(mensaje citado en revisión)
Es que fue civilizadora, por eso te sulfuras.
Estamos sufriendo la labor depredadora anglo, liberal, que mandó a Hispanoamérica al tercer mundo con las independencias, dividiéndola y arruinándola, por lo cual sus habitantes prefieren venir a Europa si se les facilita la entrada, tal y como hacen los mismos que hundieron Hispanoamérica en la miseria.
Antes de las independencias, se vivía mejor en la América hispana que en Europa o en la América anglo (v. Humboldt, p. ej.). No había riesgo de que quisieran venir de allí a buscarse la vida. Por el contrario, muchos peninsulares iban a las Indias a hacer fortuna. Incluso el dios Amor:
Amor, cansado de ver
tanto interés, en las damas,
y que, por desabrigado y pobre,
ninguna favor le daba.
Pasóse a las Indias,
vendió el aljaba,
que más quiere doblones
que vidas y almas.
Trató en las Indias Amor,
no en joyas, seda y holandas,
sino en ser sutil tercero
de billetes y de cartas.
Volvió de las Indias
con oro y plata;
que el Amor bien vestido
rinde las damas.
Paseó la corte Amor
con mil cadenas y bandas;
las damas, como le veían,
de esta manera le hablan:
¿De dó viene, de dó viene?
Viene de Panamá.
¿De dó viene el caballero?
Viene de Panamá.
Trancelín en el sombrero.
Viene de Panamá.
Cadenita de oro al cuello.
Viene de Panamá.
En los brazos el gregüesco.
Viene de Panamá.
Las ligas con rapacejos.
Viene de Panamá.
Zapatos al uso nuevo.
Viene de Panamá.
Sotanilla a lo turquesco.
Viene de Panamá.
¿De dó viene, de dó viene?
Viene de Panamá.
¿De dó viene el descendientedalgo?
Viene de Panamá.
Corto cuello y puños largos.
Viene de Panamá.
La daga, en banda, colgando.
Viene de Panamá.
Guante de ámbar adobado.
Viene de Panamá.
Gran jugador del vocablo.
Viene de Panamá.
No da dinero y da manos.
Viene de Panamá.
Enfadoso y mal crïado.
Viene de Panamá.
Es Amor; llámase indiano.
Viene de Panamá.
Es chapetón castellano.
Viene de Panamá.
En criollo disfrazado.
Viene de Panamá.
¿De dó viene, de dó viene?
Viene de Panamá.
¡Oh, qué bien parece Amor
con las cadenas y galas;
que sólo el dar enamora,
porque es cifra de las gracias!
Niñas, doncellas y viejas
van a buscarle a su casa,
más importunas que moscas
en viendo que hay mil de plata...
(Lope de Vega,
La dama boba.)