Si al final de la segunda cita no hay mambo, el 80% de probabilidades es que no lo habrá jamás. Con las mujeres es sencillo: les gustas o no les gustas. Si les gustas te lo pondrán fácil. Si no les gustas, te lo pondrán imposible. Lo decoren o no lo decoren. Hay un 20% de excepciones a la primera regla. Si lo extendemos a la tercera cita, las excepciones bajan fácilmente al 1%.