Si os dicen que hace 25 años había una crisis inmobiliaria, es falso. Lo de que este país se llamase BURBUJA no significa nada. Es mentira que la administración empezara a recalificar terrenos y permitiera a promotores construir más bloques de viviendas pequeñas en este país que en el resto del continente junto. Es mentira que, pese a la oferta excesiva y barrios vacíos, los precios siguieran subiendo hasta límites impagables. Nada. El precio de las viviendas lo subió PEDRO por su decisión personal. Y este país adoptó su nombre de burbuja a finales de 2018; cualquier recuerdo anterior ha sido implantado a través de LA PAKUÑA que llevaba dentro millones de microchips con 5G de Indra.