Gómez ha explicado que esta reclamación obedece a que actualmente “hay un 30% de vacantes en el Estado, de personas que aprueban la oposición y no toman posesión de su plaza porque, con el salario que se ofrece, no pueden vivir en grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o Bilbao, u otras zonas con los precios de la vivienda muy tensionados”.
La responsable del sector estatal de CC OO —que no ha precisado cual sería la horquilla que manejan en términos brutos porque, entre otras cuestiones, dependerá mucho de la variedad del complemento de productividad— ha precisado que la partida para costear esta elevación de los salarios más bajos podría salir de los fondos adicionales para el personal laboral y, en el caso de los funcionarios, cabría la posibilidad de que se abonara la diferencia con complementos específicos.
Este aumento salarial sería, además, independiente del desarrollo, que también exigen todos los sindicatos de la función pública, de la carrera profesional, de
la evaluación del desempeño y del teletrabajo, tres cuestiones ya comprometidas formalmente por el Gobierno que aún no se han puesto en marcha.
Esta concentración de CC OO no va a ser la única protesta de los sindicatos de la función pública de esta semana. Este mismo lunes, el sindicato CSIF ha convocado una jornada de huelga en la Agencia Tributaria que, según Pablo Burgos, responsable del sindicato en este organismo, “ha sido respaldada mayoritariamente pese a los servicios mínimos abusivos en la campaña de la renta”, donde dichos servicios mínimos han sido del 100%. El paro sí ha sido apoyado mayoritariamente, entre los cuerpos generales, los servicios de inspección, la vigilancia aduanera o los trabajadores que se dedican a la recaudación, entre otros, siempre según el sindicato convocante.
Además, esta semana UGT y CSIF protagonizarán sendas movilizaciones por la parálisis de las negociaciones del V Convenio Único del personal laboral del Estado, que afecta a más de 38.000 trabajadores de la administración central.