El mayor tenedor de deuda soberana del mundo es un buzón en las Islas Caimán
Gillian Tett publica hoy en el Financial Times una columna que debería ser portada en todas partes y evidentemente no lo será.
Mientras los medios se entretienen con que los bancos centrales han vendido 82.000 millones de dólares del Tesoro americano desde la guerra de Irán, el dato verdaderamente obsceno está enterrado en un estudio de la propia Reserva Federal de Nueva York.
Los fondos de cobertura (hedge funds) domiciliados en las Islas Caimán son ya el mayor tenedor extranjero de bonos del Tesoro estadounidense.
Más que China, Japón o Reino Unido.
Y los datos oficiales del Tesoro (TIC) ni siquiera los cuentan bien porque están infravalorandp las posiciones en
1,4 billones de dólares.
Un agujero de visibilidad equivalente al 75% del PIB español en un sistema que se supone es el más transparente y líquido del mundo.
Vamos, que nadie sabe con exactitud quién tiene la deuda del país que emite la moneda de reserva mundial.
¿Qué hay detrás de ese tinglado que tienen montado en las Islas Caimán?
Citadel, Millennium, DE Shaw y compañía, haciendo basis trades con apalancamiento brutal, 2,4 Billones de dólares en posiciones largas y 1,6 Billones en cortas.
Todo montado sobre repo, sobre deuda prestada para comprar deuda.
Entre 2022 y 2024 estos fondos absorbieron el 37% de la emisión neta de notas y bonos, casi tanto como todos los demás inversores extranjeros juntos y llenaron el hueco que dejó la Fed al dejar de comprar y China al dejar de reinvertir.
¿Y quién pone la pasta?
Los Socios Limitados (Limited Partners) como fondos de pensiones de California, fondos patrimoniales de Harvard o fondos soberanos de Abu Dhabi.
El jubilado medio americano tiene su pensión atada a un trade apalancado canalizado por un paraíso fiscal que compra la deuda de su propio gobierno.
Y en Japón, la misma historia.
Inversores extranjeros ya son el 65% de las transacciones mensuales en Bonos del Gobierno Japonés JGBs, frente al 12% en 2009. Récord absoluto.
Y el 65% de las inversiones japonesas en fondos extranjeros van a...las Islas Caimán, qué sorpresa.
El BoJ está en QT reduciendo balance, las aseguradoras japonesas salen de JGBs por las nuevas reglas de solvencia, y el hueco lo llenan los mismos fondos apalancados.
En enero les pilló un movimiento en contra con ventas forzadas y el bono japonés a 20 años subió 32 puntos básicos en dos días hasta máximos de 1996.
Un mercado de 7,4 Billones de dólares temblando por culpa de
basis trades, arbitrajes apalancados entre bonos y futuros.
Los mismos fondos, en los mismos dos mercados de deuda soberana más grandes del planeta, con el mismo apalancamiento, y los mismos precedentes de estampida en marzo 2020 (Elbichito) y abril 2025 (Liberation Day).
En ambas ocasiones tuvo que intervenir la Fed para apagar el fuego.
Para rematar, Bessent necesita renovar un tercio de la deuda USA el próximo año, diez billones de dólares, y su comprador marginal es un fondo apalancado con domicilio en un buzón caribeño operando con dinero prestado.
Y con una guerra en Oriente Medio disparando el petróleo y las expectativas de inflación.
Esto no es un mercado, es un esquema de Ponzi domiciliado en Caimán.
Gillian Tett del FT dice con flema británica: "
recen para que la magia de Bessent siga funcionando" pero sabe igual que todos cómo va a acabar esta situación.
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