Yo creo que puedes criticar lo que te gusta y sobre todo lo que no te gusta.Antes de juzgar un tatuaje, conoce su historia. Es más sencillo meterse con una cosa que no te gusta, ¿verdad?
Una crítica sobre lo que no me gusta es por ejemplo:
que se generalice un concepto como es que a través de una crítica todo sea simple ofensa gratuita o ganas de ofender.
Creo que hay diferenciación.
En realidad puede darme exactamente igual el significado de un tatuaje que para alguien es profundo y no por ello faltarle el respeto; el significado lo puede decir o no decir, pero no es necesario.
Puedo estar juzgando arte, me puede incluso gustar ese arte, pero me debo a mis gustos y cuando hablo sobre algo que nos afecta a todos como es una moda, moda con muchas connotaciones en el tiempo principalmente, puedo resaltar lo que me parece sin necesidad de llamarlo ofensa.
Como por ejemplo opinar negativamente sobre tatuarte entero el skin del GTA San Andreas, y eso implica una capa de protección disfrazada de motivo ancestral; nadie lo dice, pero está sentado en la habitación, le imprime una capa de rudeza visual, se gustan, y no me parece mal, me parece mal negar que está ahí, y es a lo que me referí en el mensaje, la búsqueda del lumpenoid visual.
No hay ofensa, patrones a observar, a veces se comenta de forma simple, otras se hacen bromas, pero lo último debería ser la ofensa o la victimización de un hecho tan banal.
Lo grave es normalizar lo que no es normal, ir como un cómic y que la sociedad lo normalice, que conciencia de clase, ni conciencia.
La favelaÇao del propio cuerpo mientras después le vende al mundo victimismo de favela totalmente asociado a un país que lo carga como una rémora y simula que todo está bien para tener la fiesta en paz.
Lo que hay que hacer es criticar y poner sobre la mesa ciertas cosas que te pueden afectar para toda la vida.
Si no, después me he tatuado el cuerpo entero y me voy arrepintiendo según moditas o sobre la marcha mientras obligo en cada etapa a todos a estar pendientes de mis decisiones y cambios de decisiones en aspectos que cada vez son más contradictorios.
Pero eso sí, en silencio y mirando hacia abajo, no me vaya a ofender porque no entiendan el mundo que me he pintado.