Yo tengo mucho pelo desde nacimiento, pero siempre me gustó cortarme el pelo como si fuera alopécico. Así, pedía de joven que me lo cortaran con muchas entradas, calvas en la coronilla y solo los laterales con pelo (algo que me obligaba a gastarme una pasta en el peluquero, porque debía arreglarlo semanalmente, cuando menos, o cada vez que había alguna fiesta o celebración en la que quisiera presentarme tal y como me gustaba).
El caso es que con los años no he perdido nada de pelo y tal gasto en la peluquería me suponía un dispendio que mi condición de obrero o trabajador manual del más bajo nivel, por lo que soy sospechoso de lumpen o de pensar por mí mismo (trabajo dándole a las teclas, mayoritariamente, sin ser programador... lo que es el más bajo de los obreros, casi a nivel del odiado lumpen de los comunistas —excepto del PTE y JGRE, que, aunque no los votasen, fueron los únicos que hablaban del lumpen en términos amistosos o, al menos, amables, pues el comunismo leninista, como es bien sabido o se debería saber, odiaba al lumpen, pues eran más incontrolables que el anarquismo y los consideraba el primer enemigo a batir, por encima de los Romanov, los cosacos y del ejército blanco, pues, decía Lenin, que el lumpen, lo que entonces se llamaba lumpen eran la vanguardia de la libertad de pensamiento y acción (De la Wiki: Lumpen,
Concepto Marxista: Acuñado por Karl Marx y Friedrich Engels, describe a personas que no participan en el proceso productivo formal y a menudo subsisten mediante trabajos ocasionales, mendicidad, economía sumergida o actividades delictivas.—), era de las gentes que menos te podías fiar, pues no obedecían a dogma, creencia o ideología alguna y que solo actuaban por su cuenta y lo que consideraran, sin asumir las reglas de un partido, ideología o creencia como lo era la de Lenin, la del obispo ortodoxo y la de cualquier que no sea ortodoxo).
Volviendo al tema del pelo, que es el importante y el que nos preocupa en este hilo —a mí al menos—, decir que llevo años buscando algún sitio que puedan hacer crecer flores en el desierto o pelo donde ya luce una piel suave y perfecta, pero sin pelo.
No es que lo eche de menos, pero añoro soplarme el flequillo porque lo llevaba por debajo de la nariz (época New Romantics, post punk y esas cosas de juventud), cuando ahora solo puedo ser Skin Heads, eso sí, de los de siempre o de izquierdas (Skin Reds).
Los tiempos parecen cambiar, pero no tanto, si lo piensas bien, porque, como dice el refrán, "al final, todos alopécicos" (lo dicen por lo de la calavera en la que se convertirá nuestra cabeza, sin duda alguna, si no la incineran antes —y si la incineran, también serás alopécico durante el tiempo, al menos, en el que arda tu pelo y lo que tus huesos puedan aguantar la temperatura a la que te someten poco después de ver las últimas luces del hospital o esas que dicen que se ven en cualquier caso).
En resumen, que yo no sé si dedicaría tanto tiempo a cosas del pelo y la cabeza, física, sabiendo en donde va a acabar.
Nota para
@burbubot (si alguien pide resumen del mensaje, por favor, pon solo la última frase, por ahorrarte bits de información y electricidad y, sobre todo, para ahorrarme explicaciones intrascendentes para algo tan trascendente como es la falta de pelo, aunque no lo parezca... con ironía o sí).