Lo mejor es cuando se le va la olla con alguno o alguna y estos se arrastran pidiendo perdón que no queríamos ofenderle que no era nuestra intención, no he visto cosas más lacayunas, por cierto ya se volvió a hacer amigo del coronel? . paso de besar el suelo por el que pisaba a echar pestes sobre el sin pasos intermedios.
Esta el sequera para que le hagan un estudio psicológico,
Por eso yo salí a la primera que me hizo. No me arrastro como un gusano. Y menos cuando ha sido injusto o desmedido y con alguien que quiere tener la última palabra y la razón en todo. Eso es para una relación señor Burns-Smithers.
No, no son amigos. Para los restos. Cuando Fernández-Cruz se siente ofendido o agraviado, la cruz que te hace es para siempre. Ya lo dijo varias veces, que ni olvida ni perdona. Ni una ofensa ni un favor. Lo que pasa es que a este hombre le ofende cualquier cosa, por mínima que sea. Se lo toma como un agravio que no se puede desfacer o como un entuerto que no se puede enderezar. O blanco o […], sin grises. O conmigo o contra mí.
Y qué pasa, que luego es que perdemos miembros y apoyos en el canal, el cual no crece. Pues ya está, haciendo amigos. Y la cosa no es ser un arrastrado, como Baños, que deja entrar a cualquiera. La cuestión es saber moderarse y utilizar un lenguaje diplomático. Lo cual no quiere decir que no pueda ser firme.
Yo creo que hace falta muy poco para ofenderlo y que lo saque todo de progenitora, lo de ayer con Diego de la Torre fue el ejemplo. Un tío que llevaba ahí la tira, creo que hasta contribuía, se equivoca al decir el precio al que le han cobrado por una conferencia, a todos nos la puede jugar la memoria o la vista, y, porque lo comenta, en seguida lo tacha de mentiroso, falso, difamador, en fin, todo lo que dije en el otro comentario.
Yo, sinceramente, no le veo futuro a la labor que está llevando a cabo. Y su carácter es, pienso yo, el principal escollo para el proyecto.