Carlos Segovia
Decenas de ejecutivos venidos de todo el mundo para decidir si invierten en España se quedaron sin reuniones y tuvieron que buscar efectivo para coger taxis e iluminarse con el móvil en el baño
(Sábado, 3 mayo 2025)
La mayor cumbre organizada por un Gobierno en España para intentar atraer inversión culminó con un cambio radical de programa, espantada de inversores y estupor de los asistentes. Fue el pasado lunes del gran apagón en el Foro llamado Invest in Spain y que, según ha podido reconstruir EL MUNDO por parte de asistentes empezó con un aplaudido discurso del Rey y terminó con inversores de otros países intentando conseguir efectivo con el que pagar un taxi para salir del centro de Madrid.
El encuentro organizado por la estatal ICEX y con participación de ministros y secretarios de Estado para seducir a inversores atrajo a "en torno a 80 multinacionales", aseguró el titular de Economía, Carlos Cuerpo, que hizo su discurso poco antes del apagón. "El ministro nos dirigió unas palabras y acababa de presumir del sistema energético español como gran baza para que invirtamos en el país poco antes de que se fuera la luz en España y empezáramos a pensar como íbamos a poder salir de allí", asegura un directivo de una multinacional estadounidense asistente. El ministro había subrayado también ante el auditorio que España es "socio predecible, estable y digno de confianza" y "open for business".
"La iniciativa del Gobierno era buena, pero la reunión terminó siendo contraproducente porque la apuesta por la energía renovable que es más barata, era hasta ahora uno de las ventajas de invertir en España", señalan en otra multinacional europea. El Ministerio de Economía no facilita la lista de empresas ni nombres de directivos asistentes por "confidencialidad", pero desde la estadounidense Microsoft, la emiratí Masdar a la china CATL enviaron representantes como ejemplos de distintos bloques económicos del mundo.
El apagón se percibió, pero por poco tiempo, según testigos consultados, porque, afortunadamente los generadores de energía autónoma del edificio, el Real Casino de Madrid próximo al Ministerio de Hacienda, funcionaron y las reuniones pudieron seguir teniendo lugar para los que quisieran. Otra cosa eran los baños. "Aunque la luz aguantara en la sala, el aseo estaba a oscuras y nos tuvimos que valer de la linterna del iphone para hacer nuestras necesidades", confiesa un ejecutivo.
El problema es que según iban avanzando los minutos los propios ministros que tenían concertados encuentros bilaterales con inversores que habían llegado incluso de China o Australia, tenían que irse y desconvocar ante la magnitud del apagón, empezando por la vicepresidenta tercera responsable de Transición Energética, Sara Aagesen.
"No pensaba quedarme a dormir en Madrid., pero no tuve más remedio. La verdad es que nos cuidaron y nos ofrecieron hoteles", afirma otra ejecutiva. "Casi nadie teníamos efectivo. Estamos acostumbrados a viajar y pagar con tarjeta en los países a los que vamos, pero los pocos taxis que pasaban querían metálico", describe otro asistente.
El del pasado lunes fue el primer intento español de imitar cumbres de este tipo en otros países europeos como la llamada Choose France que lleva siete ediciones. En la de 2024, Emmanuel Macron aseguró que habían asistido 180 consejeros delegados de multinacionales de todo el mundo y celebrado más de 400 reuniones. El resultado fue el anuncio de 56 proyectos de inversión en Francia por valor de 15.000 millones de euros generadores de 10.000 empleos. En la de 2023, Choose France se saldó con 28 anuncios por 13.000 millones. Tras el Invest in Spain del lunes no se ha anunciado ningún nuevo proyecto. "Quizá el apagón fue un salvavidas para las autoridades españolas", resalta provocador un ejecutivo asistente. Se refiere a que la reunión estaba resultando fallida por los pocos ministros desplazados al encuentro y habría sido, en su opinión, "decepcionante", en un día ordinario. Pocos días antes de la cita anuló su presencia el ministro de Transformación Digital, Óscar López, que gestiona amplios sectores de inversión con fondos europeos y al que querían pulsar diversas empresas. La reducida presencia de altos cargos obligaba a conceder encuentros de escasos minutos que estaban irritando a, sobre todo, los que habían hecho largos viajes para llegar a Madrid, aunque el grueso eran directivos de filiales ya con residencia en la capital u otras ciudades españolas. Un ejemplo es Helena Herrero, presidenta de la multinacional informática estadounidense HP para el Sur de Europa, Oriente Medio y África que había aceptado además la petición del Gobierno de intervenir en un coloquio sobre las bondades de la economía española.
Los asistentes consultados exculpan al Icex y elogian su esfuerzo para amortiguar el golpe. En esta empresa pública, encargada de la organización, hacen una lectura positiva: "La primera edición de Invest in Spain Summit demostró una vez más que el esfuerzo compartido y el compromiso de nuestro equipo son las claves de nuestro éxito. Y, como siempre, a pesar de los retos, estuvimos a la altura de las circunstancias". Y asegura en su cuenta oficial que "ni siquiera el apagón pudo frenar el ritmo de las casi 120 reuniones celebradas durante el foro", aunque este último extremo no es corroborado por asistentes. "Algunas reuniones se mantuvieron , pero otras se acortaban o se desconvocaban", afirma uno de ellos. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que se había comprometido a clausurar el encuentro a las 17 horas, ya no apareció y cedió el cáliz a la secretaria de Estado de Comercio, Amparo López. Ésta aseguró al término del encuentro en su cuenta oficial que la cumbre había sido "un gran inicio de lo que será el primero de muchos encuentros para seguir impulsando España como destino de referencia para la inversión global".
El Ministerio de Economía ya no publicó imágenes del estado final de la sala cuando en contraste con las difundidas en las intervenciones matinales de Felipe VI y Cuerpo antes del apagón. "El Rey y el ministro de Economía tuvieron buenas intervenciones en inglés, transmitiendo confianza en la economía española. El problema fue lo que pasó después", señala uno de los afectados.