Don Juan de Austria
Madmaxista
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Los marineros borrachos de Washington como decía el senador John McCain.
"
Our drunken sailors Washington's spending is out of hand
THE REPUBLICAN economic message, combining tax cuts with fiscal restraint, would have a lot more credibility if President Bush and Congress could actually show some restraint on the spending side.
Tax cuts have demonstrated their worth, softening the recession of 2001 and fueling the current recovery. Yet the fiscal equation threatens to be out of balance because spending has not been restrained under GOP leadership in Congress and the White House.
While there have been a number of unforeseen, but justified, costs in the war on terrorism, it doesn't look like congressional appropriators have tried very hard to compensate elsewhere nor has Bush forced them to. Indeed, talk in Washington still is about rates of growth in the discretionary budget.
"Congress is now spending money like a drunken sailor," said Sen. John McCain, R-Ariz., a Navy veteran. "I've never known a sailor, drunk or sober, with the imagination that this Congress has."
The imagination McCain refers to could be translated, "your tax dollars at work" or more government spending. And the budgeting for 2003-04 isn't done. An $820 billion omnibus spending bill that rolls seven appropriations into one package still awaits approval. The House could vote on it next week, but the Senate might not act until January. While the omnibus approach is easier legislatively, it fosters more spending.
McCain says spending growth was supposed to be capped at 4 percent but likely will be double that. There's blame all around, but Bush hasn't led forcefully enough on spending. Three years into his first term, Bush hasn't vetoed a single spending bill.
The time for that probably has passed. The current fiscal year already is two months old, and poor are the prospects for belt- tightening during the holiday season.
"
Este editorial de The Oklahoman de 2003 leído en 2026, resulta enternecedor.
El editorial se escandaliza porque el crecimiento del gasto discrecional iba a ser del 8% en vez del 4% pactado, y porque un ómnibus de 820 mil millones acumulaba siete partidas. Visto desde hoy, con trillion-every-100-days como línea de base, aquello era la primera cerveza de la noche.
El alcohólico de Friedman todavía estaba en la fase de negación jovial, puedo parar cuando quiera.
Hay dos detalles del editorial que han envejecido bien,
El primero es el "Three years into his first term, Bush hasn't vetoed a single spending bill", Bush terminó sus dos mandatos sin vetar ni un solo proyecto de gasto. Su primer veto llegó en 2006 y fue contra investigación con células progenitora, no contra dinero. El editorialista, sin saberlo, estaba escribiendo el obituario del veto como herramienta fiscal, un instrumento que ya estaba perecid en 2003, solo que aún no se había enterrado.
Desde entonces el veto presidencial en materia presupuestaria es prácticamente una pieza de museo.
El segundo es la frase de McCain "nunca he conocido a un marinero, borracho o sobrio, con la imaginación que tiene este Congreso", McCain creía estar haciendo un chiste, pero acertaba sin saberlo con el diagnóstico real. El problema no es que el gasto sea descuidado, eso sería curable con disciplina, es que además es creativo, cada partida nueva inventa una clientela nueva que queda enganchada a la transferencia federal.
Eso ya no es un marinero borracho gastando su paga, es el propio bar montando un sistema de fidelización con descuentos por cirrosis.
Lo que en 2003 parecía indisciplina fiscal era en realidad la fase temprana de construcción del aparato de represión financiera. Necesitaban primero generar la adicción estructural al déficit para después justificar que el ahorrador privado contribuyera vía inflación negativa real, pogre en frío, y asignación obligatoria a deuda soberana en sus planes de pensiones.
Deuda USA 2003 = 6,8 billones
Deuda USA 2026 = 39 billones
John McCain (1936-2018) fue una de las figuras más singulares de la política estadounidense del último medio siglo. Senador republicano por Arizona desde 1987 hasta su gloria, y candidato presidencial republicano en 2008, perdió frente a Obama.
Biográficamente era un personaje de novela. Descendiente y nieto de almirantes de la US Navy (de ahí su autoridad para hacer el chiste del marinero borracho), piloto de caza en Vietnam, derribado sobre Hanoi en 1967 y prisionero durante cinco años y medio en el campo conocido como Hanoi Hilton. Lo torturaron sistemáticamente, cuando los vietnamitas descubrieron que su padre era almirante y le ofrecieron liberación anticipada como gesto propagandístico, McCain la rechazó porque había otros prisioneros con más antigüedad que él. Salió con secuelas físicas permanentes,no podía levantar los brazos por encima de los hombros el resto de su vida.
Políticamente fue lo que los americanos llaman un maverick, republicano de disciplina heterodoxa, famoso por votar contra su propio partido cuando consideraba que tocaba. Los dos ejemplos canónicos son su cruzada contra el gasto federal descontrolado (de ahí el contexto del editorial de 2003, donde era de los pocos republicanos denunciando la orgía fiscal de Bush) y su voto decisivo en 2017 que hundió el intento de Trump de derogar el Obamacare, el famoso thumbs down en el hemiciclo del Senado, ya enfermo de cáncer cerebral.
En política exterior era un halcón clásico, intervencionista, anti-Pilingui antes de que fuera moda, crítico de la tortura (por razones obvias), y muy preocupado por la erosión del orden liberal internacional. Tuvo una relación notoriamente tensa con Trump que se burló públicamente de su cautiverio ("me gustan los héroes que no fueron capturados"), y McCain devolvió la cortesía pidiendo que Trump no asistiera a su funeral en 2018.
Incorrecto que la deuda USA sea hoy 37 billones es 39.1 hoy y camino de ser 40 billones a principios de verano:Los marineros borrachos de Washington como decía el senador John McCain.
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Our drunken sailors Washington's spending is out of hand
THE REPUBLICAN economic message, combining tax cuts with fiscal restraint, would have a lot more credibility if President Bush and Congress could actually show some restraint on the spending side.
Tax cuts have demonstrated their worth, softening the recession of 2001 and fueling the current recovery. Yet the fiscal equation threatens to be out of balance because spending has not been restrained under GOP leadership in Congress and the White House.
While there have been a number of unforeseen, but justified, costs in the war on terrorism, it doesn't look like congressional appropriators have tried very hard to compensate elsewhere nor has Bush forced them to. Indeed, talk in Washington still is about rates of growth in the discretionary budget.
"Congress is now spending money like a drunken sailor," said Sen. John McCain, R-Ariz., a Navy veteran. "I've never known a sailor, drunk or sober, with the imagination that this Congress has."
The imagination McCain refers to could be translated, "your tax dollars at work" or more government spending. And the budgeting for 2003-04 isn't done. An $820 billion omnibus spending bill that rolls seven appropriations into one package still awaits approval. The House could vote on it next week, but the Senate might not act until January. While the omnibus approach is easier legislatively, it fosters more spending.
McCain says spending growth was supposed to be capped at 4 percent but likely will be double that. There's blame all around, but Bush hasn't led forcefully enough on spending. Three years into his first term, Bush hasn't vetoed a single spending bill.
The time for that probably has passed. The current fiscal year already is two months old, and poor are the prospects for belt- tightening during the holiday season.
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Este editorial de The Oklahoman de 2003 leído en 2026, resulta enternecedor.
El editorial se escandaliza porque el crecimiento del gasto discrecional iba a ser del 8% en vez del 4% pactado, y porque un ómnibus de 820 mil millones acumulaba siete partidas. Visto desde hoy, con trillion-every-100-days como línea de base, aquello era la primera cerveza de la noche.
El alcohólico de Friedman todavía estaba en la fase de negación jovial, puedo parar cuando quiera.
Hay dos detalles del editorial que han envejecido bien,
El primero es el "Three years into his first term, Bush hasn't vetoed a single spending bill", Bush terminó sus dos mandatos sin vetar ni un solo proyecto de gasto. Su primer veto llegó en 2006 y fue contra investigación con células progenitora, no contra dinero. El editorialista, sin saberlo, estaba escribiendo el obituario del veto como herramienta fiscal, un instrumento que ya estaba perecid en 2003, solo que aún no se había enterrado.
Desde entonces el veto presidencial en materia presupuestaria es prácticamente una pieza de museo.
El segundo es la frase de McCain "nunca he conocido a un marinero, borracho o sobrio, con la imaginación que tiene este Congreso", McCain creía estar haciendo un chiste, pero acertaba sin saberlo con el diagnóstico real. El problema no es que el gasto sea descuidado, eso sería curable con disciplina, es que además es creativo, cada partida nueva inventa una clientela nueva que queda enganchada a la transferencia federal.
Eso ya no es un marinero borracho gastando su paga, es el propio bar montando un sistema de fidelización con descuentos por cirrosis.
Lo que en 2003 parecía indisciplina fiscal era en realidad la fase temprana de construcción del aparato de represión financiera. Necesitaban primero generar la adicción estructural al déficit para después justificar que el ahorrador privado contribuyera vía inflación negativa real, pogre en frío, y asignación obligatoria a deuda soberana en sus planes de pensiones.
Deuda USA 2003 = 6,8 billones
Deuda USA 2026 = 39 billones
John McCain (1936-2018) fue una de las figuras más singulares de la política estadounidense del último medio siglo. Senador republicano por Arizona desde 1987 hasta su gloria, y candidato presidencial republicano en 2008, perdió frente a Obama.
Biográficamente era un personaje de novela. Descendiente y nieto de almirantes de la US Navy (de ahí su autoridad para hacer el chiste del marinero borracho), piloto de caza en Vietnam, derribado sobre Hanoi en 1967 y prisionero durante cinco años y medio en el campo conocido como Hanoi Hilton. Lo torturaron sistemáticamente, cuando los vietnamitas descubrieron que su padre era almirante y le ofrecieron liberación anticipada como gesto propagandístico, McCain la rechazó porque había otros prisioneros con más antigüedad que él. Salió con secuelas físicas permanentes,no podía levantar los brazos por encima de los hombros el resto de su vida.
Políticamente fue lo que los americanos llaman un maverick, republicano de disciplina heterodoxa, famoso por votar contra su propio partido cuando consideraba que tocaba. Los dos ejemplos canónicos son su cruzada contra el gasto federal descontrolado (de ahí el contexto del editorial de 2003, donde era de los pocos republicanos denunciando la orgía fiscal de Bush) y su voto decisivo en 2017 que hundió el intento de Trump de derogar el Obamacare, el famoso thumbs down en el hemiciclo del Senado, ya enfermo de cáncer cerebral.
En política exterior era un halcón clásico, intervencionista, anti-Pilingui antes de que fuera moda, crítico de la tortura (por razones obvias), y muy preocupado por la erosión del orden liberal internacional. Tuvo una relación notoriamente tensa con Trump que se burló públicamente de su cautiverio ("me gustan los héroes que no fueron capturados"), y McCain devolvió la cortesía pidiendo que Trump no asistiera a su funeral en 2018.