Los únicos interesados en cambiar el mundo son los optimistas porque los pesimistas nunca creen que puedan cambiar nada.
(nose_nose 2023)
Pero si estáis todo el día en la terracita, viajando y votando lo que hay. Cuéntame qué cambiáis.
La forma de contabilizarlo todo, desde el PIB, hasta el paro, pasando por subir el SMI y controlar precios a decretazos. Imprimir y pedir crédito para que la fiesta no decaiga.
Los optimistas son adictos enganchados a las endorfinas capaces de hacer y decir cualquier cosa por su dosis.
Mira, a modo de ejemplo, te voy a contar un cuento...
Casi desde la aparición del capitalismo, economistas han estado debatiendo sobre la creación del dinero y sus implicaciones. Uno de los debates era si la banca creaba dinero de la nada. Tres teorías han sido principalmente reconocidas dentro de la ciencia económica:
- teoría de la intermediación financiera de la banca.
- teoría de reservas fraccionarias de la banca.
- teoría de la creación crediticia de la banca.
Con esas tres teorías los economistas se han estado contando unos a otros las maravillas del sistema.
Después de años de cuentos entre listos y universitarios, resulta que hasta 2014 no había constancia de ningún estudio empírico serio que comprobase ese hecho.
Evidentemente, en este hilo ya sabíamos que los bancos tenían el privilegio de crear dinero de la nada, pero toda la economía se ha basado en teorías de economistas, algunos importantísimos, que solo estaban dando una opinión, más o menos real, de su imaginación. No hace falta imaginar cómo se ha hecho con lo demás.
Así pues, el optimismo se basaba en llenar sus bolsillos a base de justificar lo que interesaba a quien les pagaba. Ya, si se parecía a la realidad mejor, pero no era relevante. Y con eso y un bizcocho, en el mundo de los optimistas, nos hemos hecho una jartá sin tocar pelo y hemos llegado aquí. Evidentemente nos lo hemos pasado pipa, hemos cambiado el mundo, efectivamente, lo hemos llenado de personas que no les importa todo mientras les dejen seguir con su onanismo. El que venga que arree.
El optimista es al primero que le vuelan los sesos en las batallas. A la generación milenial les comieron las neuronas con los libros de autoayuda y el "si quieres, puedes", "si piensas en positivo, tu vida será". Una de las mentiras más peligrosas que se han contado, ya que implica ignorar nuestras limitaciones físicas y desafiar constantemente la realidad, pasando por alto cualquier cosa que pueda afectar nuestro optimismo. El estado mental ideal para perpetrar el mayor robo de la historia, desde los inicios de la humanidad.
Te dejo el estudio de Richard A.Werner en 2014 donde nos cuenta la historia que menciono. Si lo quieres en español, google lo traduce con bastante decencia. Es un poco técnico en algunas partes, pero es interesante y no muy extenso.
P.D. Desde que han encolomado al forero orate de Ripoll, aparte de desaparecer el modo oscuro, el keylogger del alopécico va como el […] y saca humo. Ya no vigila palabras, si no letras y hace muy dificultoso escribir. Así que, si hasta ahora redactaba mal, ahora ya ni hagáis caso a lo que escriba mal que no sé si he sido yo o el pacokeylogger del alopécico.