He hecho un experimento interesante a nivel sociológico, pensando las relaciones sociales que he tenido, he comprobado que con las únicas personas con las que he congeniado son de mi mismo signo, uno con una diferencia de 3 días de nacimiento y otro de 4 días, con el de 4 ha sido amistad que ha pasado a familia, con este he tenido discusiones intensas y que tanto él como yo cuando hemos tenido diferencias mínimas con otros que no eran de nuestro signo se ha acabado la relación, semejante capacidad para enfrentarse y conciliarse por igual con ese amigo me pareció alucinante sobre todo comparándolo con esos otros casos que digo, como por ejemplo un familiar que no es de mi signo, tuve una discusión con él que comparada con las de mi amigo era una nimiedad, y el personaje hizo una montaña de un grano de arena y hasta ahora sin hablarnos (porque él no quiere).
Cogiendo los elementos de la astrología, podemos comprobar que se alteran mutuamente, se destruyen, el ejemplo más claro se encuentra en el de agua y fuego, el fuego en contacto con el agua la evapora y la hace desaparecer, el agua en contacto con el fuego lo apaga y lo hace desaparecer,
esos dos amigos míos, sobre todo el de 4 días de diferencia de nacimiento, somos signo agua, ese familiar que comento es signo fuego.
Con los otros elementos sucede lo mismo, se alteran mutuamente y se destruyen dependiendo siempre la cantidad e intensidad. Entonces mi planteamiento es el siguiente :
Es cierto que podemos equilibrar los elementos para que convivan pero también es cierto que podemos elegir los elementos, los signos aire y agua me parecen los más potentes e importantes pero la prueba se podría hacer con varias combinaciones cruzadas siempre de dos signos, con estos dos signos ya tenemos 6 meses para procrear a seres humanos por lo que la probabilidad de que la mayoría de nacidos en España fuera en uno de esos 6 meses sería muy alta, habría excepciones como prematuros etc pero eso sería algo secundario que poder tratar y solucionar, tendríamos a la mayoría de españoles siendo signo agua y aire, o signo tierra y fuego, o agua y fuego, etc etc.
Los elementos se alteran y destruyen mutuamente pero también se retro alimentan así mismos, el fuego con fuego se aviva y crece, el agua con agua se adapta, expande y crece, etc etc.
Al clasificar sociedades por pares de signos obtendríamos un resultado distinto al actual en el que cada uno somos de un padre y de una progenitora, bajo mi pequeña muestra con esas dos amistades y el familiar, llevado a gran escala, las ventajas serían superiores a las desventajas, lo ideal sería hacer la prueba procreando solo en un signo, se quedaría en 3 meses por lo que resultaría aún más difícil, otra opción aún más ideal sería que la sociedad adquiriese una cultura astral y practicase estas agrupaciones por signos de manera voluntaria a través de pueblos, ciudades y/o países.
Por ejemplo :
Por barrios :
Vallecas = signo aire
Barrio Salamanca = signo agua
Tetuán = signo fuego
Chamberí = signo tierra
Por ciudades :
Madrid = signo aire
A Coruña = signo agua
Soria = signo tierra
Zaragoza = signo fuego
Por países :
España = signo aire
Estados Unidos = signo agua
Alemania = signo tierra
China = signo fuego
Esas tres opciones se combinan a la vez y habría que repetir el proceso con el resto de barrios, ciudades y países.
Así que bajo mi experiencia y experimento, no puedo estar más desacuerdo con lo que dices, estoy convencido de que el caos existe porque estamos desperdigados por el mundo, no tiene ningún sentido que el padre sea un signo, la progenitora otro y el descendiente otro, signo aire tiende a la extroversión, signo agua a la introversión, aquí ya hay un choque, si por lo menos esa pareja tienen dos descendientes que coinciden en signo con los padres, progenitora con primer descendiente ambos signo aire y padre con segundo descendiente ambos signo agua, ahí ya se crea una retroalimentación en el elemento aunque fuera parcialmente en dos bandos en la misma familia.
Padre y progenitora de mismo signo e descendientes de mismo signo, para mayor probabilidad de acierto en el signo de los descendientes, mayor número de ellos, a poder ser número par en cada familia, aquí la retroalimentación sería total, bajo mi experiencia, si se lleva a gran escala se notaría una mayor armonía y paz en el mundo.