Así estoy yo. Pero tengo amigos, muchos funcis, que no ven el peligro de todo esto. Piensan en serio que no peligran ni sus sueldos ni las pensiones. Son los mundos de yuppy
El asunto es peor, mucho peor, te lo dice un funcionario, eso sí, burbujista y madmaxista desde el año 2003. Encima, soy funcionario en una CCAA que va a ser, posiblemente, donde se produzca una mayor caída de su PIB autonómico, porque aquí el turismo es la principal y casi única "industria".
Tras hablar de ciertos temas con muchos compañeros funcionarios, durante años y también en conversaciones muy recientes, yo distinguiría tres grupos de funcionarios,
1 - los "realistas", esto es, cuatro gatos y uno soy yo, muy conscientes de la situación global y nacional, que no nos hacemos trampas al solitario, que sabemos que el dinero que paga nuestras nóminas no viene del aire o de los árboles, o de las impresoras con tinta y papel infinitos. Somos bichos raros, somos los cenizos, los pesimistas, los que venimos anunciando correcciones duras durante años y años, los que anunciamos el estallido de la burbuja ladrillera y al final acertamos, bueno, un poco. Y también somos los que hemos fallado en numerosas ocasiones, sobre todo en lo acontecido tras la crisis de 2010, porque nunca nos imaginamos que los estrictos alemanes (y vecinos norteños) se iban a pasar la ortodoxia monetaria y financiera por alto, aunque para disimular un poco, tuvieran que utilizar a la pobre Grecia como cabeza de turco. Esto es así, hay que admitirlo, algunos nunca nos imaginamos que el BCE llegaría a cometer las fechorías que ha llegado a aprobar. Pero claro, ahora sí que se entiende, visto el papelón del resto de bancos centrales de las principales economías del planeta durante la última década. […]
2 - los "burbuja", no confundir con el término burbujista. Son aquellos funcionarios, la gran mayoría, que viven en su burbuja, que les importa todo muy poco, bueno, todo menos su microcosmos particular y la nómina que le ingresan a final de mes. Creo que son los más felices, porque son los más ignorantes y despreocupados. No pierden ni un minuto leyendo prensa salmón o escuchando alguna tertulia televisiva donde aparezca algún economista hablando de deudas públicas, déficits, etc. Sólo se alteran un poquito cuando, de higos a brevas, tienen que escuchar al gobernante de turno anunciando algún pequeño recorte de sus nóminas. En ese caso, sí, resurge en su interior ese sindicalista adormilado que clama por sus
privilegios, sus derechos perdidos.
3 - los "keynesianos", son minoría, eso sí, son bastante más que los realistas, los cuatro gatos. Este tipo de funcionario sí que sale de su burbuja e incluso le gusta leer algo de prensa salmón, sobre todo si hablamos de gente con cierta edad, poca o ninguna hipoteca, y ahorros suficientes como para plantearse invertir en bolsa él mismo o en determinados fondos, siguiendo el consejo de un amigo banquero o un cuñado economista. Son conscientes también de que esta esa época en el 2020 de la que yo le hablo va a conllevar una crisis económica de gran calado, pero consideran que ellos son esenciales para mantener la economía y reactivarla más tarde. En otras palabras, que se ofrecen voluntarios a mantener su nivel de gasto, por eso mismo descartan cualquier bajada de su salario, además, entienden que tal cosa es complicada porque qué gobernante se va a atrever a bajar el sueldo a los funcionarios?, sobre todo si, según cuentan algunos medios, la UE ya está preparado nuestro plan de rescate, si ya está casi todo arreglado?
Atendiendo a últimas charlas virtuales que he mantenido con algunos de mis compañeros puede asegurar lo que he afirmado al principio. Ni siquiera los funcionarios keynesianos son muy conscientes de lo que se nos viene encima. En una de mis últimas conversaciones, de hace dos días, con múltiples compañeros en un grupo de whatsapp, sugerí que la caída de nuestros salarios podría (y debería) alcanzar como mínimo el 20%. Casi todos me llamaron orate, y cenizo, y exageraooooo, y más cosas. Al intentar justificar alguno su postura keynesiana, le conteste con una simple deducción matemática:
"Creo que no lo entendéis, lo que estáis pidiendo es un keynesianismo parcial y muy selectivo, para un grupo concreto de la población que ya dispone de algunos privilegios. Ni este gobierno, ni ningún otro, puede cubrir este escenario actual, durante varios meses, porque si intenta mantener el nivel de gasto actual, sin tocar un sólo euro a la clase política, a los funcionarios, a los pensionistas (me refiero a los pensionistas que cobran la máxima o muy cerca) e intenta al mismo tiempo cubrir el gasto derivado de ERTEs y EREs, y ayudas para determinados colectivos desfavorecidos, todo eso mientras nuestro PIB oficial cae, como mínimo, un 15-20%, sólo habría una opción posible, tirar de más déficit y deuda para cubrir ese enorme agujero. Y aunque la UE lo llegara a permitir, con o sin eurobonos, sería una terrible injusticia, porque esa nueva deuda no iría a cargo únicamente de los privilegiados, iría a cargo de toda la ciudadanía española".
Pues ni aún así. Por lo tanto, no descarto que en este país, en cuestión de meses, haya numerosas revueltas y macro-manifestaciones "espontáneas" con mucha gente cabreada, se haya relajado o no el confinamiento actual.