mente recargarlos. Es posible que cartuchos de marcas genéricas casquen y no permitan tantas recargas, ahí ya no entro porque no lo sé. ¿Es seguro? Si lo haces con cabeza, en mi experiencia sí. ¿Es un engorro? También (por eso me pasé al método 1).
La ventaja de este método es que el conjunto estufa + cartucho de gas es portátil, pequeño y ligero y te lo puedes llevar fácilmente a cualquier sitio.
El inconveniente: que tienes que estar continuamente rellenando los cartuchos. Un cartucho de 450g puede proporcionar unas 15-20 horas de calefacción regulando la estufa al mínimo, o unas 8-10 horas regulando la estufa al máximo.
Para terminar, un par de cosas a tener en cuenta:
1. La bombona grande de butano tiene que ir con un regulador de gas ajustable (también llamado regulador de salida libre o monfa ajustable), que lleva una rueda para ajustar manualmente la presión de salida del gas. Esto es necesario tanto para alimentar la estufa de gas directamente (método 1) como para recargar los cartuchos de gas vacíos (método 2). No vale el regulador con la típica uña del gas porque esos no dan presión suficiente.
2. Si quieres estar calentito sentado en el ordenador, ayuda mucho tapar los huecos bajo la mesa con una manta térmica de emergencia: la cara dorada hacia fuera y la plateada hacia dentro para retener el calor bajo la mesa. Si notas que la mesa se calienta mucho al poner la estufa debajo, colocar un panel reflectante bajo la tapa de la mesa, ligeramente inclinado para desviar el calor. Eso evitará que la mesa se caliente y hará que el aire caliente suba directamente hacia ti. Así te calientas las piernas con el calor radiado directamente por la estufa y el resto del cuerpo con el aire caliente que sale. Te puedes hacer un panel reflectante con una plancha de poliestireno, forrándola con aluminio adhesivo reflectante. Vigilar que no se quede demasiado cerca de la estufa y que no se caliente mucho. Si puedes tocarlo con la mano sin quemarte está bien. Suena peligroso, como que vas a salir ardiendo, pero en mi experiencia el adhesivo reflectante hace muy bien su trabajo y desvia el calor de forma eficiente evitando que se acumule el calor y desviándolo hacia ti.