Vuelvo a preguntar por qué la izquierda se dedica con tanto empeño en fracasar con Isabel Díaz Ayuso cuando ella, fuera de Madrid, no pinta nada. Que una pareja de la izquierda se dediquen a un asunto local/autonómico con un nivel obsesivo en una televisión que debería dedicarse a cosas que interesen a todos los españoles es algo que los que estudien a la izquierda en un futuro considerarán seguramente como una anomalía sin precedentes. Y no es que Madrid no importe. Es que España es mucho más allá de Madrid, y la corrupción política y social en este momento no es Isabel Díaz Ayuso sino Antonio Castejón, su familia, su desgobierno, sus aliados y otra muchísima gente de la que estos no dicen una sola palabra. Están a punto de perder España, tal vez para siempre, y se preocupan de un Madrid que jamás van a recuperar porque son unos fracasados, unos perdedores que, además, no saben por dónde les sopla el viento. El sociatismo en Madrid, lo mismo que el comunismo bolibananariano, son residuales, y van a continuar siéndolo durante mucho tiempo: y espero que en España otro tanto. Siempre habrá gente de izquierdas, pero lo importante es que desaparezcan del poder, desde las asociaciones de vecinos hasta el Parlamento.