Astrológicamente el verano 2024 es malo, son muchos tránsitos negativos que se han ido a juntar en un corto periodo de tiempo en lo que es el tramo estival, pero ya llevamos acarreando está energía desde hace unos 4 años. Parece que no ha habido tiempo de respiro.
Tuvimos nada más comenzar el verano la primera luna llena de Capricornio, con la nueva de Cáncer más la segunda ronda de otra luna llena en Capricornio.
Vino la luna conjunción Marte y Urano sobre Algol, el remate que faltaba, y la luna nueva de Leo del día 4 que aunque era más suave, tenía el eco de ese Marte-Urano-Algol.
Nos queda esta semana de agosto, a mí la luna llena de Acuario me resulta muy tensa, antes tiene que conjuntar Júpiter con Marte endia 15, que pase pronto todo esto, y bueno, ya para entrar al otoño los eclipses.
Aunque ciertos estallidos son buenos y hasta necesarios que sucedan. Es como tener que explotar ya situaciones que tuvieron que ser solucionadas hace ya tiempo, remontándonos incluso a hace una década, y luego más recientes en el tiempo a hace unos cuatro años. Como no se ha hecho nada, pues más explosiva será la forma en la que se puedan dar los acontecimientos.
Urano-Algol se da cada 84 años, y nos ha tocado tener que vivirlo en esta vida.