Es decir, hundido en un sitio ideal para que nadie investigue nada. Que "casualidad"...
A mi no me extrañaría que sea una trola esta historia, el típico niño en el pozo con aviso a navegantes por detrás para que nadie vaya ahí.
¿por qué? Porque si hubiera un billonario a bordo como dicen, ya estarían las tareas de rescate en marcha desde el primer día. Y de momento esto es mas Paco -o lo que cuentan- que cualquier historieta con la que nos entretienen de normal.
En fechas señaladas se marcan sus "cositas" que suelen ser casos mediáticos para tener a la plebe entretenida, quién sabe, una forma de succionar energías, emociones colectivas, como cuando todo el mundo se agolpaba a ver el rescate de los mineros chilenos (que creo que fueron 33 mineros saliendo a la luz, qué simbólico), o bien se lía con un niño en un pozo, o con tiroteos en colegios, maratones con bombas, el Pescaíto con detención de la autora del asesinato en directo y bien grabado, etc.
Mucho cuidado de dónde dejamos nuestra energía y a quién se la damos, a saber qué están preparando.
La fecha en la que ha ocurrido el hundimiento del submarino ha estado cerca de la festividad de San Juan Bautista, el último gran profeta nexo entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, precursor de Cristo. San Juan solía bautizar por inmersión dentro del agua, el método bautismal que practicaron los primeros cristianos, presente hoy desde entonces en el bautismo ortodoxo, cuerpo entero del bautizado en la pila llena de agua. Los católicos echan el agua encima de la cabeza pero la inmersión completa del cuerpo era la forma original desde el principio.
Ya es simbólico que en fechas cercanas a la festividad de San Juan Bautista, de un caso mediático internacional con el agua mediante, inmersión al fondo del océano, etc. El agua como protagonista en las fechas cercanas al solsticio de verano, cuando empieza la etapa oscura del año, y más oscuridad que en el fondo del mar...
Encima sus numeritos, siempre con ellos, 111 años del hundimiento del Titanic, oh casualidad. He leído que la mujer del CEO perecid, que creo que iba a bordo también, viene a ser descendiente directa de Isadore e Ida Strauss, ese matrimonio que iban en el Titanic y decidieron morir juntos porque a la señora la iban a salvar en el bote salvavidas y decidió quedarse con el marido, y James Cameron los retrató en su película en una entrañable escena, esperando a la gloria en la cama del camarote, abrazados.
Tantas coincidencias.
James Cameron, que a todo esto, fue el que se metió no una ni dos veces, sino hasta 33 veces en el fondo del mar en el lugar donde se hundió el Titanic.
Más numeritos así, casuales.
A mí me sugiere una suerte de ritual simbólico en el que están creando algo venidero.
Como decían en aquel episodio de Los Simpsons "a los monstruos no mirar". No me fío de casos mediáticos que mantienen en vilo al espectador, a saber qué energías están manejando ahora. Por eso no le quiero prestar atención.
Creo que están creando algo que tiene que ver con el agua, a ver cuál es el próximo miedo hipnótico que repiten como mantra, ya hemos tenido bicho, banderilla, Ucrania, pues ahora tocará agua.