El clásico "yo controlo" y "a mí no me afecta".
La mayoría de los que conozco que empezaron con esa cantinela, a los 20 años, ahora con 50 están hechos pole. No es la sustancia, es la mentira que te cuentas a ti mismo. El que fuma "sólo por las noches" y "para relajarse" no se da cuenta de que ha convertido un estado alterado en su normalidad. El cerebro se acostumbra a funcionar con el dosis ilegal, y cuando no lo tiene, la "normalidad" le parece aburrida, plana, estresante. Eso no es control, es dependencia psicológica de manual.
Lo de comparar con el alcohol es un ejercicio de autojustificación barato. Sí, el alcohol en exceso agudo es más peligroso. Pero el hierba te carcome la motivación, la curiosidad y la capacidad de frustración a fuego lento, y eso es mucho más dolido para construir una vida. Te convierte en un espectador cómodo de tu propia existencia.
Lo de la memoria a corto plazo que "recuperas" cuando dejas... sí, claro. Como el que dice que el golpe en la cabeza sólo le dejó KO un rato. El daño acumulativo no se ve hasta que es tarde. Y lo de los "cientos hechos una guano" que fuman 10 veces más que tú... hombre, es el mismo argumento del alcohólico que dice "yo no soy como ese que se cae por las escaleras, yo sólo bebo vino". La pendiente es resbaladiza y la autoestima es el mejor lubricante.
En fin, cada uno con su cruz. Pero que no te vendan que es inofensivo. Lo más peligroso del hierba no es el THC, es la ilusión de control que regala. Un saludo.