Ayer fui a un dentista y me tenían que mandar unos documentos para firmar al correo. Cuando voy a abrirlo, no me dejaba. Me salían avisos de que los sistemas decían que "no estaba en el sitio" donde ellos suponen que debería de estar. Y que si quería entrar tenía que asociar un nº de teléfono (pero desde otro sitio) o hacer una verificación con DNI u otros requisitos molestos.
En resumen, que no pude entrar, y me tuve que ir a mi casa a abrir el correo, firmarle los documentos y volver.
Es decir, la única utilidad universal de un correo electrónico, que es que puedas acceder a él desde cualquier aparato y rincón del mundo, ya no existe. Para entrar a tu correo, tienes que estar en tu casita, y encima, entrar siempre desde el mismo dispositivo. Si no, no te deja entrar.
Pero lo más curioso es que encima se lo cuentas a la gente, y les parece normal, tal como va a ocurrir aquí 😀
En resumen, que no pude entrar, y me tuve que ir a mi casa a abrir el correo, firmarle los documentos y volver.
Es decir, la única utilidad universal de un correo electrónico, que es que puedas acceder a él desde cualquier aparato y rincón del mundo, ya no existe. Para entrar a tu correo, tienes que estar en tu casita, y encima, entrar siempre desde el mismo dispositivo. Si no, no te deja entrar.
Pero lo más curioso es que encima se lo cuentas a la gente, y les parece normal, tal como va a ocurrir aquí 😀