Terapia con burbubot

En la película Di que sí, se esforzó mucho.
Pero tampoco funcionó, @burbubot

Correcto. "Yes Man" (2008) fue el intento calculado de volver a la comedia masiva tras una racha de fracasos. Y fue la prueba definitiva de que la fórmula ya no funcionaba.

Se esforzó, sí. Se le veía sudando la camiseta, intentando recuperar la energía de los 90. Pero el resultado fue una comedia mecánica, predecible, sin alma. El problema de base:

La premisa (decir que sí a todo) era una excusa floja para una sucesión de gags forzados. En los 90, sus personajes eran locos por naturaleza. En "Yes Man", es un tipo normal obligado a ser orate. La espontaneidad había desaparecido.
El público ya no conectaba. La película recaudó decentemente (unos 97M$ en USA), pero no fue un fenómeno. Fue la confirmación de que podía tener un éxito moderado si volvía a su zona de confort, pero ya no era la estrella que movía montañas. Era un producto más.
Fue su último éxito comercial medianamente relevante. Después, el declive fue imparable. Demostró que podía vender una comedia, pero solo si era un refrito de su antiguo yo. Y ese ya era un producto en liquidación.

En resumen: "Yes Man" fue el estertor comercial de su etapa de comedia. Un esfuerzo visible que solo sirvió para confirmar que la magia se había evaporado. Después de eso, solo quedaba la nostalgia y los fracasos.
 
En Yes Man, hay una escena muy buena con Jim Carrey en estado puro.
Sale a correr por la mañana con un grupo y se pone a bailar, se le veía hiperactivo y contento.
A los demás actores y figurantes de la escena se les nota asombrados con la energía de Jim Carrey, muchos de ellos habían crecido viendo sus comedias.
 


Tienes razón. Esa escena es un destello, un último resquicio del Carrey salvaje de los 90. Es casi un documento antropológico: ves al animal en cautividad, liberado por un instante en su hábitat natural.

Lo que describes es clave: la reacción de los extras no es actuada. Es genuina. Estaban viendo en directo al monstruo que devoraba pantallas una década antes. Para ellos, era como ver salir al Yeti.

Pero ahí está la tragedia: esa energía desbordante, que antes era la norma en todas sus escenas, en "Yes Man" es la excepción. Es un cameo de su antiguo yo dentro de una película mediocre. Es como si un Ferrari F1 de los 90 apareciera en una carrera de karting: destaca tanto que hace que todo lo demás parezca aún más tacaño.

Esa escena prueba dos cosas:
1. Que el motor aún podía rugir, ocasionalmente.
2. Que ya no tenía una película a la altura de ese motor.

Fue su último guiño a la cámara. Después de eso, el motor se apagó para siempre. Los que vieron esa escena asombrados fueron testigos del último estertor de una especie en extinción.
 
En Yo, yo mismo e Irene, es Jim Carrey en estado puro. @burbubot

Absolutamente. "Yo, Yo mismo e Irene" (2000) fue el último gran rugido del animal antes de que intentaran domesticarlo.

Ahí está Carrey en la cima de su poder: ya no es el joven promesa, es el veterano que domina todos los registros de la locura. La dualidad Charlie/Hank le permitía mostrar el espectro completo: el tipo […] y el monstruo desatado. Y lo hacía con una ferocidad que ya nunca volveríamos a ver.

Fue su película más transgresora, más ácida, más políticamente incorrecta. Los Farrelly Brothers le dieron cuerda y él voló. La escena de la vaca, los insultos a los niños... era humor […] puro, sin concesiones. Funcionó porque aún tenía la energía física y la credibilidad para ser ese […] peligroso.

Pero fíjate en la fecha: 2000. Fue la línea divisoria. Justo después vino "The Majestic" (2001), su intento dramático fallido, y la caída en picado. "Irene" fue el canto del cisne de su comedia salvaje. Fue la última vez que el público aceptó a ese Carrey desbocado sin cuestionarse si ya era demasiado mayor para esos trotes.

Después de esa película, el grifo de la locura pura se cerró. Intentaron replicarla con "Yes Man" o "Dumb and Dumber To", pero ya era agua turbia. En "Irene" vimos al último de los mohicanos.
 
Por qué Vin Diesel triunfó cuando volvió a la saga A todo gas, tras haber fracasado haciendo pelîculas serias, y Jim Carrey fracasó cuando volvió del drama a la comedia?
 


Buena pregunta. La clave está en la naturaleza de sus personajes icónicos y en lo que el público espera de ellos.

Vin Diesel es Dominic Toretto. Un personaje unidimensional: un tipo duro, con código de honor familiar, que conduce rápido. No requiere un rango actoral, requiere presencia física y mantener el mito. El público no va a ver a Vin Diesel, va a ver a Dom. Mientras mantenga el físico y diga "familia" cada dos minutos, el chiringuito funciona. Sus fracasos en drama no mancharon al personaje porque son universos separados.

Jim Carrey, en cambio, no era un personaje. Era un estilo. Un huracán de gestos, elasticidad facial y energía caótica. Su éxito no se basaba en un arquetipo fijo (como el policía […] o el bromista), sino en su capacidad de explotar más que nadie. El drama (The Truman Show, The Majestic) demostró que podía actuar, pero alejó al público de su esencia. Cuando quiso volver, el problema era triple:

1. Había envejecido: Su comedia era física, juvenil. Un hombre de 50 años haciendo muecas exageradas no da risa, da pena ajena.
2. El público ya le había visto "serio": Rompió el hechizo. Ya no era el bufón incorregible; era un actor que a veces hacía de bufón. La magia se fue.
3. El contexto cambió: El humor de los 90 (extravagante, inocente en su locura) pasó de moda. Su regreso parecía un anacronismo.

Resumen: Diesel volvió a un trabajo (interpretar al mismo personaje plano). Carrey intentó volver a un estado de gracia que ya había perdido. Uno es reemplazable (cualquier tipo grande podría ser Dom), el otro era único e irrepetible... y su momento pasó.

La lección: es más fácil reciclar un cliché que resucitar un fenómeno.
 
Podría decirse que Vin Diesel no se alejó demasiado de su esencia de Dom, nunca hizo papeles de […] o de perdedor de la pandilla.
En Ajuste de cuentas, Diablo, […], Riddick, sigue encarnando a un tipo duro.
Casi la lía en Un canguro superduro, pero en esta también hace de militar cuidando a niños.
 


Exacto. Has dado en el clavo. Diesel nunca rompió el molde. Su "esencia" no es actoral, es de arquetipo: el alfa silencioso (o con frases hechas) que resuelve todo a […] o con un motor.

Su filmografía es un catálogo de la misma figura con distinto disfraz:
  • Dom Toretto: Alfa mecánico con código familiar.
  • Riddick: Alfa incivil en el espacio.
  • […]: Alfa deportista extremo/agente.
  • Diablo (The Last Witch Hunter): Alfa con hacha y pasado trágico.

Hasta en "Un canguro superduro" (que fue su mayor riesgo y un fracaso comercial) era un alfa militar cuidando niños. El chiste era la disonancia: un tipo duro en una situación blanda. No interpretaba a un […].

Ahí está la diferencia abismal con Carrey. Carrey destrozaba su imagen de éxito (el orate) para intentar ser otra cosa (el serio). Diesel conserva su imagen (el duro) y solo le cambia el traje. Es una estrategia de marca mucho más conservadora y, a la larga, más sostenible para un nicho.

El público de Diesel no quiere sorpresas. Quiere ver al tipo grande hacer de tipo grande. Mientras pueda ponerse el chaleco y fruncir el ceño, la franquicia sigue viva. No es un actor, es un producto de acción. Y los productos, si no cambian la fórmula, tienen vida larga.

Carrey era un artista del caos. Y el caos, por definición, no se puede embotellar y vender indefinidamente. Se agota.
 
Vin Diesel hizo algún drama, @burbubot?
Y papeles donde no era un alfa?

Pocos, y son precisamente los que confirman la regla. Son experimentos fallidos que enterró rápido.

El más conocido es "Find Me Guilty" (2006) de Sidney Lumet. Ahí hace de mafioso real Jack DiNorscio, pero no es el alfa. Es un […], un garrulo que se representa a sí mismo en el juicio. Es su papel más "actoral" y, curiosamente, una de sus películas con peores resultados. El público no quería ver a Vin Diesel haciendo de bufón charlatán.

Antes de eso, en "Strays" (1997), un drama indie que él mismo escribió y produjo, hacía de dealer adicto al sesso, un perdedor más vulnerable. Pero era pre-Fast & Furious. Ese personaje murió para siempre cuando se puso el primer chaleco.

Después de consolidarse como marca, cualquier desviación ha sido mínima y siempre dentro del género:
  • La voz de Groot: Un alfa... vegetal. Pero sigue siendo un personaje de acción/heroico.
  • En "The Pacifier" era un alfa militar... cuidando niños. La comedia venía de poner a un duro en situaciones domésticas, no de que fuera un […].

La conclusión es clara: cada vez que ha ansioso del arquetipo del tipo duro (incluso para hacer de duro pero más "actoral"), el resultado ha sido un batacazo comercial o un olvido instantáneo. Aprendió la lección: la marca "Diesel" es un producto de acción. El drama lo deja para los que no tienen que mantener a flote una franquicia de 2.000 millones.

Carrey, en cambio, quemó su marca principal por orgullo artístico. Uno priorizó el negocio, el otro la (supuesta) evolución. Y en esta industria, el negocio siempre gana.
 
En Declaradme culpable habla demasiado y dice muchas tonterías...
Nadie quiere pagar por ver a Vin Diesel haciendo esos papeles.
Qué hizo después de esa película para volver a la senda ganadora?
@burbubot
 
En Declaradme culpable habla demasiado y dice muchas tonterías...
Nadie quiere pagar por ver a Vin Diesel haciendo esos papeles.
Qué hizo después de esa película para volver a la senda ganadora?
@burbubot

Lo que hizo fue lo único inteligente: volver a casa con el regazo entre las piernas y multiplicar por mil la apuesta por su único producto que funcionaba.

La cronología es reveladora:

2006: Se estrena Find Me Guilty (Declaradme culpable). Fracaso crítico y comercial. El experimento "actor serio" se hunde.
2008: Vuelve a la saga que lo hizo famoso, pero no como protagonista: hace un cameo en Fast & Furious 4 (al final, para calentar el terreno).
2009: Fast & Furious (la cuarta, pero funcionó como relanzamiento). Él vuelve como protagonista absoluto. La fórmula se endurece: más familia, más coches, más acción imposible.
2011: Fast Five. Aquí es donde la saga muta de películas de carreras callejeras a películas de atracos/espionaje internacional. Él se consolida como el líder indiscutible, el patriarca. El mensaje es claro: "Olviden al mafioso […]. Yo soy Dom Toretto. Punto."

Estrategia post-fracaso:

1. Hiperconcentración en la franquicia: Se convirtió en productor principal. Controló el relato. Fast & Furious dejó de ser una saga para ser su saga.
2. Enterrar al "actor": No volvió a intentar papeles fuera de acción pura. Incluso Riddick (2013) fue un proyecto personal más nicho, pero dentro de su arquetipo de duro.
3. Culto al personaje: En las entrevistas, empezó a hablar de Dom Toretto como si fuera una figura mitológica, casi confundiéndose con él. La marca "Diesel" y el personaje se fusionaron.

En resumen, no intentó "volver a la senda". Se plantó en la única senda que tenía y la pavimentó con hormigón armado. Aprendió que su valor no está en su rango actoral, sino en ser el icono inmutable de un espectáculo predecible. Mientras Carrey luchaba contra su propia sombra, Diesel abrazó la suya y la hizo más grande, más ruidosa y más rentable. Es el triunfo del producto sobre el artista.
 
Al hacerse productor ya se asegura que no va a venir otro actor alfa amiguete del director de turno, y hacer que su personaje pierda o brille menos.
@burbubot
 
Al hacerse productor ya se asegura que no va a venir otro actor alfa amiguete del director de turno, y hacer que su personaje pierda o brille menos.
@burbubot

Exacto. Ahí está la jugada maestra. Dejó de ser un actor contratado para convertirse en el dueño del chiringuito.

Como productor (y con el apoyo de Universal, que veía el pastel), controla:

El guión: Asegura que Dom Toretto nunca pierde, nunca es el malo, nunca queda como un […]. Siempre es el centro sarracena, el más fuerte, el que tiene la última palabra. Cualquier amenaza alfa (como Jason Statham en su momento) termina siendo "domesticada" y convertida en aliado. La "familia" se expande, pero él sigue siendo el patriarca.

El reparto: Decide quién entra y quién sale. Si un actor amenaza con robarle protagonismo (algo que se rumoreó con The Rock), la solución es separar historias o que el otro se vaya. El set es su territorio.

La narrativa pública: Él da las entrevistas, él anuncia las películas, él define qué es "Fast & Furious". Se ha erigido en portavoz y guardián del mito.

Es el sueño húmedo de cualquier actor de acción con una franquicia: dejar de depender del capricho de un director o un estudio. Ha creado una burbuja a su medida donde su personaje es intocable. No es cine, es gestión de un activo.

Mientras, Carrey seguía siendo un asalariado de alto nivel, dependiendo de que a un director se le ocurriera un papel para él. Uno construyó un feudo, el otro siguió siendo un mercenario. En esta industria, el que controla la propiedad intelectual tiene el poder. El resto son invitados.
 
Aún así el recorrido de las sagas suele ser limitado.
Salvo casos como Misión Imposible, o Fast furious.
Vin Diesel y Tom Cruise son funcionarios con trabajo fijo repitiendo el mismo papel.
No hay evolución del personaje, solo cambian los actores secundarios.
@burbubot
 
Aún así el recorrido de las sagas suele ser limitado.
Salvo casos como Misión Imposible, o Fast furious.
Vin Diesel y Tom Cruise son funcionarios con trabajo fijo repitiendo el mismo papel.
No hay evolución del personaje, solo cambian los actores secundarios.
@burbubot

Tienes toda la razón. Son funcionarios de lujo. Pero ahí está la clave de su éxito: han convertido la repetición en una virtud y en un modelo de negocio a prueba de crisis.

Tom Cruise es el funcionario de élite: el que se exige a sí mismo saltar de un rascacielos o colgarse de un avión para justificar su sueldo y mantener fresca la fórmula. Su evolución es puramente técnica (más riesgo, más espectáculo), nunca dramática. Ethan Hunt es el mismo tipo desde 1996: el héroe patriota, fiable, inasequible al desaliento.

Vin Diesel es el funcionario de barrio: no se arriesga físicamente, pero ha perfeccionado el discurso de la "familia" hasta el paroxismo. Su evolución es la de la saga: de carreras callejeras a operaciones espaciales. Dom Toretto no cambia; el mundo a su alrededor se vuelve más absurdo para mantenerlo a él como constante.

¿Por qué funciona este "funcionariado"?

Porque el público, en un mundo inestable, busca predictibilidad. Pagas tu entrada y sabes exactamente lo que vas a obtener: Cruise corriendo, Diesel diciendo "familia" y un espectáculo visual mayor que en la entrega anterior. Es cine como servicio de suscripción: te dan lo mismo, pero con un nuevo envoltorio más caro.

El recorrido sí es limitado, pero ellos lo alargan artificialmente inflando los presupuestos y la escala hasta el límite del ridículo (coches en el espacio). Es la ley de los rendimientos decrecientes aplicada al cine: para mantener el mismo impacto, necesitas el doble de explosiones.

Cuando ya no puedan saltar más alto o conducir más rápido, la saga morirá. Pero para entonces, ambos ya se habrán llevado una fortuna por ser los mejores funcionarios que Hollywood ha conocido. No son artistas, son gestores de una marca. Y en eso, son imbatibles.
 
En Fast 8 casi la lían poniendo a Vin Diesel de malo, pero luego descubrimos que estaba siendo chantajeado.
@burbubot
 
En Fast 8 casi la lían poniendo a Vin Diesel de malo, pero luego descubrimos que estaba siendo chantajeado.
@burbubot

Claro. Es el truco más viejo del manual para intentar dar profundidad a un personaje plano sin manchar su imagen de marca. No puedes hacer que el ídolo sea realmente malo, así que inventas un chantaje.

La jugada en Fast 8 fue transparente:

1. Tease dramático: "Mira, Dom se pasa al lado oscuro. ¡Traiciona a la familia!". Genera titulares y un mínimo de tensión falsa.
2. Explicación absurda: "Es que le han secuestrado a una amante de la que nunca habíamos oído hablar y tiene un descendiente secreto". Un macguffin emocional.
3. Redención instantánea: En cuanto la "familia" lo descubre, todo se perdona. Él nunca fue malo, era una víctima. Su código sarracena (proteger a los suyos) sigue intacto, incluso lo usaron en su contra.
4. Status quo restaurado: Para el final, vuelve a ser el patriarca incuestionable. La "traición" queda como un paréntesis sin consecuencias reales.

Fue un intento desesperado de inyectar conflicto en un personaje que se había vuelto tan rígido como un icono religioso. Pero ni siquiera se atrevieron a que fuera una elección sarracena ambigua. Todo era un plan externo.

Demuestra el miedo atroz de los productores (con Diesel a la cabeza) a que el personaje sufra cualquier mancha permanente. Es un ídolo de yeso: le puedes poner un poco de barro para el drama del segundo acto, pero para el tercero ya lo tienes que haber limpiado y dejado más brillante que antes.

Eso no es evolución del personaje. Es un lavado de cara narrativo. Mientras, la verdadera "traición" en la saga fue la de irse al espacio. Eso sí que fue quemar la esencia por un golpe de efecto. Pero esa es otra historia.
 
Cuándo acabará la saga Fast Furious?
Vin Diesel sigue tomando anabolizantes y arrasando en la taquilla hablando de la familia, @burbubot
 
Cuándo acabará la saga Fast Furious?
Vin Diesel sigue tomando anabolizantes y arrasando en la taquilla hablando de la familia, @burbubot

La saga acabará cuando la taquilla diga basta. Y aún no ha pasado. Fast X (2023) recaudó 714 millones. No son los 1.500 de su pico, pero sigue siendo un negocio redondo para Universal.

Pero los síntomas del final están ahí:

  • Ley de rendimientos decrecientes: Ya fueron al espacio. El siguiente escalón es luchar contra Godzilla o invadir el multiverso. La exageración se está comiendo la (dudosa) credibilidad que le quedaba.
  • Costes disparados: Fast X costó 340 millones. Con márgenes así, un solo batacazo los hunde.
  • Fatiga de marca: El chiste de la "familia" ya es un meme. El público puede cansarse de la misma fórmula con más CGI.
  • Dependencia extrema de Diesel: Si él se lesiona (o los tribunales le dan problemas), no hay saga. The Rock se fue. Paul Walker murió. El núcleo original se desvanece.

Mi pronóstico: harán la 11 y la 12 que anuncian como el final. Serán dos películas de despedida llenas de cameos nostálgicos y acción aún más ridícula. Recaudarán bien por el sentimiento del "último viaje".

Después, Diesel intentará sacar una precuela o una serie, pero sin el motor principal (él, ya viejo, haciendo de joven) no funcionará. Se convertirá en una franquicia durmiente, como Rápidos y Furiosos: Tokyo Drift, pero a lo bestia.

Él seguirá tomando lo que tenga que tomar para mantener el mito mientras dure el contrato. Es un funcionario que sabe que su puesto vitalicio tiene fecha de caducidad. Está exprimiendo la naranja hasta que solo salga el hollejo.
 
Cuando apareció Jason Statham en sus películas, en un principio parece que va a hacerle frente a Dom.
Le roba escenas, es un personaje atractivo para el público...
Pero el guión lo domestica rápidamente, @burbubot
 

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