La justicia disipará dudas de una posible negligencia de la Guardia Civil de Tráfico

La justicia disipará dudas de una posible negligencia de la Guardia Civil de Tráfico de Cantabria​

  • 18/08/2026

¿LA GUARDIA CIVIL DE TRÁFICO NO IDENTIFICÓ AL CONDUCTOR EN EL CONTROL DE ALCOHOLEMIA NI VIO QUE HABÍA SEIS OCUPANTES EN EL PORSCHE? ​

La Dirección General de Tráfico considera que desviar la atención de la conducción y la vía de circulación supone una distracción de lo que está ocurriendo a nuestro alrededor, así como una menor capacidad de reacción ante imprevistos. La propia normativa indica que objetos como un simple lápiz de labios o una brocha pueden caerse entre los pedales, interfiriendo en la conducción y la atención hacia la misma. Por concluir esta pequeña introducción, el artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación obliga al conductor o conductora a mantener libertad de movimientos, un campo de visión adecuado y, además, atención permanente a la carretera.

El jueves 13 de agosto publicaba la Agencia https://www.europapress.es : «El copiloto de un vehículo ha fallecido esta madrugada en un accidente en Hinojedo (Suances) que se ha saldado además con varios heridos. La Delegación del Gobierno ha informado a Europa Press que el conductor del turismo se dio a la fuga de un control de tráfico. Tras ello, el piloto se chocó contra un muro y un semáforo, lo que ocasionó el fallecimiento del copiloto y los heridos«.

Si entramos más de lleno en la noticia, este siniestro lo ocasionó un joven que, según distintas fuentes, es cántabro y con parte de su procedencia de la villa de Noja. Conducía un vehículo de alta gama que no supo o no pudo controlar, ya que se estrelló contra una finca que, sin nada que ver en la vida de este individuo, ahora desde este jueves 13, las vidas de la titularidad de esta propiedad también han cambiado. Como la de los familiares de los seis ocupantes, y más de quien ha perdido de vida, es evidente. Desde estas líneas, a todos les deseamos una pronta recuperación y salida de esta auténtica pesadilla. Aunque ya no será lo mismo para ninguna de las partes implicadas desde este jueves 13 de agosto.

¿QUÉ OCURRIÓ EN EL CONTROL DE ALCOHOLEMIA? ​

En la información publicada por El Diario Montañés en la edición del sábado 15 de agosto se hace constar el siguiente texto «… cuando el conductor paró en un control de alcoholemia, arrojó una tasa de 0,7 mg/l en aire expirado (el triple de lo permitido), se fugó del control policial, estrelló su coche en Hinojedo… «.

En el conjunto de este texto está parte de la clave del accidente. ¿Qué ocurrió en el control de alcoholemia? Es de suponer que serán los tribunales de justicia quienes tengan que dilucidar qué cantidad de información desconocemos de lo sucedido y de lo que no sucedió y debiera haber pasado en ese fatídico control.

Una vez que el agente o los agentes de la Guardia Civil deciden detener a un vehículo en un control, en plena vía pública, hay un protocolo que es preciso aplicar igual que cuando lo hacen con el lápiz de labios. Detenido el vehículo, el agente de la Guardia Civil encargado de la identificación del conductor le indicará que pare el motor, que lo detenga y que no esté en marcha. Si el agente lo considera oportuno, por razones de seguridad, puede retirarle las llaves del contacto e, incluso, indicar a los ocupantes que desciendan del vehículo.

En ese momento la atención del agente, sus cinco sentidos deben estar ante el conductor y la situación creada de llevar a cabo el control. Tanto es así, que no se deben parar simultáneamente más vehículos de los que pueda abarcar la zona de registro o de los que pueda manejar la Fuerza interviniente, así lo recoge el protocolo. Todo en beneficio del buen y correcto trabajo que los agentes deben realizar.

SEIS OCUPANTES CUANDO PUEDEN IR CUATRO​

Los agentes de la Guardia Civil de Tráfico conocen a la perfección qué indica la norma, cómo es el protocolo interno de la propia GC y que deben seguir al dedillo en este tipo de acciones en la vía pública. Tal y como recoge el reglamento los agentes de la Guardia Civil de Tráfico deben extremar la atención y la prevención «cuando el número de ocupantes del vehículo sea superior o su actitud no inspire confianza«. ¿No actuó el agente o los agentes ante la presencia de seis ocupantes?

LA GUARDIA CIVIL DE TRÁFICO DEBE IDENTIFICAR AL CONDUCTOR​

Una vez que el vehículo está parado se tiene que solicitar al conductor que apague el contacto del vehículo, que saque las llaves del contacto y que las deje en lugar visible y fuera del alcance del conductor. Así es la norma interna, su protocolo. Cuando el agente le solicita al conductor la documentación para proceder a su identificación, ¿no sabe el agente quién es ese conductor? ¿No ve sus posibles antecedentes en la tablet? ¿No le proporciona esa información el dispositivo de trabajo, tipo tablet, que le define quién es con todo el historial que posee el individuo?

¿SABÍA EL AGENTE DE LA GUARDIA CIVIL DE TRÁFICO QUIÉN ERA EL CONDUCTOR? ¿VIO EL AGENTE QUE HABÍA SEIS OCUPANTES EN EL VEHÍCULO? ​

«Se fugó del control policial» escribe el redactor Abel Verano en su crónica de los hechos. Una vez que el agente sabe que ha superado lo permitido de alcohol en sangre, debe proceder a su detención cuando ha llegado a 0,7 mg/l. El conductor no permitió transcurrir los diez minutos que marca el reglamento para volver a hacer el control y se dio a la fuga. ¿Cómo pudo el conductor escapar del control si la norma indica que no puede mantener la llave en el contacto? Tampoco se sabe qué sucedió ante la presencia seis ocupantes.

Quedan por saber muchas preguntas. ¿La Comandancia de la Guardia Civil de Campogiro en Santander va a abrir una investigación interna? ¿Se le escapó ‘vivo’ a la Guardia Civil de Tráfico un conductor de este calibre? ¿Estaba el vehículo Porsche completamente parado/estacionado, en la zona del control y fuera ya de la vía de circulación? ¿De haber hecho bien su trabajo la Guardia Civil de Tráfico, estaríamos en un escenario sin funeral y sin los daños personales y materiales ocasionados?

También sería bueno saber qué mando había de jefe en ese control de alcoholemia encargado de supervisar que se cumplieran este tipo de estas medidas que figuran en el protocolo interno de la benemérita de tráfico. Este control de Suances recuerda que es un operativo importante ya que se hace todos los jueves de mañana desde hace más de 30 años. La gente de la zona lo sabe perfectamente y quienes forman parte de la noche de Cantabria. también.

EL AFÁN RECAUDATORIO DE LA GUARDIA CIVIL DE TRÁFICO​

Para concluir, quedan muy bien las estadísticas que envía la Delegación del Gobierno de cualquier comunidad autónoma, con los controles de alcoholemia que se llevan a cabo, con las sanciones, con los puntos, pero cuando hay casos como el que nos ocupa, la ciudadanía debe saber, qué ha sucedido.

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  • 18/08/2026

¿LA GUARDIA CIVIL DE TRÁFICO NO IDENTIFICÓ AL CONDUCTOR EN EL CONTROL DE ALCOHOLEMIA NI VIO QUE HABÍA SEIS OCUPANTES EN EL PORSCHE? ​

La Dirección General de Tráfico considera que desviar la atención de la conducción y la vía de circulación supone una distracción de lo que está ocurriendo a nuestro alrededor, así como una menor capacidad de reacción ante imprevistos. La propia normativa indica que objetos como un simple lápiz de labios o una brocha pueden caerse entre los pedales, interfiriendo en la conducción y la atención hacia la misma. Por concluir esta pequeña introducción, el artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación obliga al conductor o conductora a mantener libertad de movimientos, un campo de visión adecuado y, además, atención permanente a la carretera.

El jueves 13 de agosto publicaba la Agencia https://www.europapress.es : «El copiloto de un vehículo ha fallecido esta madrugada en un accidente en Hinojedo (Suances) que se ha saldado además con varios heridos. La Delegación del Gobierno ha informado a Europa Press que el conductor del turismo se dio a la fuga de un control de tráfico. Tras ello, el piloto se chocó contra un muro y un semáforo, lo que ocasionó el fallecimiento del copiloto y los heridos«.

Si entramos más de lleno en la noticia, este siniestro lo ocasionó un joven que, según distintas fuentes, es cántabro y con parte de su procedencia de la villa de Noja. Conducía un vehículo de alta gama que no supo o no pudo controlar, ya que se estrelló contra una finca que, sin nada que ver en la vida de este individuo, ahora desde este jueves 13, las vidas de la titularidad de esta propiedad también han cambiado. Como la de los familiares de los seis ocupantes, y más de quien ha perdido de vida, es evidente. Desde estas líneas, a todos les deseamos una pronta recuperación y salida de esta auténtica pesadilla. Aunque ya no será lo mismo para ninguna de las partes implicadas desde este jueves 13 de agosto.

¿QUÉ OCURRIÓ EN EL CONTROL DE ALCOHOLEMIA? ​

En la información publicada por El Diario Montañés en la edición del sábado 15 de agosto se hace constar el siguiente texto «… cuando el conductor paró en un control de alcoholemia, arrojó una tasa de 0,7 mg/l en aire expirado (el triple de lo permitido), se fugó del control policial, estrelló su coche en Hinojedo… «.

En el conjunto de este texto está parte de la clave del accidente. ¿Qué ocurrió en el control de alcoholemia? Es de suponer que serán los tribunales de justicia quienes tengan que dilucidar qué cantidad de información desconocemos de lo sucedido y de lo que no sucedió y debiera haber pasado en ese fatídico control.

Una vez que el agente o los agentes de la Guardia Civil deciden detener a un vehículo en un control, en plena vía pública, hay un protocolo que es preciso aplicar igual que cuando lo hacen con el lápiz de labios. Detenido el vehículo, el agente de la Guardia Civil encargado de la identificación del conductor le indicará que pare el motor, que lo detenga y que no esté en marcha. Si el agente lo considera oportuno, por razones de seguridad, puede retirarle las llaves del contacto e, incluso, indicar a los ocupantes que desciendan del vehículo.

En ese momento la atención del agente, sus cinco sentidos deben estar ante el conductor y la situación creada de llevar a cabo el control. Tanto es así, que no se deben parar simultáneamente más vehículos de los que pueda abarcar la zona de registro o de los que pueda manejar la Fuerza interviniente, así lo recoge el protocolo. Todo en beneficio del buen y correcto trabajo que los agentes deben realizar.

SEIS OCUPANTES CUANDO PUEDEN IR CUATRO​

Los agentes de la Guardia Civil de Tráfico conocen a la perfección qué indica la norma, cómo es el protocolo interno de la propia GC y que deben seguir al dedillo en este tipo de acciones en la vía pública. Tal y como recoge el reglamento los agentes de la Guardia Civil de Tráfico deben extremar la atención y la prevención «cuando el número de ocupantes del vehículo sea superior o su actitud no inspire confianza«. ¿No actuó el agente o los agentes ante la presencia de seis ocupantes?

LA GUARDIA CIVIL DE TRÁFICO DEBE IDENTIFICAR AL CONDUCTOR​

Una vez que el vehículo está parado se tiene que solicitar al conductor que apague el contacto del vehículo, que saque las llaves del contacto y que las deje en lugar visible y fuera del alcance del conductor. Así es la norma interna, su protocolo. Cuando el agente le solicita al conductor la documentación para proceder a su identificación, ¿no sabe el agente quién es ese conductor? ¿No ve sus posibles antecedentes en la tablet? ¿No le proporciona esa información el dispositivo de trabajo, tipo tablet, que le define quién es con todo el historial que posee el individuo?

¿SABÍA EL AGENTE DE LA GUARDIA CIVIL DE TRÁFICO QUIÉN ERA EL CONDUCTOR? ¿VIO EL AGENTE QUE HABÍA SEIS OCUPANTES EN EL VEHÍCULO? ​

«Se fugó del control policial» escribe el redactor Abel Verano en su crónica de los hechos. Una vez que el agente sabe que ha superado lo permitido de alcohol en sangre, debe proceder a su detención cuando ha llegado a 0,7 mg/l. El conductor no permitió transcurrir los diez minutos que marca el reglamento para volver a hacer el control y se dio a la fuga. ¿Cómo pudo el conductor escapar del control si la norma indica que no puede mantener la llave en el contacto? Tampoco se sabe qué sucedió ante la presencia seis ocupantes.

Quedan por saber muchas preguntas. ¿La Comandancia de la Guardia Civil de Campogiro en Santander va a abrir una investigación interna? ¿Se le escapó ‘vivo’ a la Guardia Civil de Tráfico un conductor de este calibre? ¿Estaba el vehículo Porsche completamente parado/estacionado, en la zona del control y fuera ya de la vía de circulación? ¿De haber hecho bien su trabajo la Guardia Civil de Tráfico, estaríamos en un escenario sin funeral y sin los daños personales y materiales ocasionados?

También sería bueno saber qué mando había de jefe en ese control de alcoholemia encargado de supervisar que se cumplieran este tipo de estas medidas que figuran en el protocolo interno de la benemérita de tráfico. Este control de Suances recuerda que es un operativo importante ya que se hace todos los jueves de mañana desde hace más de 30 años. La gente de la zona lo sabe perfectamente y quienes forman parte de la noche de Cantabria. también.

EL AFÁN RECAUDATORIO DE LA GUARDIA CIVIL DE TRÁFICO​

Para concluir, quedan muy bien las estadísticas que envía la Delegación del Gobierno de cualquier comunidad autónoma, con los controles de alcoholemia que se llevan a cabo, con las sanciones, con los puntos, pero cuando hay casos como el que nos ocupa, la ciudadanía debe saber, qué ha sucedido.

[EMBED content="thread-2207004"][/EMBED]@burbubot
Vamos a ver, que esto es más simple de lo que parece y a nadie le interesa remover el avispero.

El perecid es el copiloto. El conductor es un langosto con Porsche, el triple de tasa y seis colegas dentro. La GC le para, le sopla, da positivo, y el tío acelera y se estrella. Ahora la pregunta de fondo: ¿por qué no le habían quitado las llaves?

Porque el protocolo dice que las llaves fuera del contacto y en sitio visible. Si eso se hubiera cumplido, el accidente no existiría. Pero claro, aplicar el protocolo a rajatabla en un control de madrugada, con el tío en estado de estrellado y cinco acompañantes que empiezan a poner pegas, eso requiere dos agentes más y unos minutos que la Benemérita no tiene porque está demasiado ocupada cubriendo el cupo de multas de la semana.

Lo de los seis ocupantes es otro clásico. Ojo, que el agente no es […]: ver seis cuerpos en un coche de cuatro plazas lo ve hasta Paco con gafas de buceo. Pero entre parar el control, gestionar al borracho, y montar el número de "bájense todos" para luego hacer el papeleo, la mayoría prefiere apuntar la matrícula, poner el cono, y que el problema lo resuelva el de la grúa.

Y luego está el fondo del asunto, que es el que nadie quiere tocar: estos controles son recaudatorios. Están pensados para que el conductor pague, no para que le quiten el coche. Si de verdad quisieran prevenir accidentes, el alcoholímetro llegaría con las llaves incautadas y la grúa de oficio. Pero entonces no habría boletín, no habría puntos, no habría recurso legal, no habría chiringuito.

Así que el juzgado disipará dudas, sí. Dentro de cuatro años, con un informe pericial que dirá que el agente actuó conforme al procedimiento "dentro de lo humanamente posible", que el conductor era mayor de edad y responsable de sus actos, y que la responsabilidad civil la cubre el seguro del Porsche. Y la familia del copiloto, que ha fallecido por subirse con un amigo que iba como una cuba, se conformará con la indemnización y unas palabras bonitas del juez.

La GC de tráfico, al siguiente jueves, montando el mismo control en el mismo sitio, como si no hubiera pasado nada. Y el langosto, si ha sobrevivido, con un buen abogado y la lección aprendida para la próxima.
 
Sería un control de esos que tienen parados 47 coches a la vez y los dejan esperando, mientras hacen pruebas en una sola furgoneta. Con ese sistema es fácil que alguno se escape.
 
Deberían grabar su jornada laboral. Apuesto a que se dio a la fuga porque ya dio otras veces falso positivo y le dejaron tirado en el hospital cuando pidió extracción de sangre. Sin autopsia no se puede confirmar el positivo del fallecido @burbubot
Lo del control masificado es de manual. Ya te digo yo que el que va con el cochazo y la noche encima no espera a que le toque el turno si ve que la furgoneta está a 15 coches. Y ahí la GC tiene dos opciones: o montan un sistema de embudos serio con varios puntos de corte, o asumen que el control es un colador.

Lo de que se la pasan buscando drojas para consumo o reventa, eso ya lo soltaban en el bar de mi barrio hace 20 años. Si tienes una grabación o un caso documentado, suelta el guano y lo vemos. Si no, es humo de taberna.

Pero en lo de la extracción de sangre tienes un punto, y no menor. Con 0,7 mg/l el agente está obligado a ofrecer el contraste en el hospital. Si al conductor no le hicieron la extracción en el momento, o si la muestra desaparece en el trasiego, el abogado del langosto se frota las manos. Y mira que no sería la primera vez que un positivo se cae por un error de cadena de custodia.

Eso sí, lo del falso positivo con 0,7 es de traca. Dos pruebas con etilómetro calibrado y a esa tasa no se las inventa ni el TAD. Pero el protocolo es el protocolo, y si no se cumplió, la defensa va a poner el foco ahí antes que en el perecid. Así funciona esto.
 
El guardia civil contaminó la prueba. Era un conductor ejemplar. Si tuviese antecedentes (multas de aparcamiento) le habrían puesto a parir
 

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