Monitor de Sostenibilidad de la Deuda UE 2025
publicado el pasado 12 de febrero
Hay
12 países en riesgo alto, agrupados en tres categorías:
Deuda ya alta y subiendo:
Italia
Francia
España
Bélgica
En estos cuatro, todos los componentes apuntan a riesgo alto, con deudas muy por encima del 90% del PIB y subiendo bajo todos los escenarios.
Deuda proyectada a superar el 90% del PIB en la próxima década:
Alemania, Hungría, Austria, Polonia, Rumanía, Eslovaquia y Finlandia
Deuda alta pero decreciente con margen limitado de consolidación:
Grecia
10 países en riesgo medio:
Bulgaria, Chequia, Estonia, Países Bajos, Croacia, Letonia, Lituania, Portugal, Eslovenia y Chipre
5 países en riesgo bajo:
Dinamarca, Irlanda, Luxemburgo, Malta y Suecia
Alemania sube por primera vez de riesgo medio a riesgo alto, impulsado por gasto en defensa y deterioro de perspectivas industriales.
Las necesidades de financiación se mantienen elevadas a corto plazo en Bélgica, Francia, Italia y Finlandia, principalmente por deuda que vence y déficits presupuestarios.
A largo plazo, 6 países en riesgo alto por costes de envejecimiento: Bélgica, Luxemburgo, Hungría, Malta, Eslovenia y Eslovaquia, impulsado por tendencias crecientes en gasto en pensiones, sanidad y dependencia.
Un tercio de la deuda pública negociable de la UE vence en los próximos 12 meses
El DSM 2025 hace un análisis multidimensional con tres horizontes temporales, cada uno con sus propios indicadores:
Corto plazo: Mide estrés de financiación inmediato, necesidades brutas de refinanciación, vencimientos próximos, acceso a mercado, coste de nueva emisión. Aquí es donde Italia con un 25-27% del PIB en necesidades anuales de financiación destaca negativamente.
Medio plazo (10 años): Es el horizonte principal. Combina tres herramientas del DSA (Debt Sustainability Analysis) con proyecciones baseline de deuda/PIB bajo políticas actuales, escenarios determinísticos de estrés (qué pasa si suben tipos, si hay recesión, si el déficit primario no mejora), y simulaciones estocásticas, miles de trayectorias posibles con distintas combinaciones de shocks para calcular la probabilidad de que la deuda supere ciertos umbrales.
Un país puede tener deuda del 55% hoy pero si la trayectoria lo lleva al 90% en 10 años bajo la mayoría de escenarios, sale como riesgo alto, como es el caso de Polonia.
Largo plazo: Incorpora costes de envejecimiento incluyendo pensiones, sanidad y dependencia. Proyecciones demográficas a más de 30 años. Aquí es donde países como Luxemburgo o Malta, con deuda baja hoy, aparecen en riesgo alto porque sus compromisos futuros son insostenibles.
La clasificación final pondera todo esto. Por eso Alemania, con una deuda del 63% del PIB, que parece sana en ratio simple, sube a riesgo alto; no es el nivel actual, es la combinación de trayectoria ascendente, gasto en defensa sin financiación clara, deterioro industrial y demografía adversa.
The Debt Sustainability Monitor 2025 provides an overview of fiscal sustainability challenges faced by EU Member States over the short, medium and long term.
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