Hola @Nico, muchas gracias por este gran hilo, muy interesante.
Después de leer gran parte del hilo me quedé con una duda de la cual me gustaría saber tu opinión. La pregunta surge de este párrafo:
¿Cómo se puede equiparar el proceso que has descrito, con sus pasos y reglas bastante definidas y ajustables a una escala de valor, a una práctica tan ecuánime como la meditación "neutra" (entiendo que por ejemplo podría ser la meditación Vipassana, que consiste en observar tu propio cuerpo sin rechazar ni aceptar nada, simplemente observar lo que sucede)?
Pensándolo mejor no se si te refieres a esa clase de meditación, así que también aprovecho para hacer una pregunta respecto a eso. ¿Piensas que la práctica de la meditación de foco abierto (ya sea inmediatamente antes del momento de oración o en cualquier momento) podría ser de utilidad para que la oración sea más eficiente? Perdón de antemano si tal vez es una pregunta demasiado abierta.
Por último adjunto un librillo muy curioso de un ser hombre con una vida también muy curiosa, seguro que muchos de los que lean esto lo conocerán. Hablo de Alexis Carrel, un médico nacido en 1873 que se convirtió al catolicismo tras presenciar en 1903 en Lourdes una curación milagrosa de una mujer que estaba sentenciada a morir en cuestión de horas. Huelga decir que no fue a Lourdes con intención de certificar los milagros sino de todo lo contrario, constatar que todo era una farsa y estaba lleno de trucos. La historia está narrada de primera mano en un relato que se llama "Viaje a Lourdes". Y ojo, que no era un médico cualquiera, llegó a ganar el premio Nobel en 1912 en reconocimiento a su trabajo acerca de sutura vascular y trasplante de vasos sanguíneos y de órganos.
«Viaje a Lourdes», el libro del médico que se convirtió y fue premio Nobel
Bueno, que me voy por las ramas. Pues este ilustre médico también escribió un librillo titulado "La oración: su poder y efectos curativos vistos por un fisiólogo". Aviso que no es un tratado teológico de mucha profundidad, pero tal vez a alguien le resulte interesante la visión de un hombre de ciencia.
En suma: El sentimiento de lo sagrado desempeña, en relación con las otras actividades del espíritu, una misión de singular importancia porque nos pone en comunicación con la inmensidad misteriosa del mundo espiritual. Por medio de la oración el hombre va hasta Dios y Dios entra en el. Orar es un acto que se convierte en indispensable para nuestro supremo desenvolvimiento.
No debemos considerar la oración como un acto practicado solamente por los pobres de espíritu, por los mendigos o los fistros. «Es vergonzoso orar» decía Nietzsche. No es más vergonzoso el hacerlo de lo que pueda ser beber o respirar. El hombre tiene necesidad de Dios como del agua y del oxígeno. Juntamente con la intuición, con el sentido sarracena, con el sentido de lo bello y con la luz de la inteligencia, el sentimiento de lo sagrado comunica a la personalidad su pleno desarrollo. Y no se puede poner en duda que el éxito en la vida exige el desenvolvimiento integral de cada una de núestras actividades fisiol6gicas, intelectuales, afectivas y espirituales. El espíritu es a la vez razón y sentimiento. Tenemos pues que amar la belleza de la ciencia y también la belleza de Dios. Es necesario que escuchemos a Pascal con el mismo fervor con que escuchamos a Descartes.
Alexis Carrel - La oración
Alexis Carrel - Viaje a Lourdes
Edito para arreglar fallos estilísticos y de expresión.
Pensé que había utilizado correctamente la expresión pero advierto que puede prestarse a confusiones.
No me refería a una meditación "contemplativa" y neutral (desapegada), sino al hecho de que mediante técnicas de meditación, aunque no usemos la invocación de la Deidad desde una religión, o el trato con entidades (con la Magia), también es posible "mover" fuerzas del universo desde la intención pura (o neutra).
De hecho, unas cuantas corrientes mágicas operan de este modo (mediante la intención o voluntad sublimadas y aplicando técnicas de meditación o concentración y sin invocar entidades o deidades). A eso me refería con "meditación neutra", a que era NEUTRAL respecto a entidades o deidades, no a que fuera "neutra" en cuanto a intenciones o voluntad.