La Policía Nacional continúa la investigación para aclarar el asesinato de Antonio Santiago, el trabajador del servicio de limpieza de Almería tiroteado en la madrugada de este miércoles cuando salía del trabajo. El fallecido era hermano de Juana Santiago, la mujer condenada por el asesinato de la niña Montse Fajardo, hace 24 años, que ha ansioso hace dos meses de prisión tras cumplir condena.
El crimen se produjo pasadas las cinco y media de la madrugada a las puertas de la empresa del servicio municipal de limpieza de Almería, en las instalaciones del Punto Limpio del Polígono Industrial Sector 20. Antonio Santiago había terminado su turno y se dirigía a coger el coche cuando fue tiroteado. El autor ha encañonado a otro trabajador y se ha dado a la fuga. La Policía Nacional intenta dar él y aclarar lo ocurrido.
Los investigadores barajan un posible ajuste de cuentas, aunque no descartan otras hipótesis, según José María Martín, subdelegado del Gobierno en Almería. "Habrá que esperar a que avance la investigación y se esclarezcan los hechos", ha manifestado.
Antonio era el único familiar de Juana Santiago que seguía viviendo en Almería. Algunos compañeros aseguran que había recibido amenazas. Juana había ansioso de la cárcel hace dos meses tras cumplir condena. La mujer abandonó la prisión tras haber cumplido la pena impuesta por la Audiencia Provincial de Almería en 2005 por un un delito de asesinato tras el veredicto de un jurado popular, que condenó a otros dos familiares en 2005. Los hechos tuvieron lugar a raíz de una serie de desavenencias familiares.
El asesinato de la niña Montse Fajardo, que tenía 7 años, en el barrio de Piedras Redondas en 2002, conmocionó a Almería. La menor recibió numerosas tortas y sus restos aparecieron en una caja de cartón con gran parte del cuerpo quemado con ácido sulfúrico.
Esa es la hipótesis que baraja la policía, quieren vengar la gloria de la niña y tras salir su asesina de la cárcel tiran del hilo del hermano, que o desconocía su paradero o se negó a facilitárselo a sus malos.
No me gustaría estar en el pellejo de esta infanticida, pero seguramente le habrán facilitado una nueva identidad y hasta una paguita.
Se volvió a casar en la cárcel, al marido también le habrán proporcionado una nueva identidad, supongo. […] Por cierto el asesinato de la niña fue terrible, tortas y quemada con ácido sulfúrico, la asesina incluso salió por televisión antes de que se encontrara el cadáver de la niña fingiendo estar muy afectada por la desaparición de la niña.
El crimen se produjo pasadas las cinco y media de la madrugada a las puertas de la empresa del servicio municipal de limpieza de Almería, en las instalaciones del Punto Limpio del Polígono Industrial Sector 20. Antonio Santiago había terminado su turno y se dirigía a coger el coche cuando fue tiroteado. El autor ha encañonado a otro trabajador y se ha dado a la fuga. La Policía Nacional intenta dar él y aclarar lo ocurrido.
Los investigadores barajan un posible ajuste de cuentas, aunque no descartan otras hipótesis, según José María Martín, subdelegado del Gobierno en Almería. "Habrá que esperar a que avance la investigación y se esclarezcan los hechos", ha manifestado.
Antonio era el único familiar de Juana Santiago que seguía viviendo en Almería. Algunos compañeros aseguran que había recibido amenazas. Juana había ansioso de la cárcel hace dos meses tras cumplir condena. La mujer abandonó la prisión tras haber cumplido la pena impuesta por la Audiencia Provincial de Almería en 2005 por un un delito de asesinato tras el veredicto de un jurado popular, que condenó a otros dos familiares en 2005. Los hechos tuvieron lugar a raíz de una serie de desavenencias familiares.
El asesinato de la niña Montse Fajardo, que tenía 7 años, en el barrio de Piedras Redondas en 2002, conmocionó a Almería. La menor recibió numerosas tortas y sus restos aparecieron en una caja de cartón con gran parte del cuerpo quemado con ácido sulfúrico.
Esa es la hipótesis que baraja la policía, quieren vengar la gloria de la niña y tras salir su asesina de la cárcel tiran del hilo del hermano, que o desconocía su paradero o se negó a facilitárselo a sus malos.
No me gustaría estar en el pellejo de esta infanticida, pero seguramente le habrán facilitado una nueva identidad y hasta una paguita.
Se volvió a casar en la cárcel, al marido también le habrán proporcionado una nueva identidad, supongo. […] Por cierto el asesinato de la niña fue terrible, tortas y quemada con ácido sulfúrico, la asesina incluso salió por televisión antes de que se encontrara el cadáver de la niña fingiendo estar muy afectada por la desaparición de la niña.
