Como a Bernaldo le gustan mis cosas, comento por aquí...
Hará un mes y medio, en coche, carretera dirección Polientes, por Carabeos. Veo un lobo campando por unos prados, peludo, de gran tamaño. Trotaba lento, sin miedo alguno, había cruzado la carretera necesariamente antes de llegar yo por allí, no hacía mucho, pero la carretera no les genera ya temor alguno. Paro el coche tan rápido como puedo, coji el teléfono y saco una foto, se ve ya lejos, engarmándose en unas bardas de salceras y en la foto solo se aprecia unas ancas blancas.
Le he estado mirando unos 20 segundos, me ha sorprendido el tamaño, era sin duda un macho enorme, muy grande. No hacía mucho había visto un lobo, un macho joven y bonito cerca de Lantueno, un lobo normal, de los de toda la vida, también cerca de la carretera.
Continuo y le doy vueltas al asunto. Era demasiado grande, diría que superaba con facilidad los 60 kilos, quizás más. No puede ser, pienso, más de 50 kilos es muy difícil. El pelo de invierno me habrá confundido sigo pensando, pero algo no me encaja, tengo perros loberos grandes y sé calcular más o menos el peso de un cánido. Ese bicho que he visto puede llevar un jato en la boca en volandas perfectamente. Y el pelaje tenía particularidades extrañas para mí.
Estoy dándole vueltas unos días y llamo a un amigo, pastor, navarro de sangre pasiega que de esto sabe, y se lo comento y me dice con toda naturalidad que sí, que ya hace un par de años que el lobo euroasiático ha entrado por Pirineos, que se cree que viene desde los Carpatos, que se habla poco de ello. Le digo que será el europeo que viene de Italia, me insiste que no, que se cree que son ejemplares que han llegado desde los Cárpatos. Me sigue diciendo que por tamaño son candidatos a alfa y que el que he visto puede ser primera o quizás ya segunda generación, que no me extrañe nada el tamaño y que aunque me lo desmientan, que puede llegar con cierta facilidad a los 65 kilos y más un macho bien alimentado, y que por supuesto, está mucho más extendido de lo que dicen.
Dejamos la conversación y pienso que los mastines que tenemos, sin carlancas además, poco pueden hacer. Si esto que estoy contando se va confirmando, y la hibridación sea un hecho, el daño por tamaño que pueden hacer a la ganadería va a incrementarse.